jueves, 29 de noviembre de 2007

CRONICAS DE VIAJE: LA RAYANA !!!

Mi compañero de asiento en un vuelo a Estados Unidos era un jovencito de algunos 16 años. Viajaba sin compañía y lo notaba un poco impaciente. La travesía juntos era hasta Atlanta donde ambos tomaríamos vuelos de conexión. El viajaba por primera vez y no tenía idea de cómo era el proceso en migración, desconocía todo.

Casi al momento de aterrizar, me comunicó que estaba algo preocupado por el temor de extraviarse en el aeropuerto. Le dije que no se preocupara que le ayudaría en todo lo que el nesecitara. Lo cierto es que le ayudé en todo lo que pude hasta dejarlo en su puerta de abordaje me dio las gracias…yo seguí mi destino…

Regresaba de Baltimore, mi vuelo salía a las 6 de la mañana, por lo cual estaba 2 horas antes…en la penumbra divisé a una señora de algunos 35 años, con un bulto muy pintoresco y una almohada algo deteriorada…a leguas me dije: esa es una compatriota…vi como anduvo de allá para acá buscando su puerto de embarque…me levanté a echar un poco de combustible en mi estomago: un café…me acerqué a la perdida señora y le pregunté que si necesitaba ayuda y si era dominicana… me contestó con palabras entrecortadas que pude distinguir un si tras musitar un “ye” “yea” (expresiones de quienes quieren darte por entendido que ya no son latinos sino americanos; por lo general pasa con los dominicanos que se van y al poco tiempo vienen y no quieren hablar español.

La solté en banda (como dice mi amiga Emely) y reí antes de dormirme y llegar a New York para regresar a Sto. Dgo. (Sabia que la muy newyorkina residente de Boca Chica, Capotillo, Los Guandules o Las Cañitas, necesitaría ayuda para encontrar su puerta de abordaje…me senté en el lugar de espera y a lo lejos la veía dar vueltas como un trompo con su almohada a rastro…el hecho es que nunca abordó el avión con destino a Santo Domingo; traté de ayudarla y ella no quiso, así que no mostraría empeño en hacerlo.

Mi paciencia lo colmó una dominicana a la cual bauticé con el nombre de “LA RAYANA” (que es mitad haitiana y mitad dominicana) si, a esa chica que encontramos en San Martin con poco tiempo en esa isla encantadora. Escucharla hablar me daba nauseas: han visto a alguien balbucear entre dos idiomas? No sabia si era papiamento o patuá que hablaba con palabras en español…que rabia me da la gente así (eso me hace recordar a mi hermano paterno Luís, que con menos de 2 años residiendo en Puerto Rico, hablaba tan boricua como los de la isla del encanto…)

“LA RAYANA” se incomodó mucho cuando le pregunté si era dominicana. No es que quisiera ser prejuicioso, era que su comportamiento, estaba muy lejos de aparentar ser dominicana. Mas bien parecía una haitiana de color claro, que hablaba español.

Aprecio las personas que mantienen su esencia sin importar el paso de los años. Si muchos son dominicanos hasta la tambora orgullosamente, hay otros que se les nota por encima de la ropa y quieren negarlo.

Creo que muchas personas tienen miedo a preguntar…tratar de conocer algo incierto no es delito, son tontos quienes fracasan por no preguntar.

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