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jueves, 4 de febrero de 2010

YO NO HABLO CON GUACHIMAN ...

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Lo siento, pero al menos yo soy honesto conmigo mismo y no rompo nunca las reglas imborrables de estrategia para sobrevivir ante las personas groseras aun cuando se que constantemente debo asociarme con diferentes estratos donde el comportamiento es impredecible. Esta semana afronté al extremo el pecado capital de la ira ante el comportamiento de un empleado de seguridad en la empresa para la cual laboro. Al menos yo tengo un lema bien claro y quienes me conocen personalmente saben que NO soy una persona que discrimina a nadie ni tampoco uso el prejuicio para llegar a una conclusión desacertada en alguien. “Yo NO hablo con guachimán” … así como me leen. Guachimán (entiéndase toda persona de seguridad, vigilante, sereno, parqueador, portero y demás personajes que estén en la misma categoría) Ahora me explico: las mayorías de las empresas de nuestro país, tienen buenos asesores económicos, están casi todas a la par con las estrategias de competencia y algunas asociadas con franquicias europeas brindan un servicio excelente, pero el sistema de seguridad y empleados que dan la cara y reciben a las personas, es un total desastre en cuanto a empleomanía. Se que está prohibido pedirle peras al horno y ahí de nuevo reafirmo mi postura de que; nadie puede brindar lo que no tiene. Está comprobado que el 86% de los empleados de seguridad de la mayoría de empresas de este país, son analfabetos y el resto, no ha cursado más de un 5to. Grado en la escuela primaria. Esto no justifica su comportamiento, pero si nos da aval de ciertos indicadores para el buen trato, respeto y servicio al cliente.

Hace aproximadamente un mes, un diplomático que representa a su país en nuestra nación, estaba invitado al set del programa, el mismo, llego a tiempo y se condujo a recepción con un material a usarse en dicha filmación … Ahí estaba el perro rabioso de seguridad pronunciando las palabras que mas detesto en el mundo - “Dígame señor” expresión típica que denota molestia, como cuando tocas la puerta un domingo cualquiera donde un vecino a las 7 de la mañana para pedirle unas cucharaditas de azúcar para tu café . - Buenos Días, dice el caballero. Voy al piso X a una grabación, sería tan amable de facilitarme ayuda con este material o llamar al dpto. de producción para que me asistan? - No, no, no… quite sus cosas de ahí, muévase pronto de la recepción y circule, fue la contesta del “guachimán” con un tono airoso, despectivo y altanero adjunto a la grosería que les acompaña a esta especie. Disculpe señor, pero soy un invitado y estoy solicitando un favor, no estoy molestando. Ya le hablé claro, insistió el seguridad. Tras ver el diplomático su actitud, tomó sus cosas con cierta prisa y en el acto, se produjo una herida en un dedo de su mano … imagínense el escándalo luego que se armó con este embajador que tuvo que humillarse frente a este gorila con un arma al cinto, denotando agresividad y poca empatía. Luego de pedirles disculpas a nuestro invitado, calmar la situación y escuchar su descarga emocional por la impotencia ante el acto bochornoso (cosa que debió dolerle mucho, puesto que hay un protocolo diplomático para personas de su rango y nadie puede violarlo) … No pasó nada, todo trascendió normal, ninguna amonestación para el guachimán …

Ya saben que el lobo cambia sus manchas, pero no sus mañas. Ahí estaba yo recibiendo a primera hora de la mañana una llamada de uno de nuestros suplidores quienes se habían retirado del lugar porque la misma persona le había negado la entrada mas allá de la recepción, cuando escuché sus palabras, me expresaron que no era la primera vez que esta persona se había portado groseramente. El rojo mas intenso se apoderó de mis mejillas cuando entraba a la empresa y el guachimán viene a darme una explicación con filosofía barata como si yo fuera indígena. Esta vez, ante mi rabia extrema matutina, decidí no quedarme callado, saben por qué, porque cuando dejas a estos charlatanes, sinvergüenzas, inescrupulosos y groseros hacer de las suyas, tendrán licencia para seguir tratando mal a todo mundo. – No pensaba igualarme a ti respondiendo a tus explicaciones llenas de mentira y justificaciones, pero en vista de que tenemos prácticamente la misma edad, te puedo decir que eres la persona mas grosera e irrespetuosa que he conocido, el hecho de que tengas un arma de fuego, no te hace estar por encima de nadie que aborde esta empresa, es mas, pienso que eres una vergüenza para una institución con tanta credibilidad … y la misma cantidad de pies que puedas tener como estatura, es la misma cantidad de neuronas que tienes en la cabeza, al menos con las personas que estén relacionadas con el departamento al cual laboro y dirijo, voy a pedirte que no vuelvas a irrespetarlas nunca más, es una lastima que la convicción de tu salvajismo incluya el irrespeto y la carencia de buenos modales donde asumes ser el todo poderoso por nunca salir de tu boca las palabras gracias, buenos días o por favor … por ultimo, pero no menos importante: “Yo no hablo con guachimán, le dije abordando el ascensor, practicando el ejercicio de respiración profunda, ante mi rabia ocasional …

sábado, 2 de enero de 2010

El día que las Cebras perdieron sus rayas ...

