Probablemente la “Ley de Atracción” hizo su trabajo … quizá las ganas infinitas de tan sólo ver su perfil, aunque para ser honesto, NUNCA olvido un rostro aún cuando solo le he visto en fotografía … tal vez eso, a fin de cuentas, NO era mi fantasma, más si una pieza esencial del rompecabezas, el eslabón perdido entre Morfeo, la incomprensión momentánea y las pocas ganas de amar en alguien dejándome sin cartas bajo la manga, sin argumentos o estrategias para ser mortal de tiempo completo. Ahí estaba yo, encontrándome cara a cara en la misma acera con el espectro de ojos vivaracho, compartiendo el candente sol que besaba con furia el gris asfalto. Miré su cara, fugaz sin detenerme en detalles superfluos, después de todo NO me interesaban … crucé la otra acera sin voltear, con una ligera sensación avispada, al menos para mi, su silueta etérea se desvanecería en la turbia muchedumbre con tiempo limitado de 21 segundos ante el semáforo y las bocinas indecentes de algunos jumentos … Antes de terminar ignorando el episodio fantasmal, atrevidamente, como quien reza una plegaria, imaginé una canción, al viento, como se esparcen las cenizas, finalmente, recordé que los muertos NO hablan y si alguna vez salen de su tumba, deben volver a la misma y descansar en paz…
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jueves, 19 de noviembre de 2009
Los Muertos NO hablan ...
Probablemente la “Ley de Atracción” hizo su trabajo … quizá las ganas infinitas de tan sólo ver su perfil, aunque para ser honesto, NUNCA olvido un rostro aún cuando solo le he visto en fotografía … tal vez eso, a fin de cuentas, NO era mi fantasma, más si una pieza esencial del rompecabezas, el eslabón perdido entre Morfeo, la incomprensión momentánea y las pocas ganas de amar en alguien dejándome sin cartas bajo la manga, sin argumentos o estrategias para ser mortal de tiempo completo. Ahí estaba yo, encontrándome cara a cara en la misma acera con el espectro de ojos vivaracho, compartiendo el candente sol que besaba con furia el gris asfalto. Miré su cara, fugaz sin detenerme en detalles superfluos, después de todo NO me interesaban … crucé la otra acera sin voltear, con una ligera sensación avispada, al menos para mi, su silueta etérea se desvanecería en la turbia muchedumbre con tiempo limitado de 21 segundos ante el semáforo y las bocinas indecentes de algunos jumentos … Antes de terminar ignorando el episodio fantasmal, atrevidamente, como quien reza una plegaria, imaginé una canción, al viento, como se esparcen las cenizas, finalmente, recordé que los muertos NO hablan y si alguna vez salen de su tumba, deben volver a la misma y descansar en paz…
Publicado por
VALENTIN
en
8:23:00 a. m.
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