miércoles, 12 de diciembre de 2007

MENOS SEXO: MAS ROMANTICISMO!!!


Mi amigo Alberto me comentaba que no sabia razón por la cual su novia de toda la vida, lo había dejado sin motivo aparente. Tomábamos unos tragos en un bar al aire libre y me senté a escuchar su historia.

El me decía que era una persona detallista, que siempre estaba al pendiente de sus cosas, de que nada le hiciera falta y que en el sexo “él” se sentía muy bien con ella. Cuando lo escuché mencionar varias veces el término que denotaba su postura supe de inmediato que algo andaba mal y no era ella precisamente la del problema.

Lo escuchaba hablar mientras acariciaba mi barbilla ligeramente sin rasurar casi una semana. El tomaba de un gran sorbo lo que quedaba de su trago y pedía otro aun más fuerte como si quisiera olvidar todo lo que le agobiaba.

No se que pasó, dime tu si fallé en algo, porque de verdad estoy muy desconcertado, me repetía por décima vez Alberto. Le pregunté de inmediato que como era su convivencia en la intimidad. … “Bueno, Yo soy un hombre que le gusta mucho el sexo, tu sabes, eso es normal, pero creo que a ella no, al principio si, pero ya dejó como de gustarle un poco. … A veces me decía que la abrazara solamente”

Verán que tenía razón al instante cuando dije que el problema era de él. Las mujeres son por lo general dadas a disfrutar de la ternura, de sentirse amada, protegida y también disfrutan del sexo como nosotros, quizás más.

A veces solemos ser un poco egoístas y saciamos nuestro placer y no nos preocupamos por nuestra pareja, por quien comparte nuestra cama (o el mueble, el piso, sofá, asiento del carro, etc.)…

Al principio de la relación, somos más detallistas con las cosas que deben seguir después de que merma un poco esa pasión desenfrenada como adolescentes ( pero cuesta tanto sorprender a tu novia, esposa o amante con las cosas que ella disfruta???)

No hay que preguntarle específicamente sus gustos en la intimidad (si se tienen mucha confianza, no veo por que no) y ya sabemos como actuar a la hora de tener sexo; pero lo cierto es que hay cosas que se disfrutan por igual sin tener sexo (y me explicaré de la mejor manera posible…el afecto y las caricias son el preámbulo del sexo, pero no siempre debe conllevar a este acto si no es deseado por ambas partes…)

Las mujeres son vulnerables en casi toda su totalidad; hay día que sólo desean que las abraces, que les diga cuanto la quieres, que acaricies su pelo y le susurres al oído cosas hermosas. Pasa igual al principio en los matrimonios, en el Comienzo, la esposa se pone ropa sexy antes de dormir, perfume, se suelta el pelo y todo fluye de la mejor manera posible.

Luego, con el paso de los días, esa magia va desapareciendo. Siempre he dicho que lo difícil de todo en la vida es mantenerse. A veces creemos tener bajo control la relación y no es así. Tenía a mi amigo Alberto con un problema existencial que terminaría dándome la razón sin darle algún consejo oportuno.

Al paso de algunos días, Alberto me expresó que su ex novia le había comentado que no se sentía a gusto con esta relación porque él era un poco egoísta y no tomaba en cuenta sus sentimientos, que a veces ella estaba triste o cansada o con problemas y nunca era escuchada y que al principio todo marchaba muy bien porque ella pensaba que eso duraría por siempre; pero que decidió ponerle fin a la relación por no sufrir en un futuro matrimonio.

Cuando mi amigo terminó su monólogo y se despidió, reí a carcajadas por comprender que a veces muchas personas se jactan de ser especialistas en dominar relaciones y llevarlas por el buen camino hacia la posteridad o un matrimonio, a veces no es así.

Un consejo prudente y oportuno en algunos casos: menos sexo, más caricias y constancia de entrega en tiempo, cariño y comprensión hacia tu pareja.

1 comentario:

Pensando en dijo...

Muy buen post. Su titulo fue el que me llamo mas la atención y estoy muy de acuerdo con su contenido. Con mas tiempo leere los otros que se ven muy interesantes.