jueves, 11 de diciembre de 2008

Contra la fría pared !!!

Su cara chocó con el frío cristal experimentando una sensación indescriptible muy parecida al hielo que recorría su espina dorsal, su cintura y el contorno de su silueta, acariciada por esas manos que tanto ansió. Parecía ilógico que su mundo se derrumbara con su novena cita al haber tenido a su lado durante 21 días al joven que desequilibraba su cordura en ese "prime-time" de programa local. Tres años imaginando encontrarse con él al menos en un pasillo de un supermercado o poder mirarlo de cerca más allá de esa pantalla que dividía su anhelo. Lo último que deseaba era ver sufrir a mi amiga cuando insistentemente me decía que daría la mitad de su vida por ennoviarse con el chico más frío y despiadado de la pantalla chica a quien le titulamos “Mr. Ego”

26 versus 21. Ella apenas comprendía lo que era el amor en su mundo color rosa. El todo un Casanova que necesitaba ser adulado e idolatrado por sus fans, por sus admiradoras. Como buen amigo, terminaría regalándole a mi amiga una mandarina agridulce para que hiciera realidad uno de sus sueños; conocer al "iceberg" que semanas más tarde haría zozobrar su barco. Los presenté y las cosas ya fluirían por si solas. Imaginaba lo que se avecinaba después. En las primeras citas, él la invitaría a comer sushi donde hablaría de su pasión por el gym, la marca favorita de sus zapatos y la colección de estampillas postales que guardaba en una caja de bambú recelosamente; inundaría el lugar con exceso de colonia Isae Miyake y hablaría por su moderno celular, enrojeciendo su cara comiendo jengibre y un sorbo de sake.

Ella estaba feliz. Danzaba en el aire. Los bríos de su adolescencia cubrieron su razón y se entregó sin importarle nada, se dejó arrastrar por la pasión de las neuronas que explotaban en su interior por cada roce de sus manos o cada palabra que escuchaba de cerca. Era tiempo de cacería y ella estaba en medio de la jungla sin artimañas para defenderse, sin manchas, desconocía que era apenas un cachorro que terminaría encerrado en una jaula con barrotes de hierro falso; él era un monstruo y ella estaba ciega de amor. Ella solo necesitaba romperle el corazón abandonándole la segunda semana y negándose a contestar sus llamadas (estrategia infalible contra egocéntricos –as) más no sería yo quien revelaría el talón de Aquiles que harían cambiar las reglas del juego, ella debía aprender una lección de vida, él no dejaría de ser “un abominable hombre de las nieves”

Cuando él comenzó a postergar dos semanas después los encuentros entre ambos, inició el desconcierto y el frío estomacal en el interior de ella. Mr. Ego se movía con una destreza única en el cortejo sentimental y jamás jugaba a ser “El cazador cazado” … es probable que no quisiera ver repetir la escena en que le habían roto el corazón donde sus músculos, perfume y zapatos Ferragamo no causaron impresión en alguien que conocía perfectamente el arte de la cacería, donde observar la presa es fundamental, así como sus movimientos y temores. Tanto ella como el eran mis amigos (y aún lo son)... debía ser imparcial ante lo inexplicable que parecía todo. "Iceman" no entraría en razón, lo más acertado que podía recomendarle era aprenderse de memoria su guión literario en lugar de un consejo sentimental, bien entendía que el Ego desbordado aplaudido, los Yeti, su mundo fantasioso de cultura japonesa que le posicionaban muy cerca de ser un Panda, estaban en EXTINSION! … a ella le daría el abrazo en el que sin palabras algunas le haría bajar de las nubes y enfrentar la realidad del mundo mortal, lejos de un capricho encerrado en un plasma, es probable que la magia de su eterno amor, siguiera inmortalizado con la frialdad que no podía dañarla por medio de una pantalla, por ahora le dedicaba esta canción que encajaba perfectamente con lo vivido entre ellos.


6 comentarios:

CalidaSirena dijo...

cuantas personas, se sentirán reflejadas en tu relato...cuantas sentirán ese frío en sus espaldas..
Besitos grandes mi dulce amigo..

el piano huérfano dijo...

conocido y buen relato, pero con el tiempo me he dado cuenta que el amor es otra cosa, no se puede enamorar ni amar con tanta frialdad, la verdad es que tenemos que buscar dentro de nosotros ¿que es lo que amamos? O cual es la fantasia

un beso amigo

Anónimo dijo...

yo no voy a opinar nada encanto; mira que uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que dice, es así? jajajaja!
pero ... tu has roto muchos corazones, pero muchos.... así que tienes muchos pedazos regados por ahí. Que mala soy.....jajajajaja
Al menos no eres un abominable hombre de hielo, por eso te quiero.

Love,
Keyla

Alex Parra dijo...

Pienso que todos en esta vida pasamos por ese training de la vida en el que nos enamoramos y luego nos rompen el corazon en pedazos, es una realidad, lo mejor en la vida es tener a alguien que nos ayude a seguir, pero debemos caer solo...

Massy dijo...

Ummm

Me quedo con la frase de Keyla...

Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que dices....

Un besote muñequito..

Terapia de piso dijo...

Hay abrazos que son "un todo". No se necesitan palabras.

José Roberto Coppola