Hoy, al llegar a mi trabajo recibí a primera hora la asignación de mi jefa para la elaboración de una nota de prensa y difusión a los diferentes medios, donde la empresa se hace eco en protesta de “No Violencia contra la mujer” una campaña que a lo largo de muchos años diferentes medios, entidades gubernamentales, empresariales y educativas han apoyado. A pesar de que era una tarea para hacer lo más pronto posible, me detuve a investigar un poco más sobre un tema tan controversial y hasta cierto punto ambiguo. Para comenzar, quiero dejar bien claro mi punto de vista: Repudio cualquier tipo de violencia de género, pero cuando veo a muchas mujeres vanagloriarse con el don de la intuición, admito que este, lo usan a su antojo para percibir cosas menos importantes en una relación y dejan pasar por alto otras tantas, que las llevan directa a la última promesa del pacto matrimonial: “Hasta que la muerte los separe” terminando miles de estas en una fosa común sin un epitafio digno de su hermosa vida que irradiaban ante los demás. Acaso una mujer no sabe distinguir cuan violento es un hombre en ese proceso inicial del noviazgo o el matrimonio? O… acaso lo saben y deciden callar siempre, pagando con el silencio a cambio su vida? Acaso un hombre no sabe que es menos “macho” cuando golpea a una mujer?
Una persona violenta siempre deja residuos por más que desee ocultarlo. Latinoamérica tiene hasta hoy día una gran cifra de muertes e índice de violencia y maltrato hacia las mujeres porque la sociedad machista en que nos desenvolvemos, impera y seguirá imperando hasta que el mayor porcentaje de mujeres desee poner un stop al machismo que ellas mismas crean en sus hogares formando a los niños con conceptos muy marcados a cerca del “machismo” como si el mismo fuera un trofeo del que habría que sentirse orgulloso y es entonces cuando todos los enunciados caen al piso con la teoría realista que cita: La sexualidad no se hizo para alardearla, sino para disfrutarla y las diferencias entre hombre y mujer es la mecánica del sexo y el acoplamiento entre ambos. El silencio es el peor enemigo que enfrentan quienes sufren cualquier tipo de maltrato. Una mujer maltratada casi nunca denuncia a su verdugo, como tampoco lo hace en situaciones donde este villano abusa sexualmente también de sus hijas y de ella misma. Hoy, he tenido tantas preguntas a cerca de este tema. Vale la pena unirse a una causa en que el 97% de estas mujeres ultrajadas prefieren guardar silencio? Vale la pena alzar la voz en protesta cuando las mismas se dejan manipular una y otra vez por sus esposos, amantes o novios que las maltratan? Y entonces…. Dónde está el sentido de intuición del cual ellas alardean?
A ti mujer que me estas leyendo en este momento y te sientes identificada con este escrito, es bueno que sepas que al igual que yo, al igual que mi empresa y otras tantas en el mundo, hay personas dispuestas a ayudarte, pero depende de ti frenar esta situación que en el peor de los casos (por lo general) termina en tragedia o un divorcio forzado dejando heridas tan marcadas en los hijos difícil de curar. Un niño de padre agresivo que golpea a su esposa, será un futuro esposo violento que hará lo mismo más adelante, a menos que el extremo de su vivencia en la familia, lo lleve a repudiar este tipo de acción y tratar con sentido de respeto, cariño y ternura a una mujer.
Si permites que tu hijo golpee y Agreda verbalmente a su hermana y no lo castigas bajo un régimen disciplinario, estarás alimentando a un monstruo que años más tarde dará rienda suelta a sus bellaquerías. Todavía existen hombres que aman a sus esposas y las respetan tanto, que serían incapaces de maltratarlas, pero de nada vale que un pequeño porcentaje colabore con esto cuando muchas no se aman a si mismas y arrastran con el sentimiento de inferioridad inculcado por sus ancestros. Mujer: ámate, valórate, respétate y en medida de cuanto lo hagas contigo, así mismo será tu apreciación a la vida y por ende, no permitirás que ningún hombre te maltrate. Estamos en el siglo XXI y es una verdadera lástima que el machismo tan arraigado de países en subdesarrollo cause estragos tan asqueantes en el mundo con este tipo de situaciones; es una pena que nuestros gobiernos, senadores y mandatarios legislen leyes a favor de sus intereses y no a la promulgación de leyes que eviten miles de muertes cada año con penalidad tan severa como la existen en USA y Europa. Es una pena que muchas mujeres que llegan a desempeñar cargos importantes a nivel político y empresarial, no se promulguen en contra de este mal que arropa a decenas de ciudades y naciones. Es una verdadera pena saber que muchas mujeres sufren torturas, son enjauladas, mutiladas y asesinadas en peores condiciones que animales. Ahora que lo veo con todo sentido de justicia y por mi integridad como un ser humano que ama la vida y censura la violencia, me uniré a la causa de mi empresa sin hacer cuestionante alguno, porque estoy completamente seguro de que, una buena acción vale más que mil palabras.



