Bookmark and Share
Mostrando entradas con la etiqueta con el corazon desnudo y el alma vestida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta con el corazon desnudo y el alma vestida. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de junio de 2009

ELLOS ...

12 comentarios


Sus miradas cadavéricas chocaron sin estremecimiento alguno.
La atracción del destierro de sentimientos con laberinto negro en el pecho, sin corazón o deseos de amar los atrajo como imanes con polos inversos. ELLA llevaba puesto un antifaz con barniz que muchos llaman rostro, sin sonrisa, sin lágrimas. EL, una máscara de porcelana sin carne, con líneas fuliginosas en el bordeado de sus ojos pardos.

No hubo preámbulos ni mentiras en el entorno. Desearon haber tenido almas para sentirlas latir al compás del encuentro ante el destierro de la fatalidad rodeados de gente con sonrisas falsas y lenguaje perverso de labios mentirosos, manos infieles y perfume estropeado. Las ilusiones perdidas parecían encontrar un camino donde juntos pastorearían las migajas moribundas de sus conciencias; se perderían en el sendero de la esperanza donde nada podía ser ya peor que el pasado azaroso y estremecedor vivido paralelamente.

No dijeron palabra alguna, saborearon el exquisito sabor de la transparencia, de sentir que ambos tenían las mismas razones, armas y argumentos para comenzar de nuevo. Con sus bolsillos huérfanos se despidieron al caer la noche, prometiéndose sin susurro alguno al día siguiente, escapar a un mundo alejado de absurdos, infidelidades y desdicha.

La mañana llegó. El tren gris plomizo arribó y con sus maletas cargadas de bienaventuranzas partieron sin despedida en la estación. Por vez primera un abrazo cálido, sincero y casto invadió la espina dorsal de sus cuerpos vestidos con harapos de tristeza. Un rastro de estrellas siguió su travesía. El volvería a ser romántico empedernido y ella conocería el amor sin reparo alguno. Muchos cuentan que cuando ambos se encontraron en la intimidad, vistiendo de olvido el momento y desnudando el alma ante una sonrisa olvidada, ELLOS perdieron sus antifaces y sintieron un estruendo en el lugar de su caja toráxica...

martes, 2 de junio de 2009

"Al Desnudo" ... !!!

12 comentarios


Ahí estaba yo, de nuevo, aprendiendo otra lección de vida mirando junto a mi sobrino Carlos Miguel un episodio más de “La Isla del Drama”. Ambos terminamos rabiosos al ver la desición de expulsar a uno de los participantes de este reality en donde las estrategias de sobre vivencia tenían pocas reglas. Parecía que los villanos se salían con las suyas y los nobles de corazón hacían magia por estar en la competencia en donde no importaba un bledo ser generoso o tener alma. Tratando de imaginarme algunas escenas de la contienda venidera, me puse a pensar razonablemente en el sistema de vida y la fantasía de esta serie en cartoons. Acaso vivir no es combatir a diario con personas y situaciones fuera de control para pasar a otro nivel o quedarnos atrás en la escalera acelerada de pasos gigantescos? Quién tiene la delantera, quien tiene piernas más largas para correr o quien usa el atajo para llegar a la meta?

En muchas ocasiones nos ha invadido la decepción creyendo que los malvados tienen la guerra ganada; yo pienso que NO! Lo he reiterado muchas veces y lo ratifico: “El mundo está falta de gente que se desnude, de gente que desprensa sus harapos y los deje tirados lejos de su entorno. Esta desnudez que expreso, es la de ser cada día más honesto, de poner el corazón del mismo lado de los sentimientos. Las mentiras blancas son igual mentiras sin importar el color y de ahí viene la expresión que cita: “Una gota de maldad contamina el universo”… ese universo en donde la hipocresía está en cada esquina, en mucha gente que nos rodea, en muchas caras que nos mienten, en muchos rostros sin alma que nos usan, nos engañan, se aprovechan de las personas de buenos sentimientos y los abandonan como juguete desechable.

Desnudarse es tirar a un lado el egoismo, es vivir sin maldad en el corazón, es olvidarse de las estrategias para contaminar el alma de una persona con retórica, con agresión física, con odio y rencor en cada acción; es cultivar la empatía y desterrar los besos de judas de nuestros labios. Es aceptarnos a nosotros mismos tal cual somos, sin complejos, sin mirada de perfección cuando apreciemos frente al espejo el armazón de carne y huesos que cubre la piel de nuestros sentimientos. Los hipócritas desnudan su cuerpo y visten su laberinto negro con lino, perfuman su carbonera con esencia de almizcle y rosas y adornan con vanidad la fantasía de una vida decadente.

Volviendo a pensar con un poco más de cordura, quizás la vida sea un reality show permanente en donde todos elegimos un papel que nos encaje o más fácil de actuar; ocasionalmente recurrimos a un disfraz para cubrirnos un poco la fachada o simplemente desnudar el cuerpo en lugar del alma. Quizás todos seamos actores y fingimos ser estrellas donde un nuevo reparto entra en función con personajes que llegan para quedarse, para ser transitorios, para hacer despliegue con su papel villano con diálogos improvisados y muecas muy marcadas… Quizás algunos (muy pocos, pero algunos) deseen estar completamente desnudos …

lunes, 25 de mayo de 2009

"El Alma de las Cosas" !!!

13 comentarios


Alguna vez han sentido que a gritos una camisa les ha sugerido dejarla descansar? O por el contrario, otra suplica que la desmontes del armario y la lleves contigo puesta? Eso me ocurrió esta mañana. Ahí estaba yo frente a mis camisas de mi lunes disparatoso, prometiendo una larga jornada, sin decidirme por cual de ellas. Rayas? NO, terminaría como canquiña. Cuadros? Mmmmm, no son mis favoritos, quien desea llevar puesto el mantel de un picnic en su espalda? Camisa blanca, horror. Negra? Tampoco… y entonces? Por qué complicarse la existencia poniéndose tanta ropa y tela en un país caluroso, tropical, caribeño, preguntaba mi sentido común con mi toalla al cinto. Siempre he pensado que si existen otras vidas y me tocó vivir en esta misma isla, debí haber sido hijo de un cacique al que los integrantes de la tribu le daban sus quejas por verme a mí andar desnudo por ahí, sin taparrabos. Digo, no quisiera parecer burlón cuando veo a ciertos sujetos en plena avenida de la ciudad al medio-día con chaquetas y corbata sudando la gota gorda esperando transporte público; a mí si alguien me obliga a ponerme corbata, de seguro que me haría colapsar.

Disfruto mucho la “época” de invierno de nuestro país, en realidad es el mismo calor de siempre, pero aminorado, con una suave brisa fresca y me pregunto cuando voy algunos lugares: en donde estoy? En Dinamarca? O Noruega? Abrigos cuellos tortuga por demás con atavíos de plumas y bufandas… Oh mi Dios! Las comparaciones son innatas de los humanos, en Miami los policías andan por las calles cómodos, cosa que les facilita su trabajo, aquí los pobres andan con unas botas tan pesadas y con unos uniformes tipos pantallas solares achicharrándose y luego se pregunta la gente que si no los hay blancos JA! Quien bajo el candente sol caribeño 10 horas puede estar blanco?

Volviendo al dilema de las cosas, creo que todos tenemos una prenda preferida, un par de zapatos, un t-shirt, un pantalón, un reloj, en fin. Detesto los zapatos marrones, las correas blancas y los tenis no son mis favoritos como calzados; mis zapatos tienen que ser ligeros y silenciosos, me da rabia un zapato en una persona ruidoso, molestoso o pesado. Quienes asienten con la cabeza al leer este escrito o me den la razón, comprenderán por qué insisto en reafirmar que este siglo vino para no complicarnos la existencia, al final nos sentimos cómodos con las cosas que nos gustan, con las que nos alejan del estrés y encajan perfectamente con nuestra personalidad. De seguro que en nuestro closet la ropa tiene riña por irse de fin de semana o de viaje o algunas se acomodan sin desear salir de la tranquilidad del perchero, quizás esas sean las que menos usamos y al final terminamos regalando cierto? Y que tal cuando una de nuestra ropa favorita llega a su final? Colapsamos? Si, como mi bañador amarillo, el pobrecito, mi compañero de chapuzones en diversos mares, snifff, lo extrañaré.

Mientras… sigo sin entender por qué tuve que poner cortinas para poder andar a mi antojo en mi casa… o yo soy muy exhibicionista o mi vecina muy intrusa… jajajajajajajaja!!!

Blogs Dominicanos