
Ayer me encontré con mi amigo “DS” quien hace poco tiempo se divorció de su esposa. En los 10 minutos que compartimos el encuentro casual mientras buscaba un regalo de cumpleaños para mi madre, me expresó su frustración por fracasar ante su primer matrimonio. Desmotivado, un poco desaliñado se veía y su barba con aspecto de mendigo dejaban aflorar sus sentimientos momentáneos. Traté de animarlo sintiendo empatía por él; al verlo marchar con su caminar pausado supe que alguna vez había vivido en carne propia y varias veces la tortura cruel y despiadada de quienes dicen querer de la manera más absurda, ilógica e irracional: “LOS CELOS” el mismo sentimiento que había arruinado el matrimonio de mi amigo. No creo que la mayoría de profesionales de la conducta humana estén errados cuando aseguran que “Los Celos” son sinónimo de inseguridad y baja auto-estima. Y me pregunto: Cuál es el objetivo fundamental de los celos? Quienes no somos celosos, elegimos perfiles que lo sean? O las personas celosas eligen prototipos de personas que no estén contaminadas por este mal?
Dicen por ahí que una forma de expresar amor, cariño y afecto sincero es a través de los celos, yo difiero de esta teoría. Es entonces cuando vuelvo a preguntarme: Qué pasa con el nivel de confianza hoy día? Admito que soy un poco sobre-protector, pero no soy para nada celoso. Soy de los que conoce y confía de quien esté a mi lado; si tengo que recurrir a los celos y dar cabida a la desconfianza, hasta ahí llega la relación. Hay diferentes tipos de celos y de personas que lo expresan de forma diferente.
No sólo las parejas experimentan los celos constantemente, también los amigos, los hermanos, etc. Hay un tipo de celos que es intrínseco en cada persona, en cada uno de nosotros y es cuando nos vemos amenazados ante otra persona cuando invade ese espacio, ese territorio que entendemos nos pertenece. Ejemplo: cuando tu mejor amigo (a) consigue o sale constantemente con otro amigo (a) desplazándote; este tipo de situación podríamos llamarle “Normal” dentro de los parámetros de cariño cuando alguien nos sitúa en el puesto 2 o 3.
Existe un tipo de celos muy obvio, el evidente, el que es provocado frente a nuestras narices, muy diferente al que es provocado por los efectos de la visibilidad homogénea; como cuando sales con tu pareja excesivamente hermosa y que todos voltean a mirar, silbar o piropear. (Aquí es cuando deberíamos sentirnos sumamente orgullosos de saber que con quien compartimos una relación despierta miradas y atracción en la calle, el cine, aeropuerto … y por dentro nos reímos por no andar del brazo de cualquier cosa por el hecho de no estar solos, cierto?) … Los celos descontrolados son una enfermedad, son una desviación que muchos psicólogos continúan estudiando.
Las cifras de muertes y crímenes pasionales en República Dominicana ascienden a un 97 % atribuidas a los celos enfermizos y posesivos; hombres que no conciben la idea de que sus esposas le abandonen o planteen el divorcio; mujeres que dicen que si su hombre no es de ella, tampoco lo será de otra. Esta complejidad humana no sólo ha tocado a Otelo y Desdémona, personajes de Otelo, escrita por Shakespeare, toca a diario la puerta de quienes buscan motivos injustificados para hacer trizas la vida de sus parejas, para llevarlas al extremo de la locura con sus fantasmas. Es bueno resaltar que un alto índice de personas celosas busca en su pareja el reflejo de su comportamiento de infidelidad, de engaño.
Veamos el perfil de una persona celosa:
- Posesivo (a)
- Mentiroso (a)
- Invade la privacidad de su pareja (por lo general le gusta hurgar en sus cosas, su cartera, billetera, sus mensajes personales, su celular, revisar el historial de las llamadas telefónicas)
- Es desconfiado (a) y juega a ser detective, quiere saber el nombre de todas las personas que conoces, de donde le conoces, todo, pero todo. Por lo general nunca cree en nadie.
- Pierden la calma con facilidad. (escenifican rabietas sin importar el lugar o persona que le rodee)
- Marca territorio desde que siente que está rodeado (a) de contrincantes. Ejemplo: Vas con tu novia a esa fiesta empresarial y ella se pasa besuqueándote desde que te ve cerca de una chica o hasta de la loca encargada de Recursos Humanos que ella bien conoce.
- Son maquiavélicos: Pueden tener control de horas específicas en que saliste de tu casa, a la hora que regresaste, la hora en que te hicieron cada una de las llamadas del día … y si por desgracia no contestas una de ellas, te cae la maldición del brócoli hervido o peor aún las siete plagas de Egipto.
- Torturan psicológicamente a su pareja. Luego de una discusión usan su nivel de manipulación para arreglar todo. Y si por casualidad sienten que están por encima de ti en estatus académico o empresarial, no vacilan para restregártelo en la cara.
- Crean un mundo paralelo de su pareja, a veces alejándole del circulo en que pueda ser su víctima ayudada, le aleja de su familia, amigos, compañeros de trabajo, etc.
- Controlan los pasos y movimientos de su conyugue. Detestan las vestimentas sexy o sensuales y difícilmente se sienta cómodo o cómoda saliendo a lugares donde su pareja pueda estar expuesta (o) a miradas o encontrarse con personas conocidas.
- Demuestran una falsa confianza. (pues te hacen creer que nadie va amarte igual que ella /el.
La celopatía es un cuadro que presenta la persona celosa con excesos, denotando la inseguridad y la predisposición de una infidelidad ante su pareja. Las personas celosas excesivas no cambian, sienten que es parte de su criterio amoroso esta fijación. Algunas personas celosas les gusta que su pareja sea celosa también con él o ella; por desgracia en la mayoría de los casos, quienes presentan este mal, detestan que sean celoso (a) con estos. Es bien sabido que las personas que van al matrimonio ignorando desde el noviazgo los celos esquizofrénicos y enfermizos de su pareja, son los más propensos ver cumplir el acápite “Hasta que la muerte los separe”