martes, 13 de enero de 2009

"El Pacifista" !!!

Creí haberlo olvidado hasta que mi hermano en su viaje anual desempacó de su repertorio los recuerdos de infancia de su Caja de Pandora, haciéndonos reír y a mí darme cuenta que es cierto: “Las personas cambian” se preguntarán porqué expreso esto y terminarán dándome razón. Cuando chico era todo un “Caza – pleitos” y no precisamente por buscarlos sino por que eran obligatorios.
No hay cosa más cruel que un niño; los amigos de mi hermano se jactaban en alardear que eran los bravucones o que sus hermanos pequeños eran feroces y bestiales; era el momento indicado para mi hermano ser mi relacionista público sin mi consentimiento. El día más tranquilo solía decirme: “Mañana tienes una pelea con José, Danerys o cualquier otro".

En mis peleas no había apuesta monetaria de por medio, pero si toda la moral familiar en donde me especificaba bien que si perdía la pelea, tendría otra paliza y sería el hazme - reír del lugar. De ahí aprendí a ser observador. Había ese ritual en donde estaban presentes los compañeros del colegio que habían sido invitados y algunos otros que se sumaban para tener asientos en primera fila en el campo donde practicábamos béisbol, aquí no usábamos guantes ni tampoco protectores dentales.
Cuando uno de mis contrincantes se explayaba antes del pleito hablando hasta por los codos y desafiándome con insultos, sabía que era un típico cobarde que prefería “las palabras” a los puños; aunque confieso que en mi riña con Danerys ví literalmente “estrellas” cuando este procedió a darme tremendo puñetazo con un artefacto que había guardado en su mano; con esto entendí que el muy “patrañoso” estaba jugando sucio y terminé pegándole tan fuerte que abandonó el pleito con la agilidad de un caballo desbocado. Otra pelea que volvía a sumarse a mi repertorio, mi cara con un moretón bien grande y la satisfacción de escuchar la algarabía de los presentes. (por buena suerte, mis padres nunca se dieron cuenta de nada)

La adrenalina invadió a mi hermano; los pleitos eran más frecuentes y hasta con mi primo Wirkin cazó esa pelea en la que también salí victorioso. El único pleito que afronté por decisión propia sin postergarla fue con “Rafael” el bravucón de la escuela, el que nos fastidiaba a todos desde el primer grado; al cuarto año decidí que este ya no pondría en zozobra mi cordura, tomaría mis tareas sin permiso o me pondría sobre-nombre. Con él no tuve que hacer cita para después de clases o pelear por ser el más bravo del curso; desde ese día Rafael no volvió a irrespetarme jamás.

Ahí apareció Daniel, un chico de 14 años. Yo apenas 11, esa sería mi ultima pelea. El hermano de Daniel “apostó” casi la vida asegurando que este pleito me catapultaría a la desdicha y que su pariente me daría la golpiza de mi vida. Tenía todas las de perder; mi contrincante era más fuerte y alto que yo. Otra cláusula se sumaba a esta contienda: Quien perdiera, sería azotado en público por el hermano del perdedor, lo que causaría doble vergüenza (o podría decirse triple por el abuso de edades ya que mis disputas eran siempre con chicos de mi misma edad o tamaño) … Comprendí que es cierto, el camino malo y el trago amargo se toma rápido; en el forcejeo, usé todo mi impulso para lograr derribarlo (y era obvio que ya estaba aprendiendo las estrategias de combate con la asesoría de mi manager “Don King”) jajajajajajaja!

El año pasado vi a Daniel y nos saludamos sin ningún rencor y con Rafael coincidí en una fiesta en los días de navidad; Muy lejos de ser buscar pleitos, a los dos les noté cierta “paciencia” y esa parsinomia al conducirse… yo, aunque tengo un carácter fuerte e indomable, no me considero violento (puedo asegurarles que fui el más tranquilo de mis hermanos) hoy sin duda alguna me considero ser un “Pacifista”.

8 comentarios:

María Laura dijo...

AY VALENTIN!!!!

ME HAS MOSTRADO UNA FACETA QUE NO IMAGINABA!!!

EN FIN QUE BUENO QUE LA VIOLENCIA, QUEDÓ EN LA NIÑEZ.

A VECES HAY QUE REACCIONAR A TIEMPO PARA QUE TE RESPETEN.

BESITOS.

ainhoa dijo...

Y quien no se ha peleado en la niñez...yo siempre andaba metida en jaleos, y si no ivan conmigo daba igual...yo me metia y claro recibía jajaja por meticona...
Menos mal que el tiempo y la experiencia te enseñan y aprendes de todo lo pasado...
Que recuerdos... gracias Valentin por compartirlo.Un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

Jajajajajajajaja!
Apuesto que era tu hermano Sandy quien te ponía a pelear jajajajajajajajaja!
Yo no te imagino en tales riñas!
Mi hermano y yo peleabamos siempre como dos lapices envueltos en una gomita.
Y claro que las personas cambien, quien se resiste a cambiar, se queda atrapado en la mediocridad como dices tu.
Que harás mañana por la tarde?
llámame -
Keyla. Te quiero encanto.

Marta dijo...

Mi querido niño
sabes no me gusta usar las manos mas que para dar caricias.
Antes que usarlas como armas contra nadie, me canso la boca con palabras, si el otro no escucha ni oye, entonces me voy.
Y no me senti jamas una perdedora por eso.
Vi demasiada viloencia en mi casa, como para no aprender que ese camino no lleva mas que al odio y el rencor.
besos, mi cielo.
petonets, sempre.

Terapia de piso dijo...

A veces cuesta reconocerse en ese niño tan alejado del hombre que somos ahora. Y somos una resultante de todo lo que fuimos.

Saludos

José Roberto Coppola

DITO dijo...

Hola JuanDi, pasaba a saludarte, a dejarte un abrazo y hacerte una pregunta jejeje, pacifista es acaso un antonimo de disparatoso, o no tiene nada que ver lo uno con lo otro? jejejeje :P, Te dejo un abrazo desde la sucursal de cielo.

ValEnTiN dijo...

Maria Laura: Así es, es parte del pasado, por eso no tengo pesadillas. jejejejeje!
Saludos!!!!

Ainhoa: los pleitos más controversiales eran los de hermanos ufffff! necesitaría 3 blogs extras para poder narrarlos. Y es en serio que fuí el más tranquilo de la casa :P

Keyla: Grax. ;) X Todooooooo!!!

ValEnTiN dijo...

Marta: mi madre nunca fué participe de que fueramos violentos y mi padre tan circunspecto que había que bailar el son de su musica siempre; estoy de acuerdo contigo, ese mundo lleva al rencor, al odio. Te abrazo Marta!!!

Terapia de piso: así es. 100% de acuerdo contigo, al menos puedo contar estas cosas sin secuelas emocionales, eso es lo importante, cierto?

Dito: Grrrrrrrrrrrrrrr!
jummmmm! "Yo ni na vua decí" jajajajajajaja!
A menos que no tengas otra vía por donde contestarte, seguiré dis-pa-ra-tean-do jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja!
Q malo soy! :P jajajajajajaja!!!