Su mirada dejó de ser angelical… hizo fusión con la oscuridad de la noche convirtiéndome en estatua de piedra por el resplandecer de sus pupilas indecentes cual Gorgona. Atravesó la puerta abriendo sus alas ante el despiadado frío de madrugada, todas las hadas y elfos del paraíso afligieron su dulce canto y la estrella negra de la noche sonrió a favor del inicuo plan bastardo. El arco iris palideció sus colores; el mismo cielo entristeció, pudo más el orgullo que las 10 mil raciones de tolerancia. Los abrazos olvidados reclamaron la codicia del rincón absorto, triste, desterrado y moribundo, sin voz… el olvido mudó sus andrajos antojadizamente ante el funeral despiadado del lamento inhóspito, acerbo y desconsolado… el destino desalmado trajo consigo las migajas de la ley de causa y efecto con preguntas incrédulas. Una prueba? Quizás! Alguien mordió la manzana? Acaso no lo haz hecho tu? Preguntó el viento jactando la potestad de ir y venir a su antojo, pero los días venideros hablarían por si solos y las columnas del castillo de arena se desplomarían sin piedad ante el prisma de los miserables sin corazón… ella tendría alguna vez que perder su arrogante vestido rojo y ponerse la piel de su creadora para enfrentar el dolor de la crucifixión feroz, llorando lágrimas negras, saladas y tormentosas por la osadía de su pecado capital… la profecía estaba escrita…!
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jueves, 21 de enero de 2010
Unplugged: Voiceless !!!
Publicado por
VALENTIN
en
5:30:00 a. m.
Etiquetas:
dulce amargura.,
fin de la historia,
the truth always comes out,
Unplugged
miércoles, 10 de junio de 2009
EL ...
El agotó las estrategias del abecedario para conquistarla, usó el cancionero "de la A a la Z", con ese donaire caballeroso sin tener ojos para nadie más que no fuera ella. Desde el colegio supo cuanto le amaba, no era un capricho, tampoco una obsesión. Su persistencia crecía ante su frialdad y soñaba con desposarla, tener una familia inmensa de 5 hijos y un amplio jardín con mascotas.
Apostó su dignidad para obtener un SI, ACEPTO! con aro matrimonial y sentencia de felicidad garantizada. Sonrió con placidez ante el propósito mayor de su ideal. Ella era su antitesis con ambición desmedida, amaba su dinero, sus atenciones cobijadas con perlas, oro, viajes y lujos. Ella era conocedora de los 14 pecados capitales, una experta en seducción con licencia de puta perfumada con esencia del Líbano y Marruecos. Si ella pedía la luna, el subía un poco más para complacer sus caprichos, caprichos delirantes que al final eran un beso indiferente y justificación de dolores de cabeza constantes para no entregarle su cuerpo al placer reprimido del esposo sumiso, fiel, atento… Y así le amaba, suspiraba con el roce de sus manos, con el beso sicario firmando un pacto de muerte a largo plazo en cada despedida a la jornada de trabajo.
El calendario avanzó sus días, el sol opacó su brillantez; él comenzó a notar la indiferencia y la soledad aún teniendo una firma en un papel con un juramento acreditador de bienestar eterno. La duda embargó su alma y decidió amarla un poco más para no abrirle las puertas a los celos o a la verdad disfrazada de cinismo. La suerte no estaba de su lado, pero el demonio engañaría la desfachatez de su media naranja para cubrir las osadías de la villana que compartía la misma cama fría y patética con sueños divorciados. Un retoño venía en camino luego de 5 años de su batallar con caricias congeladas y bostezos fingidos.
Decidió volver a casa más temprano ese sábado, un ramo de flores, un collar de diamantes, dos copas, una botella de champagne y dos boletos para una segunda luna de miel en un crucero para recorrer medio mundo en 23 días; abrió el portón de la casa, respiró un perfume inusual en el ambiente, el corazón quiso salirse de su pecho, las flores recogieron sus pétalos ante la indecencia de las paredes y sábanas con gemidos ruidosos, abrió la puerta de la habitación, las copas rodaron por el suelo en mil pedazos, apenas podía creerlo, su adorada esposa saciaba su deseo con otro hombre, su mejor amigo, la botella hizo un estruendo ante la sorpresa triple de amantes infieles.
Volvió sus pasos con un dolor punzante en el pecho, nauseas en su estomago y locura momentánea de incomprensión. Bebió un sorbo del acerbo desamor que calcinaba su cariño, tiró la puerta sin mucho esfuerzo y enmudeció eternamente llorando una insuperable lágrima roja en su ojo derecho, perdiéndose en el umbral inexorable del engaño, descendiendo al mismo infierno ante la rabia, impotencia y crueldad que abrazaba su dignidad ciega arrastrada por el piso ante el castigo de amar a la mujer equivocada.
Apostó su dignidad para obtener un SI, ACEPTO! con aro matrimonial y sentencia de felicidad garantizada. Sonrió con placidez ante el propósito mayor de su ideal. Ella era su antitesis con ambición desmedida, amaba su dinero, sus atenciones cobijadas con perlas, oro, viajes y lujos. Ella era conocedora de los 14 pecados capitales, una experta en seducción con licencia de puta perfumada con esencia del Líbano y Marruecos. Si ella pedía la luna, el subía un poco más para complacer sus caprichos, caprichos delirantes que al final eran un beso indiferente y justificación de dolores de cabeza constantes para no entregarle su cuerpo al placer reprimido del esposo sumiso, fiel, atento… Y así le amaba, suspiraba con el roce de sus manos, con el beso sicario firmando un pacto de muerte a largo plazo en cada despedida a la jornada de trabajo.
El calendario avanzó sus días, el sol opacó su brillantez; él comenzó a notar la indiferencia y la soledad aún teniendo una firma en un papel con un juramento acreditador de bienestar eterno. La duda embargó su alma y decidió amarla un poco más para no abrirle las puertas a los celos o a la verdad disfrazada de cinismo. La suerte no estaba de su lado, pero el demonio engañaría la desfachatez de su media naranja para cubrir las osadías de la villana que compartía la misma cama fría y patética con sueños divorciados. Un retoño venía en camino luego de 5 años de su batallar con caricias congeladas y bostezos fingidos.
Decidió volver a casa más temprano ese sábado, un ramo de flores, un collar de diamantes, dos copas, una botella de champagne y dos boletos para una segunda luna de miel en un crucero para recorrer medio mundo en 23 días; abrió el portón de la casa, respiró un perfume inusual en el ambiente, el corazón quiso salirse de su pecho, las flores recogieron sus pétalos ante la indecencia de las paredes y sábanas con gemidos ruidosos, abrió la puerta de la habitación, las copas rodaron por el suelo en mil pedazos, apenas podía creerlo, su adorada esposa saciaba su deseo con otro hombre, su mejor amigo, la botella hizo un estruendo ante la sorpresa triple de amantes infieles.
Volvió sus pasos con un dolor punzante en el pecho, nauseas en su estomago y locura momentánea de incomprensión. Bebió un sorbo del acerbo desamor que calcinaba su cariño, tiró la puerta sin mucho esfuerzo y enmudeció eternamente llorando una insuperable lágrima roja en su ojo derecho, perdiéndose en el umbral inexorable del engaño, descendiendo al mismo infierno ante la rabia, impotencia y crueldad que abrazaba su dignidad ciega arrastrada por el piso ante el castigo de amar a la mujer equivocada.
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VALENTIN
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7:30:00 a. m.
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