sábado, 2 de febrero de 2008

Sabor del Mes: Tolerancia



Ayer, mientras echaba a un lado mi sábana azul al levantarme a las 6: 30 de la mañana, lo primero que me llegó a la mente fué la tolerancia. Dejé a un lado San Valentín, Carnaval y bonche para referirme a un tema vital para los seres humanos, estoy hablando de Tolerancia.
Estoy tratando de ser tolerante lo mas que pueda; llevo casi dos años entendiendo a las personas que me rodean y soportando hasta el punto justo para no vivir en mi mundo egoísta y un poco hedonista.

Se que en nuestro mundo, hace falta tolerancia en gran escala. Saber respetar a las demás personas en su entorno, es decir en su forma de pensar, de ver las cosas, de sentir y es también saber discernir en forma cordial en lo que uno no está de acuerdo.

La tolerancia es el respeto con igualdad sin distinciones de ningún tipo. La tolerancia es aceptarse unos a otros. Debemos aceptarnos a nosotros mismos y luego aceptar y respetar a todos los demás. Aceptar a los demás como son, sin peros y sin reparos.

Cuando eres tolerante, comprendes mejor a las personas
Tienes mejores y buenos amigos
Ves la vida desde otra perspectiva
Dejas de ser prejuicioso (a)
Cultivas la empatía y la demuestras constantemente
Eres una persona más afectuosa
Aceptas a los demás tal y como son

Claro que no todas las cosas se pueden tolerar; el hecho de que aceptes a los demás tal y como son, no implica que debas sentirte mal por echar a un lado tus convicciones. Ser tolerante no quiere decir que aceptes una infidelidad, o que aplaudas un mal comportamiento en alguien que implique el desequilibrio de tu estado emocional.

La Tolerancia desarrolla el espíritu de unidad; facilita la cooperación y la interacción. Aumenta el grado de confianza entre los miembros de una organización por la mayor apertura de cada uno. Por otra parte, en el debate de ideas, acciones, proyectos y programas, con que se manifiesta la vida y la actividad de una organización, disminuye el tono emocional y la agresividad en la comunicación, que de tal manera la hacen estéril.

Todas las opiniones merecen respeto; en consecuencia, merecen ser escuchadas.La Tolerancia tiene que partir necesariamente del principio fundamental de que nadie es dueño de la verdad absoluta, porque cada uno tiene una visión singular de un determinado hecho o fenómeno. La Tolerancia, además, se da como consecuencia de la disminución de la sobre valoración de los resultados y la impaciencia para obtenerlos.

Implica, también, asumir una perspectiva trascendental, filosófica y espiritual de nuestra existencia. Todo lo demás disminuye en importancia. En la Tolerancia, está la conciencia del cambio continuo de cada uno de nosotros y de nuestras circunstancias. Lo que sea de mayor validez para una determinada percepción, dejará de tenerla para una percepción distinta o frente al cambio de dichas circunstancias.

Al hablar de tolerancia muchos de nosotros podemos pensar que es ser condescendientes, dejar que nos humillen o permitir las injusticias. No, es el reconocer el derecho de que cada ser humano tiene de expresar cómo se siente, cómo quiere vivir y cómo percibe el mundo que lo rodea.
Es el respeto de los valores fundamentales del ser humano, es el reconocer dichos valores en cada una de las personas que nos rodean.Cada persona tiene derecho a vivir en paz y a ser como es sin que nosotros le impongamos nuestras opiniones y forma de vida.




En nuestro mundo actual, la tolerancia cobra fuerza y vigencia más que en cualquier otro momento de la historia. Tenemos un mundo globalizado en donde la comunicación de cabida a una gran apertura de migraciones. Los modelos sociales se han transformado para dar paso a la diversidad.

Creo que si fuéramos un poco tolerantes cada día, tendríamos un mundo mejor.!

1 comentario:

Pensando en dijo...

Tolerancia. No es fácil pero hay que luchar hasta lograrlo.

Besos