jueves, 28 de febrero de 2008

Un Baño de Pueblo !!!

No me queda otra cosa más que reírme con uno de mis hermanos que reside en el extranjero a quien se le ocurrió la brillante idea de darse un baño de pueblo y vivir la cotidianidad por un día u horas en las calles de Santo Domingo.

La primera opción era andar en guagua (transporte público o matémonos) si, matémonos. Así le dicen por que si sobrevives a su excursión peligrosa de rebases y corrida extrema, eres todo un héroe.

Me dije: Oh padre celestial, que prueba me has puesto! … Jeans, camiseta y zapatos cómodos. Justo lo que necesitaba para la pelea del día. Estimé que la ruta más cercana a las proximidades de mi hogar era el corredor de la avenida Luperòn. Nuestro destino nos llevaría a la parada del kilómetro 9 de la autopista Duarte.

Abordamos una guagüita que divisamos del otro lado de la calle. El cobrador con su trabalenguas o jerga decía las diferentes paradas o destinos que recorrería. “El canal, Sema, aeropuerto viejo de herrera, nueve, nueve, nueve, decía el moreno mático mientras nos empujaba sutilmente al interior del vehículo de personas pintorescas.

Traté de acomodarme al lado de un señor que llevaba un gallo dentro de un saco. Mi hermano se quedó parado porque no había asiento para èl. Su cara no podía tener otro aspecto que no fuera el de felicidad.

Todo iba bien hasta que el chofer hizo un desvío por la parte trasera de la avenida Luperòn pasando justo detrás de la feria mecánica Iguana Park. Al salir en el tramo de la avenida de nuevo, se armó tremendo tapón con camiones, una patana, algunos vehículos privados y la carrera maratónica de otra “cuquita” que venía tras nosotros.

Azaroso, hijo e’ puta, le decía el chofer del vehículo en que íbamos a un camionero que se le había atravesado. El cobrador agregaba groserías que incitaban al chofer a seguir con sus no tan bellas frases. “Saca tu machete y pícalo en dos, abusador y otras palabras que no diré por respeto a ustedes y no terminar sonrojándome.




Minutos más tarde, todo había vuelto a la normalidad. Primera parada, tienda Sema. Se quedaron tres personas y entraron cinco. Cuando cruzábamos por las proximidades de Almacenes El canal, algunos peatones cruzaban la calle con prisa, algunos le decían al chofer: Mátalos chofer, pásale por arriba, quien los manda a pasar la calle sabiendo que es para que crucen los carros. Que risa! …Ya no aguantaba más. Ah! Pero mi hermano estaba contento con su City Tours por el módico precio de 30 pesos por ambos.

Mi hermano se balanceaba de un lado a otro con el destartale de la guagua cuando caía en un hoyo. Una señora pidió parada justo donde se quedaba y la dejaron como 100 metros más adelante. Salga pronto señora y deje de comer tanto ... usted está un poco gordita y debería pagar dos pasajes, le dijo el cobrador; la señora hizo caso omiso al comentario. Ruédalo chofer, gritó el cobrador.

Vamos, a sacar los chelitos los que se montaron de último; insistió el cobrador. Llegamos después de nuestro recorrido urbano a la pintoresca parada del nueve. Miré a mi hermano… reí gozándome el momento. Me pregunto ahora, nuestra próxima misión será tomar el metro y trasladarnos a Villa Mella?

7 comentarios:

tnf25 dijo...

Hey !!! Genial relato...y genial aventura...andaré por este blog recién descubierto..saludos!

Valentín dijo...

Gracias por la visita y el comentario. puedes visitarlo cada vez que gustes!!

Saludos!!!!

Iliana Contreras dijo...

Dioooosssssssss!!!! Esto del transporte público es un loco submundo en muchos países, pensé que era exclusivo en Venezuela, es más pensé que sólo era posible en mi provincia, jajajaja, vaya sorpresa. Te invito al blog www.dateduro.blogspot.com y busca el post El Circo de Hojalata, allí refleja en detalle y de la manera más veraz, la travesia que se vive dentro de algún autobus venezolano. Aunque imagino que ya nada te puede asombrar, jejeje. Un abrazo...Manikita.

Valentín dijo...

Sabes Iliana, quise ser un poco considerado al escribir este artículo; cosas peores de ahí, se viven en el interior del transporte publico nuestro.

Ciaooooooooo hermosa!

Chapellina dijo...

Ya veo que este problema del tansporte público trasciende fronteras. Así como lo muestran tus fotografías se ven a diario los bus de mi ciudad.

:-)

Pensando en dijo...

Interesante baño de pueblo!

Nunca falta en estas guaguas la famosa bachata a todo volumen o el merengue.¿Qué tenian puesto ese día?

Dichoso/a el que puede tomar asiento pues la mayoría de personas recorre todo el camino parado y muy pegado a muchas personas en la misma situación. (hay!! cuando esa guagua da esos frenazos)

Cuando me ha tocado viajar en transporte público trato de disfrutarlo. Gracias a Dios la provincia donde vivo se recorre fácilmente caminando.


Besos!

marted95 dijo...

Viejo, ayer tuve la misma experiencia y fue nocturno; y parece que la repetiré muchas veces durante algún tiempo porque asisto a unas clases con unos compañeros que siempre se van en guaguas y no me queda de otra jaja.
Deberíamos dar al cobrador algunas clases de dicción.
Y siempre vez a los chóferes como irrespetuosos, pero cuando andas tarde y lo que quieres es llegar pedirías que haga lo que sea para llegar más rápido, aunque en verdad sé que está mal y nuestro transporte público es horrible. Espero hagas más "misiones" qué leer, me encanta tu blog.