martes, 6 de noviembre de 2007

En Negro: los que brindan un mal servicio


Tras la llegada tarde de uno de mis compañeros al lugar de trabajo y mi molestia, su respuesta fue: “los dominicanos somos informales e impuntuales”…no respondí para no seguir incrementando mi cólera.

Esta mañana pensé de nuevo en lo que me había contestado mi compañero de trabajo. Es cierto. Totalmente cierto. Estoy de acuerdo con esta frase, pero no la comparto. Siempre estoy en desacuerdo de esta isla que para justificar sus mediocridades somos parte de una sociedad tercermundista, pobres. Esa pobreza viene de dejarnos arrastrar por la informalidad, de no salir a tiempo a nuestras citas con clientes, de no sacrificar media hora de nuestro sueño o no acostarnos temprano cuando sabemos que hay que madrugar y empezar la jornada antes de que salga el sol.

Seguiré con los informales y desatentos. Esos que nunca te devuelven una llamada telefónica a pesar de que su “secretaria” le llena su escritorio de mensajes constantes. Mucha gente me lee y luego dice que soy arbitrario…como no serlo si terminas perdiendo la calma aun después de pasar un fin de semana en relax dándote talasoterapia.

Siempre sostengo la teoría de que la mayoría de personas adineradas son atentos (no todas, dije la mayoría, al menos de las que conozco) son capaces de devolverte una llamada. Otras veces pasa que quienes trabajan a su lado, son tan incompetentes que nunca hacer llegar la información a pesar de que recurres toda la tecnología posible de e-mail, programación de citas con palm y recordatorios en tu Outlook.

Los mediocres de este país, los que tienen un “cargo” que muchas veces les queda grande o simplemente son adornos en una compañía porque son amigos del hijo de la empresa etc, son los que empañan la imagen de un consorcio de personas que ofrecen un buen servicio.

Falta mucho para que estemos a la par con el buen servicio que es lo que todo mundo anda buscando; de hecho, la competencia es la que impone esos patrones. El hecho de ser pioneros no da derecho a ofrecer un mal servicio, pues este, desprestigia la cara de instituciones que en su interior está compuesta por personas serias y trabajadoras.

1 comentario:

Pensando en dijo...

ups. Creo que tienes razón con la puntualidad. Tomare en cuenta el consejo de levantarme justo cuando el reloj suene (buenooo) besitos