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Todavía muchas personas se preguntan si la cebra es blanca con rayas negras o negra con rayas blancas, yo digo que es monocromática, una combinación perfecta que encierra un genial misticismo genético haciéndome recordar el encierro que almacenan las personas grises, las irrespetuosas, contaminando cada paso del camino recorrido, un camino forjado ocasionalmente por padres irresponsables que asumen su rol por “Correspondencia” arrojando a la sociedad parásitos y monstruos descarados quienes avasallan a todos bajo el tropel de los “Caballos de Atilas” sin importar el cimiento forjado de buena credibilidad de tus ancestros, padres y familiares conducidos con honorabilidad. La sociedad expande la tolerancia y la compenetración de diferentes clases donde abordamos algunas veces la misma fila “Mansos y Cimarrones”, eso no está mal, lo que si me parece inadmisible es el descaro permitido por algunos padres irresponsables a sus hijos o el desafío a un circulo al que NO pertenecemos por no reunir las cualidades morales del respeto a una casta integra.
Al diablo la maldita tolerancia, al diablo los permisivos y los que piensan que los monstruos merecen una segunda oportunidad, recordemos que el lobo cambia sus manchas, más NO sus mañas, y sostengo que en un futuro muy cerca, TODOS en el mundo seremos extremistas como arma para combatir las mascaras, las mentiras y las falsedades. Si cada individuo es el resultado de un código compuesto por cromosomas, actitudes, miedos y ambiente, que parte juega la formación familiar? Acaso no es vital en la asentada personalidad individual? A mis hermanos y a mi nos formaron con la convicción innegociable de los buenos valores, del respeto hacia las personas mayores, hacia los vecinos y las personas que formaban parte de nuestra familia; el respeto te enseña a no herirle el alma a los demás, ni jugar con sus emociones ni sentimientos, el respeto te enseña a ser transparente y echar a un lado el egoísmo impulsivo provocando una reacción menor o mayor a la esperada; detesto las provocaciones extremas, las que desatan internamente los demonios que abrazan “el pecado capital de la ira” … entonces me pregunto: Cuándo se perdió el sentido del respeto hacia los demás en las personas y la sociedad? … cuándo? … probablemente el mismo día que las cebras perdieron sus rayas …




jueves, 16 de abril de 2009

"Irreverencia" !!!

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Desde cuando nos volvimos desalmados? Nos ganó la amargura interna y vemos la vida irreverentemente? La competencia en la que a diario corro con pasos acelerados no es la de tener ropa de moda, el último modelo de celular o la PC con la más alta tecnología; mi filosofía de vida es el cambio constante en el que mis acciones me conviertan en un individuo sin ningún resentimiento o complicación existencial de mi entorno y de quienes me rodean.

No es un mito que las personas “agrias, amargadas, cuadradas extremadamente y renuentes a los cambios” son quienes andan en la vida con un rifle apuntando a los demás con las “cosas que a ellos le molestan” sin importar que estén bien hechas. Uno de mis superiores en un empleo anterior, sacó de su cartera de clientes a una persona por el simple hecho de haberle enviado una comunicación con una “falta ortográfica” … Increíble verdad? A quien se le ocurriría actuar de semejante manera, a quien? A una persona con los calificativos míseros que he mencionado anteriormente. Cuando releí la misiva, me percaté que no era una falta ortográfica, se trataba de un error mecanográfico. Desde ese momento no me cupo la menor duda de que en la vida hay gente tan aborrecible que jamás se sientan a medir sus actos, su intolerancia y su mediocridad.

Las personas que juzgan siempre a los demás arrastran tantos demonios internos y tras su espalda, que las ocultan buscando perfecciones y censurando a todo el mundo. La pasada semana una de mis compañeras hizo la ilustración para uno de los artículos; un fondo rojo chino con una silueta a corde con el tema. Cuando me lo mostró para mi aprobación, lo observé detenidamente, y le dije: “Me encanta” está perfecto! … Ella respiró profundamente comentando: WOW! Pensé que no te gustaría, porque detestas el color rojo. Reí sin sarcasmo y volví a felicitarla por su gran labor. En ningún momento dejé de ser racional, el hecho que el color rojo me desagrade, NO tiene que predisponerme ante un trabajo realizado con criterio y profesionalidad

Entiendo que las personas malvadas están atentas a un error mecanográfico, a un cabello que sobresalga de tu peinado o hasta esa hilacha blanca en tu ropa negra. Por Dios, la vida no es un conjunto de reglas en las que debemos creer que lo sabemos todo. De unos años acá, le he dado la bienvenida a la tolerancia y si algo me molesta y entiendo que no tengo cabida en expresar mi punto de vista, lo ignoro. A ver: a quien se le ocurriría pensar que los tres signos de admiración o exclamación que uso al final de mis escritos en mi blog son sinónimo de irritación, a quien? (a un loco, sicópata, irreverente, fastidioso y mal educado) Quienes me conocen o han podido escuchar mi tono de voz, sabrán que hablo despacio, pausado, calmado y no soy para nada irritante, quizás demasiado jocoso, bromista y con un buen sentido del humor siempre (incluso, cuando estoy enojado al extremo, hablo tan bajo que casi susurro)

No me gusta citar frases ajenas, prefiero inventar las mías, pero nunca había estado más de acuerdo con Benito Juárez como hasta ahora: “El respeto al derecho ajeno, es la paz” he dicho!!!

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