jueves, 8 de noviembre de 2007

En Blanco: los que trabajan excelente!!!


Ayer terminé mi jornada de trabajo pasado las 2 de la madrugada. Ya no sabía si tenía cansancio o hambre, ya no sentía mis piernas y mis oídos iban a estallar.

Me desperté super temprano y a primera horas de la mañana, estaba en la oficina. Encomendé mi día a Dios y le pedí que no me dejara estresarme ni agobiarme por nada. Sabía que sería uno de esas jornadas de trabajo en donde no te percatabas del clima, de noticia alguna… de nada.

Observaba el estrés de mi equipo de trabajo y trataba de equilibrar en donde faltaba un poco de armonía o esperanza. Al final, todo quedó excelente, miraba a mí alrededor y podía ver la cara de satisfacción de los presentes; entendí que sin importar el sacrificio ni las horas de trabajo que te expongas ni los recortes de horas que duermas, son suficientes para lograr un trabajo de excelencia.

Cuando trabajas con prioridades y te organizas, difícilmente las cosas resulten mal. Los imprevistos, son el apunto negro dentro de la gama de color blanco. Cuando tienes aun jefe o jefa que te agobie con tanto trabajo, hazle saber que trabajar, no es sinónimo de aglomerar mandatos o lista de funciones, es propiamente ejecutarlas, hacerlas bien, excelente y con un tiempo prudente en donde los factores mencionados no alteren el resultado de nuestra labor.

A veces hay empleados que acceden a cargarse de trabajo por no refutarle una orden a un superior, entendiendo que le estarían irrespetando. La excelencia laboral, implica carácter, don de servicio y objetividad.

Cuando eres objetivo (a) siempre verás las cosas con claridad y tu norte será el trabajo excelente para el cliente o la persona que le proporciones este servicio. Algunos de mis compañeros me comentan sorprendidos que como hago para terminar mi trabajo organizado y decirle que no a mi superior en algunas cosas…simple y llanamente por hacer las cosas con prioridades y trabajar en equipo, a veces; supervisar eficazmente una labor de un compañero, contribuye a darle seguimiento a nuestro trabajo.

Hoy día competimos con un mundo exterior en donde hacerlo bien no es suficiente; de hecho, el mismo trabajo es nuestra carta de presentación, es quien mejor habla de nosotros mismos.

No hay comentarios: