Baila conmigo, llévame de un extremo otro con tu música. No importa. déjame sentirme dentro de ese mundo que alguna vez era yo quien tocaba los ritmos de mi vida... ya no encuentro compaces en este pentagrama absurdo en donde me mata la rabia de no comprender algunas cosas. Ayer supe que debía probar ese sabor amargo, ese que mi complejidad había repartido con orgullo e insensatez. Quedarme es otra forma de partir, de recordarte con algo más que canciones, versos y carcajadas. Quiero quedarme donde mismo estoy, sintiendo que me mata la nostalgia, no quiero salir de ese entorno extremista que me ayuda a sobrevivir. Amar es combatir, es cierto, pero duele más saber que hay cosas que no se pueden cambiar; tendría que pedirle al mismo Dios que quite de la faz de la tierra el mar, la lluvia, la luna, el café, y los sentimientos nobles dejándonos a todos desalmados. Que puedo decir sino gracias por todas las cosas que dejas aquí con tu incierto; allá afuera hay un mundo que deseas probar; ve, anda, camina por ese mismo sendero que alguna vez recorrí y volví con mís manos vacías.
Sabes que desde anoche no hay suficiente aire en la ciudad para poder respirarte y calmar mis sentidos, seguiré bohemio amándote como lo hice desde ese día que estoy seguro no recuerdas, ese que enmarqué en mi interior, el mismo que revolucionó mi vida abriéndole la puerta a alguien que deseaba abrazar mis disturbios y fantasmas ... el legado de tus regalos prometidos los guardo conmigo, son esas cosas que me alumbrarán el camino cuando sienta que oscuro está. Las 17 estrellas de nuestro firmamento, la arena que aún siento en mis pies, mi pelo ensortijado que alguna vez prometiste acariciar con igual pasión tras el paso de los años y arrugas felices, estarán esperándote con la puerta que abierta está, hasta que dicidas quedarte y ya no marcharte jamás!
Sabes que desde anoche no hay suficiente aire en la ciudad para poder respirarte y calmar mis sentidos, seguiré bohemio amándote como lo hice desde ese día que estoy seguro no recuerdas, ese que enmarqué en mi interior, el mismo que revolucionó mi vida abriéndole la puerta a alguien que deseaba abrazar mis disturbios y fantasmas ... el legado de tus regalos prometidos los guardo conmigo, son esas cosas que me alumbrarán el camino cuando sienta que oscuro está. Las 17 estrellas de nuestro firmamento, la arena que aún siento en mis pies, mi pelo ensortijado que alguna vez prometiste acariciar con igual pasión tras el paso de los años y arrugas felices, estarán esperándote con la puerta que abierta está, hasta que dicidas quedarte y ya no marcharte jamás!


