Como parte de mi trabajo, fui invitado a degustar el nuevo menú de un distinguido y acogedor restaurante que abrió sus puertas con un concepto innovador y una carta de platos con la tendencia de la alta cocina internacional. Cuando su propietario nos habló de la idea basada en la “Cocina Deconstrucción” (Donde cada autor busca resaltar su cosecha propia, platos originales, personales que suelen ser creaciones con carácter regional, basadas en las materias primas del lugar, pero tratados con suma delicadeza para conservar los sabores originales del producto, mantener la armonía, estética, búsqueda de nuevos productos y formas de cocción, sabores sorprendentes y sobre todo emplear mucha imaginación) … supe sin duda alguna que tenia el éxito garantizado por arriesgarse a marcar un sello particular por encima de otros restaurantes de ciudad que se jactan en ofrecer lo mejor y al cabo te das cuenta que sus exorbitantes precios están por encima de muchos restaurantes europeos. La gastronomía cautiva los pueblos, acerca las fronteras y expande el turismo a tal punto que muchas personas como segunda opción desean probar cada plato típico o regional en cada país visitado, por ejemplo: Quien no desearía probar el rico ceviche peruano? O el delicioso ajiaco bogotano (sin las alcaparras por supuesto), la muy picante y exótica comida mexicana que con su fama le ha hecho honor como bandera a todo el globo terráqueo (y claro está, no a todos nos apetece probar los insectos crujientes como nachos) … Al menos a mis compañeros de trabajo nos consta sin metáfora alguna, que está prohibido rescatar princesas con el estómago vacío.
Perfeccionamos los sabores del paladar y quienes tienen ejercitadas las papilas gustativas buscan nuevas experiencias culinarias que suplan el deleite en cada sorbo o bocadillo probado. La cocina sensual y erótica vino a revolucionar los sentidos con mezcla inusuales de texturas, olores y gustos impresionantes. No es sorpresa desconocida que algunas recetas cautivan nuestro paladar a tal punto que con probarlas, desatan una sensación orgásmica gastronómicamente hablando, esto ocurre con frecuencia en los postres. La “Cocina de Autor” cobra más vigor dentro de la competencia de los chef que buscan marcar su sello personal en cada metrópolis, por tal razón hay que hacerle reverencia a los cinco mejores chefs del mundo: Alain Ducasse, Juan Mari Arzak, Heston Blumenthal, Michel Bras y Pierre Gagnaire, maestros de maestros en la cocina mundial, quienes dedican sus vidas a que cada comensal disfrute a carta cabal cada receta con su sabor original y técnicas asombrosas. Cocinar dentro de un restaurante es una presión constante donde cada segundo es crucial y establece un margen de error significativo; cocinar es quemarse, apretarse, cortarse, ensuciarse y tener la precisión certera entre temperatura, cantidad de ingredientes y calidad para que quien disfrute cada manjar no sienta que está en la mesa de un laboratorio esperando impaciente al doctor, de ahí que, como todo en la vida, debes sentir pasión y gustarte la cocina.
A todos nos gusta disfrutar una rica comida, un buen postre y los más intrépidos o actualizados una copa de vino de buena cosecha; los gustos varían y lo gourmet ocasionalmente es una etiqueta para personas simples. Mi reciente encuesta gastronómica arrojó los siguientes resultados con relación al caviar. Un 5% de 132 personas encuestadas, aseguró gustarle el caviar. No cabe la menor duda que fuera de sus múltiples colores, su sabor no es tan impresionante para causar tal efecto porque al final la mejor comida, el mejor vino o el mejor postre, es el que a ti te gusta ...




