Bookmark and Share
Mostrando entradas con la etiqueta mi blog es personal. pensando en voz alta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mi blog es personal. pensando en voz alta. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de agosto de 2009

Los Taxistas Guardan Secretos

5 comentarios


Por qué a muchas personas les cuesta tanto callar? Por qué no se dan cuenta que "el sonido del silencio" es una de las virtudes más elocuentes que un ser humano puede disfrutar momentáneamente. Ayer almorcé vertiginosamente en tan sólo 25 minutos porque el ruido excesivo del entorno me hacía casi sangrar los oídos. Bromeaba hace algunos días con mi estimado amigo “DE” manifestándole que Dios sabe como hace todo y si nos otorgara a los humanos una varita mágica para tener control de la situación del entorno que nos rodea, al menos yo no pensaría dos veces en hacer que el ruido excesivo y fuera de mis decibeles, desapareciera; entonces: el mundo sería más romántico (mirándolo desde una perspectiva sin caos) SI, porque todos nos susurraríamos las cosas al oído. Sería un poco más drástico con quienes tocan bocinas en la calle de sus vehículos o quienes ponen música con un volumen tan alto que casi vibras o al frutero y vendedores ambulantes que despiertan los fines de semana a quienes quieren descansar en sus hogares, también a los vecinos de barrios imprudentes, zona oriental, y barrios underground que osan despertar a los suyos con una música desafinada; todos ellos recibirían un choque eléctrico cada vez que hicieran de las suyas, entonces: los vecinos se llevarían mejor y los vendedores ambulantes sufrirían menos de amigdalitis y dolores de garganta. Hablando un poco más en serio y sin quitarle propiedad a lo pronunciado, para mi lo más imperdonable es que alguien toque bocina en plena calle o crea que todas las personas que están a su alrededor, son sordas.

Creo que casi todas las capitales de América tienen una gran contaminación auditiva y en verdad, parte del estrés cotidiano que se adhiere a nuestra espalda, a nuestro ritmo de vida, es producto de un sistema o sociedad a la cual nos rehusamos formar parte de esa muchedumbre; a mi me incomoda cuando me dicen que hablo despacio, muy bajo o cuando me preguntan constantemente de que país soy, pero igual no creo que todos los dominicanos hablen voceando o en alta frecuencia… o si? Hay ocasiones en que deseamos involucrarnos con el bullicio, pero vamos donde está el alto volumen, simplemente un día deseamos un poco de diversión, ir a una fiesta y escuchar música electrónica, etc, más se vuelve tedioso cuando te toca vivir con un acorde irritante en tus oídos.

Dicen que la elocuencia del silencio tiene más propiedad que las palabras… que hay de cierto en esto? Es una justificación ante un episodio de filosofía barata? Quién calla ante algo, otorga? Debemos interpretar fielmente las palabras dejadas de pronunciar con todo tacto posible, percepción, intuición y sentido común para no ser prejuiciosos? Qué pasa cuando nos quedamos absorto ante la espera de palabras impronunciables? En ocasiones como estas, es cruel el silencio o simplemente responde a las reglas de hacer un mejor mundo, donde probablemente las hazañas heróicas de nombres o descripción de sentimientos son sustituidas con manifestaciones de afecto cuando estamos frente a esa persona que mata neuronas descifrando un mensaje con pistas y acertijos? Estamos frente a un sendero ruidoso o terrible por el exceso de silencio? Una indiscreción, no es acaso un ruido excesivo? Guardar un secreto, no es acaso otra virtud?

El silencio injustificado no es entendible. Aunque pienso que algunas veces es mejor hacer silencio que pensar en voz alta o esparcir palabras inapropiadas que conlleven a retractarnos con mucho pesar. Aunque el silencio o bullicio parezca relativo cuando hablamos en baja tonalidad, le sumamos el repudio a quienes hacen alarde explayado con su veneno en cada silaba pronunciada, con su maldad a cuesta, o creyendo los mismos tener potestad de opinar, hacer un juicio errado o entender que tienen propiedad de inmiscuirse en todas las cosas de quienes están a su alrededor; estas personas deberían entender que su punto de vista desentonado es interpretado como un ruido y no como un susurro; al final "Hablar es lo de menos". O cuesta tanto hacer alguna vez silencio?

miércoles, 3 de junio de 2009

Es culpa del Calentamiento Global ...

10 comentarios


"Mea culpa nuevamente". Esta vez no es broma; ha sido culpa del calentamiento global. Admito que los meses de junio, julio, agosto y septiembre me desesperan un poco, quizás demasiado con el calor insoportable de la ciudad. Mi jefa insiste en que yo piense en cosas refrescantes, y en verdad lo hago. Si disfruto y adoro el trabajo fuera de oficina siempre, al menos con este verano que nos pone a sudar la gota gorda, por algún momento me gustaría ser un pingüino para compensar un poco el calor húmedo, seco e insoportable de Santo Domingo.

Hoy, en plena reunión laboral, aportando ideas para el trabajo de fin de semana en Punta Cana donde hay modelos inmiscuidas, playa, tragos, piscina, en fin ( y eso si es refrescante) se me ocurrió la genial idea de pensar en el ángulo que captaría el fotógrafo con la modelo saliendo de un jacuzzi mientras las gotas de agua se deslizan por su cuerpo bronceado o quizás una foto donde sin alarde alguno deje al desnudo, al descubierto, sin mucho alarde, de que; el calentamiento global no es un mito, ops! Creo que eso sólo debí pensarlo. Pero ya ven, las altas temperaturas ocasionalmente nos hacen delirar un poco y bueno, la creatividad no es limitada, cierto? Pero insisto: En este país tropical, la gente se atavía demasiado, que tal si los viernes fuéramos al trabajo con playeras y sandalias?

Alguien me preguntaba por qué tanto desnudos en mi blog últimamente, para ser honesto: NO me había dado cuenta jajajajajajajaja! Pero igual es culpa del calentamiento global y hablo en serio. Corríjanme si me equivoco: los turistas europeos y americanos andan por nuestras calles como pasarela de Milán en colección de verano, con ropa cómoda, casual, escasa, transparente, ligera y si mencionamos a las españolas con sus pantaletas, no hay más que agregar… pero, si le sumamos las campañas de las diferentes bebidas refrescantes torturándonos con los escenarios y mensajes subliminales, probablemente no querríamos salir de la playa tomando cerveza o de un río nadando toda la tarde. Al menos yo estoy buscando estrategias para combatir el calor sofocante; he comenzado por darle vacaciones a mis camisas mangas largas, salir de la ciudad los fines de semana y como buen ciudadano, economizaré agua tomando cerveza casi helada para preservar el planeta? Que les parece? Jajajajaja!!!

Blogs Dominicanos