miércoles, 24 de octubre de 2007

Empatía













La boda de uno de mis mejores amigos coincidió el mismo día de la fecha de mi cumpleaños. Al principio estaba un poco incómodo. Creo que fui egoísta por el hecho de darle cabida en mi mente. Recapacité y me di cuenta que estaba siendo un poco injusto en mi festividad.

Asistimos los invitados con gran júbilo. Una boda en una finca, con ese toque campestre, pero elegante. Ahí estábamos sus mejores amigos y compañeros de universidad, diciendo presente en una fecha tan importante para la vida de cualquier individuo. Sombrero, chacabana, regalos y sonrisa nos distinguían de los demás.

Todo quedó muy bien, la comida, el ambiente, todo… era casi la hora de irnos en la tarde, cuando el recién casado me dice que tiene algo que comunicarme; SORPRESA…aparte, habían comprado un bizcocho de cumpleaños para celebrar esa fecha importante para mi, para mis amigos y mi madre que estaba presente. Me dí cuenta que aveces nos adelantamos a los acontecimientos y damos cabida a nuestra mente para predisponernos.

El año pasado, mi amigo Freddy, prefirió celebrar mi cumple yendo a mi casa con su esposa embarazada (y teniendo motivos de sobra para hacer de ese día, una fecha especial, pues es su aniversario de bodas)

En definitiva, hay personas de las que aprendes y te regocijas con su comportamiento. Si hay algo que he aprendido de mi amigo Freddy, es ese sentido de lealtad y amistad que posee, es ese derroche de empatía que le sobra.

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