El mundo no tolera caídas; me cercioré de esto mientras leía hoy en el periódico un escándalo más en el que está implicado uno de los 100 mejores deportistas del mundo, la luminaria del golf a quienes casi todos los auspiciadores de su carrera le han retirado su apoyo tras los escándalos sexuales en que se ha visto envuelto, infidelidad, ruptura matrimonial, la desconfianza de todos sus fans, amigos y allegados. Casi nadie concibe que un artista, deportista o persona a la que admiras se sumerja en el inframundo de un sistema que vaya divorciado de la realidad que nos presenta en la pantalla chica, en las portadas, en las entrevistas y en su trayectoria profesional que cuenta con la admiración y el respeto de millones de personas en todo el mundo. Es cierto que todos tenemos una vida con espacio vital y personal al que no permitimos acceso a los demás, pero quienes se consideran ser espectadores de esa gloriosa vida con laureles, no piensan lo mismo. Parece ilógico, pero un artista se debe a su publico y así como aplaudes sus logros, censuras por igual sus errores, debería ser así? Es parte de la crueldad inherente de la especie humana?
Las mascaras se quedaron solo en Venecia? Nos preparan desde que nacemos para las caídas cotidianas con errores y fracasos? Vivimos en una sociedad que nos inyecta el optimismo desde la infancia donde nuestros padres suelen citar expresiones estimuladoras que nos encamina al éxito: “Tienes que ser el mejor” “Debes ser un buen estudiante” “Tienes que ser un niño aplicado” (al menos esto hacen los padres concientes, no los que crían sus vástagos por correspondencias) … Fuera de nuestro entorno, hay tantas personas con tantos fantasmas y demonios internos inimaginables, para llegar a estos, debemos buscar en lo mas recóndito de su pensamiento o convivir cerca de su entorno para descubrir que se esconde mas allá del maquillaje, la sonrisa optimista y el discurso con palabras precisas donde todos se unen a la campaña de solidaridad en el mundo, tomar medidas para disminuir el calentamiento global y ser mejores ciudadanos … mentiras, puras mentiras, no todas las palabras que expresan nuestros ídolos son ciertas o estos se identifican con lo que profesan, es parte del circo al que deben sumergirse para dar la impresión de ser personas intachables y pulcros … No es broma mi afirmación de que los humanos vamos posicionando en la despreciable pero cierta lista de elegibles a las personas transparentes y nos parece increíble ver cuanto se mantienen en la cima muchos artistas, actores y famosos controversiales, pero cuando te inmiscuyes un poco dentro de su ámbito de comportamiento diario, te das cuenta que no tienen mascaras, que son groseros, escandalosos, drogadictos, cleptómanos y al final, sabes que no ocultan nada, son transparentes aun con sus desperfectos.
Las caídas son normales en todos los seres humanos, la historia del éxito en cada individuo está marcada por derrumbes y errores asumidos con diferentes posturas. Nuestro entorno está lleno de héroes cotidianos de conducta intachable, verdaderos ejemplos a seguir aunque probablemente no canten, bailen o actúen o nunca hayan tomado en sus manos un palo de golf y tal vez nunca te has detenido a ver sus pasos o la hazaña admirable de su ardua labor, quizás estos no lleven ropa interior encima de sus pantalones o tengan súper-poderes, pero seguramente se han levantado tantas veces haya sido necesario para darnos una lección de que la admiración muchas veces es la estupidez que reduce nuestras neuronas o nos convierte en estúpidos cuando osamos endiosar a una persona con rasgos normales como tu, como yo y por desgracia, con menos valores y patrones a seguir … así es la vida …!




