sábado, 8 de diciembre de 2007

"LA SIN COSTILLA"


Permítanme contarle mi odisea de hace unos años que me ha hecho no tener fantasmas con ningún artista. (y eso no quiere decir que no tenga favoritos en las diferentes corrientes musicales o que admire su trabajo)

Cursaba la asignatura de Luminotecnia en la universidad. En el país se celebraría por primera vez el Festival de Música Latina y todo el pueblo esperaba con ansias el repertorio de artistas que haría derroche de talento, música, algarabía y júbilo frente a miles de dominicanos. Uno de mis profesores de la universidad era parte del staff y encargado de la supervisión del montaje de las luces. Nos extendió a todos sus alumnos una invitación para poder observar de cerca el montaje y pasar un poco desapercibido en este evento.

Llenos de exaltación fuimos con carpeta y cámaras en mano; el profesor nos había dicho que en el montaje se encontrarían algunos artistas ensayando, que fuéramos cautelosos, y que si podíamos hacernos fotos con algunos, lo hiciéramos.

Una de mis compañeras, alcanzó a ver a pocos metros a la “Sin Costilla” como decidí llamarle a esta artista. Con ropa deportiva, una gorra en su cabeza y tenis. Le acompañaba su madre en ese entonces. Mi compañera pensó que era su día de suerte y no vaciló dos veces en acercarse a la flacucha, la saludó y le expresó que era su artista favorita y que deseaba tomarse una foto con ella. Algunos de los compañeros se unieron a la suplica estudiantil como si fueran estudiantes de “high school”.

La sin costilla, con cara de poco agrado, le dijo: - “No estoy en condiciones de hacerme fotos, lo siento, mientras pasaba la mano por su cabeza y acariciaba su pelo cola de caballo.

Ahí estaba yo: frente a la sin costilla, mirándola con un poco de decepción y compasión a la vez. Me acerqué a mis compañeros y le expresé lo siguiente: - “Por favor, se están comportando como niños. Dejen el fantasma, creo que no hay que suplicarle a ella para hacerse una foto, los artistas se deben a sus fans…y si no es por ellos, no serian nadie…y además, no se ustedes, pero a mi no me interesa en lo más mínimo hacerme una foto con alguien “Sin Costilla”.”

“La sin costilla” no contestó una sola palabra, bajó un poco el semblante y siguió acariciando su cola de caballo. A pocos días, los principales medios comentaban el comportamiento indiferente de “la sin costilla” y lo poco que caló en el gusto de los que presenciaron este espectáculo. Y alguna vez la han visto (a pesar de su fama) por los escenarios dominicanos???.... NO … cero que ver!!!

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