sábado, 17 de octubre de 2009

Al ritmo despiadado de la noche ...




El fin de semana pasado comprobé una vez más que el ser humano tiene una capacidad ilimitada para sorprenderse o a veces inmutarse ante algunos acontecimientos que ocurren a su alrededor. Ahí estaba yo, arribando a la 1 de la madrugada a uno de los mejores bares de Cabarete; música electrónica, luces, ronda de martinis, vodka, mojitos y lo mejor de la noche: bailarinas sensuales ambientando la pista, un ambiente fuera de serie. David Guetta, Bob Sinclair y DJ Tiesto amenizaban la fiesta, reventando la consola con la mezcla inusual de ritmo contagioso. No bien comenzaron las bailarinas exóticas a mover su cuerpo bronceado cuando un señor algunos 50 años entró a la pista a mover con descaro su enorme bola de grasa abdominal. Al principio pareció un gesto gracioso para los presentes quienes asumieron que el barbudo con aspecto de camionero noruego estaba pasado de tragos; las bailarinas siguieron contorsionando sus curvas en el escenario hasta terminar el número musical. … Ahí siguió el cómico de la noche, mezclándose con todos en un ambiente que estaba muy lejos de su edad. “Pero que es esto”??? repetía yo con asombro, luego de creer momentáneamente haberlo visto todo. Por qué este canalla no ostenta irse a un piano bar o a un “putiadero” donde pueda al menos embriagarse y dar payasadas sin estorbar a nadie? Pensaba en voz alta delante de mis amigos. Una hora después… todo parecía estar en orden, la fiesta ascendía al máximo su esplendor sin “el abuelo” dando show, ahora eran las sensuales chicas y la muchedumbre quienes formábamos una sola ola de sudor, movimientos y júbilo nocturno… Ahí salía de la nada nuevamente el abominable pie grande, sin camisa … sentí un poco de rabia y me marché al bar a tomar tranquilo un trago, me quedé observando por un instante sus monerías grotescas mientras él trataba de coquetear con cualquier gesto lascivo a la chica más cercana. Algunas personas mostraban un poco de enojo ante sus osadías; dejé escapar mi carcajada habitual mirando el reloj, sabía bien que “papá” no aguantaría mucho tiempo en la fiesta por razones obvias. Primero: a las 3 de la mañana su reloj biológico lo mandaría a la cama de una vez por todas o al mueble del lounge sin pensarlo dos veces y segundo: terminaría siendo despiadadamente ignorado y abuchado por los integrantes del lugar por entender él era un intruso dentro del conglomerado social que establece circunstancias marcadas, “el encasillamiento” de lugares por edades y entorno. Algunos minutos más tarde veía como la crueldad humana y despiadada le daba una bofetada al “intruso social” de la noche, quien abandonaba el repleto salón con un descontento reflejado en su rostro marcado por la vergüenza más que por su embriaguez… Las luces convergían al ritmo del tecno, tragos y hermosas chicas doradas que amenizarían la fiesta hasta la salida del sol.


6 comentarios:

VALENTIN dijo...

Que conste: NO discrimino a las personas bajo ninguna circunstancia, pero entiendo que el sentido común (que dicho sea de paso, es el menos común de los sentidos) nos hace actuar coherentemente; al menos a mi no se me ocurriría ir a un bar donde el blanco de público sean teenegers; la crueldad humana nos arropa, es parte de un sistema sin reglas que en esta sociedad, al menos en este país, impera...

Isabel dijo...

vaya espectaculo, no es mi estilo :D para ir a un bar y hacer cosas como las que describes ... mejor te quedas en casita, evitas así molestar. de todas formas estoy segura de que al final acabarias divirtiendote.

un beso

Leonard dijo...

puede ser tal vez solo la realidad distorsionada de alguien que deseaba salir de la suya?, tal vez?
mi padre? seria gracioso verlo así.jjeje
cuidate
PD: intente votar, en lo del Listin, pero no encuentro tu blog, en que seccion esta?
un abrazo.

Leonard dijo...

ya lo encontre, eeeeee
cuidate.

saqysay dijo...

Haber no estoy encontra de visitar antros de perdición-para eso están hechos-. Lo que no comparto es el encasillamiento social de las personas.

Cuanto ya posees cierto tipo de edad no puedes ir a esos lugares a disfrutar de ese ambiente nocturno. Acaso están destinados sólo a un tipo de edad?... Qué tiene de malo que una persona "x" se suba a ser el loco, mientras no sea uno, cuál es el delito, si es que lo hay.
Siento que todos tiene derechos por igual, al fin y al cabo la vida es una y hay que vivirla como tal...

intruso/abuelo el lo disfrutó y eso es lo que importa. Nosotros mismo hacemos que la sociedad se comparta así, limitándonos a ir a ciertos lugares...No a la discriminación!!!


Un abrazo, Valentin...
(Estoy complicada de salud)

anaisbela dijo...

tengo casi 50... no soy una abuela ni me considero vieja, ni pasada, no tengo ni un gramo de grasa en el estómago y jueves, viernes y sábados voy a estos antros de perdición- que son lo más de lo más en madrid - a perderme definitivamente no hasta las 3 de la mañana sino, generalmente, hasta que cierran, y me sale una sonrisa cuando veo a los nenes como tú, jugando al juego eterno...
la seducción, el encanto,los aromas y el perfume de una piel distinta que no es la tuya...
no te rías de nadie... tú tan solo acabas de empezar.