miércoles, 15 de junio de 2011

Cochinadas: "mal servicio" ...


Hace algunas semanas asistí en compañía de algunos amigos a cenar a un nuevo restaurante que abrió sus puertas en la ciudad de Santo Domingo, un lugar con todas las características de vanguardia incluyendo su terraza, la nueva modalidad para brindar un ambiente bohemio, informal y hasta cierto punto romántico.  Llegamos unos minutos antes de nuestra reservación; una hostess sin mucho gesto de agrado nos condujo a la mesa. A pocos metros de nuestra posición, había un ventilador tan inmenso que hizo sin duda alguna acordarme de la pose inmortalizada de la puta más memorable de América: “Marilyn Monroe”.

Luego de haber ordenado, uno de los camareros se acercó varias veces a reconfirmar cada pedido, con un titubeo exagerado, como si sufriera de amnesia. Mi amiga del frente ordenó una copa de sangría por considerar esta la mejor recomendación del lugar. Al momento del camarero proceder a servirle su bebida, su copa se le cayó de la bandeja donde la traía, yendo a parar la bebida en toda la ropa de ella y su novio. La pobrecita terminó sacando trozos de frutas de su escote y un poco de malestar por lo ocurrido, aunque a decir verdad, al cabo de algunos minutos ya habíamos todos olvidado el incidente. En mi lateral derecho, la esposa de uno de nuestros acompañantes, pidió una copa de vino tinto sin imaginar que ella resultaría ser victima de otro accidente parecido al anterior, sólo que esta vez, la copa de vino se derramó en su cabellera, salpicando toda su vestimenta.

La noche resultó ser un total desastre en cuanto a servicio, tanto que cuando pedimos algunos un cafecillo al final de la cena, nos echamos a un lado para evitar que la nueva camarera siguiera los pasos a su compañero de labores. Es una pena y más que eso, una vergüenza considerando que nuestra hermosa capital está llena de restaurantes lujosos, con buena gastronomía, pero con una empleomanía horrible, con un servicio desastroso. Un camarero es la cara de un restaurante, es quien interactúa con los comensales, es de quien te llevas la primera impresión en cuanto a servicio muy por encima de lo exquisita o no que sea la comida. Por lo general, decidimos volver innumerables veces al lugar donde nos tratan bien.

Al parecer mucha gente sueña con abrir un restaurante sin pensar en la logística y detalles pendientes que se debe tener a la hora de captar un cliente, es necesario tener una mejor formación del personal que labora en el servicio de los restaurantes. Creen que alguno de los que asistimos a ese restaurante volvería de nuevo? Los comentarios negativos se propagan rápidamente y por desgracia, este tipo de eventualidades lo compartimos con nuestros allegados para que los mismos no pasen por esta misma experiencia. Si vamos a competir con una gastronomía internacional con precios excesivamente caros, no deberíamos tener esta competencia con otro nivel de servicio? Les recuerdo que cuando insistimos igualarnos a las grandes metrópolis y no sobrepasamos las expectativas de un público exigente, nos catapultamos a la fila del tercermundismo, y ese sistema exigente de comensales que consumen en los restaurantes, son los mismos que propician el cierre de muchos por su incompetencia y mal servicio!

6 comentarios:

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Pero que desastre de personal, mínimo les hubieran invitado por parte de la casa, por lo menos para enmendar un poco la pésima calidad del servicio.

Saludos

tnf25 dijo...

bien lo dices, el servicio es no solo el toque de distinción, sino la cara del lugar, que mal que tuviesen que pasar por todo esto..un abrazo!!!

Leonard dijo...

mmmm...una lastima, la idea es siempre sentir que se esta en el instante de una experiencia que perdurara....^^.

pero no todos los lugares son iguales; yo personalmente, prefiero los lugares humildes y sonrientes..
^^

cuidate mucho, un abraz<o, este lugarcito vuestro es mi columna preferida....
^^

el piano huérfano dijo...

Gracias por tus cumplidos en mi blog, me animas (bien sabes que estoy baja de humor), bueno a esos restaurantes me invitas a mí así por lo menos tengo algo de que reír.
La pura verdad, es que los grandes soñadores - empresarios, se olvidan de los "pequeños detalles"
como buen servicio...

gracias por tu magnifica forma de relatar un velada, con todos los detalles, no es un enayo litarario fácil.

buen finde

saqysay dijo...

Ufs!!
Tienes toda la razón, te creo que hubiese sucedido una sola vez. Pero dos?....
Es inaceptable.

Cariños, por siempre!!

Jax dijo...

En estos tiempos donde hay tantos lugares ofreciendo y ofreciendo con una guerra de precios fuerte, el servicio hara la diferencia,,,De nada te sirve pagar barato si el servicio sera una porqueria,,,todo el mundo prefiere pagar, pero sentir que lo que ha consumido mas el trato recibido ha valido cada centavo invertido.

Entiendo que los accidentes ocurren, la casa debio hacerse responsable y usar el descuento de por esto...