Alguna vez has visto perdurar un castillo de arena? Los castillos de arena son la imagen perfecta de las personas mentirosas, son el reflejo palpable de sus osadías, le comentaba a mi amiga “RS” la pasada semana mientras compartíamos y escuchaba su historia, sin juzgarla, sin emitir un juicio de valor sobre sus argumentos “creíbles” desde su postura encerrada en un frasco lleno de amargura sobre el lecho cruel de su camino infante. - Estoy cansada de construir castillos de arena, me dijo entristeciendo sus ojos azabaches, con el bordeado fuliginoso en sus pestañas optimistas. - Lo que mas me duele es verlos derrumbar, caer sin piedad alguna frente a mí. De ahora en adelante construiré mis edificios con buen soporte. Pero, ese soporte al que ella se refería, no es acaso el que nos exige la vida misma? No es el mismo sendero de la transparencia y la verdad? Qué argumento es tan justificado para disfrazarlo con mentiras? Acaso es cierto de que los humanos somos un despojo horrible producto del pecado original? La especie humana no es santa, ni buena, ni pacifista, ni transparente. Nos camuflajeamos para lograr lo que queremos? Quién se resiste ante una tentación?
Particularmente pienso que nuestra especie es implacable y dentro del marco considerado como “bueno” en comportamiento, tolerancia, cero prejuicios y ayudar desinteresadamente a los nuestros, comprendo perfectamente que nuestra especie es la que se encamina al exterminio sin detenerse a pensar un momento con los sentimientos y el corazón. El día que todo sea transparente, el mundo dejará de existir? Acaso no es cierto que los humanos nos gusta el morbo?
Te has detenido a ver la estructura de los castillos de arena? Los mismos, son construidos sobre un lugar movedizo, donde el agua se filtra con facilidad y la marea del mar amenaza con tirar por la borda cuanto construyes; así mismo son la mentira y la maldad. Cuando mientes, debes recurrir a más mentiras para cubrir la anterior, como cuando colocas otro puño de arena encima de la columna que has puesto sumergiéndose en el borde de agua que poco a poco va desmoronando todo tu castillo. Probablemente, si la arena queda bien compacta y las condiciones están a tu favor, tendrás una edificación por algunas horas, incluso regresar a tu casa y dejar tu hermosa obra de arte frente a surfistas, vacacionistas, niños y huellas sobre la arena… entonces, cuando menos lo imagines, la brisa del atardecer o las suaves olas de la marea tirarán sin piedad tu castillo … Eso mismo suele pasar con la mentira, es transitoria, es efímera.
Decidimos cerrar nuestro circulo para subsistir ante los fantasmas exteriores? Ponemos en la lista negra a los malvados cuando descubrimos que su malicia nos ha hecho daño y que sus mentiras tocaron nuestro ser? Quién desea tener villanos en sus alrededores? Sólo las relaciones construidas en base a la transparencia, verdad, respeto, cariño, sinceridad y empatía perduran… perduran porque los lazos afectivos entre ellos no tienen mancha alguna que oscurezca ese vínculo fraterno o de amistad … perduran porque ese castillo que representa la piedra angular de buenos sentimientos, está construido con algo mas que simplemente arena …







