jueves, 17 de enero de 2008

Domingo de Películas Románticas


El domingo pasado por la tarde me dediqué a ver televisión. Cambiando, me encontré con una de mis películas favoritas: Los puentes de Madison, una película romántica filmada en el año 1995 por dos actores estelares “Meryl Streep y Clint Eastwood”

La actuación de Meryl Streep es muy conmovedora, su personaje es desdoblado al sufrimiento; no traicionó sus ideales a pesar de que se extasió y encontró el verdadero amor y una pasión desenfrenada al lado de un extraño. Es el mejor ejemplo que puedo decirles de una persona que piensa en los demás y es cero egoísta. Si tienen la oportunidad de verla o rentarla en un video club, no lo piensen dos veces; desconecten teléfonos y entréguense al mensaje que al final nos envía este film (atención Carmen, Esther, Norma y Milca, que son mujeres románticas, les recomiendo esta película)

Los puentes de Madison, relato de un amor maduro, otoñal, que ni Francesca ni Robert sabían que estaba allí, en el fondo de sus sentimientos, que afloró por esas circunstancias misteriosas de la vida y del amor mismo.
Francesca representa a la mujer que se atrevió a vivir por espacio de 4 días, con toda intensidad un amor prohibido, un amor inolvidable, que marcó sus pasos por el resto de su vida representa a la mujer atrapada en un matrimonio confortable pero fallo de pasión y entrega.

Robert un hombre que amó intensamente a una sencilla pero maravillosa mujer,la cual no le pertenecía, sólo pudieron estar juntos por poco tiempo, pero eso solo alimento ese profunda pasión.
Los sentimientos expuestos en esta película son tan reales, tan humanamente comprensibles, que no es posible resistir el suspiro que se escapa al verla, claro esta si te gusta el género romántico.

El género romántico en el séptimo arte, no es mi favorito, pero no está mal de vez en cuando ver un buen film en donde te quede un mensaje y lo adoptes a tu vida para fortalecer el espíritu y creer en las personas con ideales bien claros.

1 comentario:

Pensando en dijo...

si fueras un vendedor de peliculas, ya me la hubieras vendido. besos