domingo, 1 de marzo de 2009

"Despedida" !!!


Sus manitas resbalaron de la negra piel de su padre con un llanto arrebatador; la quimera de sentirse acurrucada terminó con un frío adiós. Su manantial interior de sal cristalina explotó por la cortina de sus pestañas negras azabache; él hizo un gesto cerúleo “disparatoso” que reverberó por el cristal despiadado y cruel que separaba la última mirada entre los dos.

A ella le vi afligirse mientras almorzábamos juntos teniendo el mar tan cerca que las olas salpicaban la espalda de la despedida perentoria de su vástago amado; él fingía estar constipado ante la penumbra que apagaba su delirante humor, su encanto sin igual. De nuevo ese ruin cristal robaba la esperanza de mirar los pasos tristes de abrazos fuertes que habían sido renovados con la decisión de acelerar el reloj y sentirse en casa otra vez. Su llanto interno se quebró como vidrio fino al caer al pavimento; sus ojos enrojecieron y una sóla lágrima del alma lloró. Ella vistió de ébano sus manos inconformes y sollozó por 7 días; sentía que el aliento le abandonaba el cuerpo y olvidaba que era madre de 3 hijos más; pero la inconformidad se mantuvo hasta que se arrodilló ante el creador implorando que limpiara el interior de su acerba aflicción.

Ellos enmudecieron durante el trayecto en que despedirían sin fecha a su madre. Yo les acompañaba; de nuevo la “Ruta 66” cobraba otra víctima. Miraba sus rostros lánguidos como si la cera que cubría la tristeza de su antifaz, resbalaba del rostro adolescente de cada uno de ellos. Debía ser fuerte, bien sabía que al marcharse el pájaro de metal y encumbrarse en los copos de nubes soleados, dejaría secuela de frío, suspiros y promesas. Ella renunció por un instante dar el último paso antes de perderse y despojarse de sus alhajas; regresó … lloró una y otra vez sin alivio; el surco despiadado de sus mejillas hacían juego con su negra y lacia cabellera que volvían sin voltear, malgastándose entre historias tristes con violines desafinados que eran devoradas por el alto parlante de los vuelos con destinos amargos.

7 comentarios:

Dulciblue dijo...

¿Sabes? No soy muy buena para las despedidas pues cuando quiero lo hago con toda el alma. Aveces no se si es algo que debo madurar o simplemente dejar que mi corazón se desborde en su mar de sentimientos. Eso sí, mis emociones trato de guiarlas pues o si no me juegan bien sucio y tiendo a deprimirme.

Una vez me dijiste que cuando te despedias de tu hermano Sandi lo hacías con alegría pues habías compartido tiempo de calidad con él y guardabas la fe de tu próximo encuentro. Eso me ayudo mucho para ser fuerte en esas ocasiones dificiles.

Te quiero mucho

besos!

Marta dijo...

Petonicos mi niño
Leo..pero comento poco.

clau clau dijo...

uyy a mi no me gustan las despedidas, siempre lloro, pero si las bienvenidas sobre cuando se hacen fiestas lols!!!

saludos como siempre !!

Gigi German dijo...

Las despedidas suelen ser amargas... Yo lo sé, estos últimos años han transcurrido entre constantes despedidas, pero sabes que, he descubierto, que uno nunca se va, las almas no se alejan, se quedan, mientrás que el lazo de amor que las une no se rompe, estan ahi, aún lejos, estan cerca.

No importa si es solo un hasta luego, o un adios definitivo, mientrás en nuestro corazón guardemos recuerdos plenos, hermosos junto a ese ser, núnca pero núnca desaparecerá... Será asi, inagotable, eternamente.

Te quiero mucho!

:)

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Son muy duras las despedidas y aún más si son de las personas más amadas por nosotros. Pero el mundo sigue su rutina y así habrán millones despidiéndose en la más cruel soledad, pero se sabe que algún día y en algún lugar, podremos ver a aquellos que nuestro Creador nos permitió conocer, amar y esperar.
Saludos

JR dijo...

Holaaaaaaaaaaa!
wowww! pero que grande te has dado (lo digo por que tu insiste en manejarte en low profile) ... Te vi figureando en la revista Pandora en pleno carnaval vegano. invita la proxima vez.
Ahhh! las despedidas, y a mi que me ha tocado tantas veces hacerlo que digo simplemente como tu: "CHAO" jejejeje!
Un abrazo Bro!

Anónimo dijo...

hola¡¡¡
es muy intenso pero cuantas veces hemos estado en situaciones similares aunque la verdad en lo personal no hay nada mas triste e inconsolable que las despedidas