viernes, 14 de mayo de 2010

Unplugged: While I wait ...


Al viento tus palabras caen etéreas como las gotas en otoño se deslizan por lo sauces acariciando lentamente sus acrimonias, hojas y ramas antes de llegar el invierno, antes de convertirse en fría escarcha, esperando el sol milagroso de la primavera para cruelmente fundirse con la clorofila en territorio Siberiano, en un atardecer que acaricia el verde de mis ilusiones y el encanto de tu magia inexorable susurrando al oído las melodías de tus canciones sin saxofones, con una crueldad ligera dividida por un umbral donde tus pisadas insultan el “Dorado de Cortés” sin pretensión alguna. Siento miedo por descubrir que hay más allá de esa mirada fatalista de tus ojos azabaches, de tu encanto, pero también ansío dormir en la placidez de tus caricias huérfanas u olvidadas bajo el cobertizo de una llovizna una noche sin luna; se cuando vienes de madrugada y desnudas mi torso, besando mi cuello mientras Morfeo atrapa mi cordura espontánea, volátil, … y tus pies descalzos se marchan luego por el amplio pasillo hasta perderse por la escalera en donde tantas veces fijo la mirada esperándote, para luego verte fundir con los recovecos de una dimensión paralela, donde tus unicornios son también monocromáticos. He lanzado al viento los dados sin artilugios en el tablero donde para ti es más fácil mover las piezas al antojo con la sapiencia que los mismos dioses te otorgaron al nacer y a mi la humilde resignación de ocasionalmente no tener lo anhelado o luchar hasta el cansancio por la piedad disuelta entre sal y humo… No hay una fórmula perfecta para establecer la magnitud de los sentimientos y bien sabes cuanto odio la matemática, un poco más que la asimetría o los vestigios de perfección, aunque conoces más de mi que yo de ti. Desnudo de nuevo mi alma para sonreír ante el despliegue de tus fantasiosas letras de un criptograma que decodifico entre lírica, lógica y tacto, tan delicado como pócima de alquimista, como el resplandor de una supernova (…) Quizás lo olvidaste, pero siempre he estado ahí, en el mismo lugar donde alguna vez decidí esperar, donde los robles perdieron sus hojas, secaron sus ramas dejando con resignación la respuesta al tiempo perpetuo, fundiendo la realidad más allá del marco sepia donde los días regresan suspirando  tu perfume, deportando miradas …




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3 comentarios:

Gabrielle Dupré dijo...

"para ti es más fácil mover las piezas al antojo con la sapiencia que los mismos dioses te otorgaron al nacer y a mi la humilde resignación de ocasionalmente no tener lo anhelado o luchar hasta el cansancio por la piedad disuelta entre sal y humo…"

Que hermoso Valentín! Muchas felicidades. Te saludo desde México, y me encanta lo que escribes. Espero pronto estar en tu país, por algunos asuntos legales que tengo que arreglar y probar un platillo que me han recomendado mucho: Asopao y bizcochuelo de coco. Espero que si voy, pueda conocerte, aquí tienes tu casa.

DITO dijo...

Mmmmm... (sin palabras). Pdta, hace unos minutos te vi, no te sorprendas, tus pisadas pueden sonar como "pasos de gigante".

El hada dijo...

Delicioso!.. De verdad un placer para la vista!.. Me encanto hasta la ultima palabra!.. Hermoso estilo y sentimiento..

Un beso
EL Hada