Justo cuando creía el jueves que la migraña de tres días que invadía mi intranquila semana desaparecería, tuve un impase con dos compañeros de trabajo por su sentido de irresponsabilidad, lo que me hizo sumergirme en el laberinto del que necesito esos 5 minutos sin que nadie me hable absolutamente NADA para tranquilizarme, respirar calmado y no agobiarme por completo. La pasada semana me devolvieron por vez primera uno de los artículos para los medios que escribo; en el momento me quiso poner un poco aprensivo, pero cuando lo medité bien y escuché el eco de las palabras de mi jefa (Creo que usted puede escribir un artículo mejor de ahí, no está mal, pero lo quiero mejor) … ella había leído un artículo similar de un tema sobre el tapete y entendía que mi responsabilidad como profesional era sobre-pasar a quienes ya habían expuesto sobre el tema. Razón tenía en abundancia.
Ahora que lo pienso, nunca he tenido miedo de mi trabajo, de lo que hago, pués mi corazón está en el mismo sitio de mis sentimientos laborales, de la pasión artística que me hace dar lo mejor de mí. Allá afuera hay un gran número de profesionales haciendo filas esperando que falsees para obtener tu puesto, tu empleo, jóvenes con apenas 22 años y ya han salido de la universidad. Muchos de mis compañeros de labor piensan que soy demasiado exigente, pero creo que la competencia del siglo nos obliga (al menos a mí) a pensar, saber y cerciorarnos que: “Hacerlo bien ya no es suficiente" hoy día se exige un alto estándar de calidad en lo que haces, hoy día se compite por La Excelencia. Cuando alguien dice que mi trabajo quedó bien, pienso que lo bueno o bien es relativo, pero cuando deslumbras con tu trabajo a quienes tienen el placer de contemplarlo, hay siempre una euforia por encima de esa simple palabra conformista para algunos.
Detesto la gente que no tiene o no usa el sentido común; no hay cosa que me desagrade más que alguien que intente “engancharse o quiera aparentar ser artista” … Qué pasa con la vocación? Nos enfrascamos en la mediocridad por complacer el ego desenfrenado por llenar nuestros bolsillos de dinero? Acaso el mundo no está lleno de mediocres porque echan a un lado su objetividad por la influencia competitiva de sus amigos? Para mi estas respuestas tienen su respuesta muy bien fundamentada, la mediocridad es como la tinta china barata, no se quita, es grotesca y al final nos marca tanto que no pasa desapercibida.
Ser fotógrafo no es simplemente disparar un flash. "El artista nace, no se hace". De seguro yo sería un mediocre si hubiera estudiado ingeniería, mercadeo o contabilidad. Nunca me gustaron los números. Cuando pones empeño en lo que te gusta de verdad, en seguir tus instintos, todo marcha a la perfección. Para los medios que escribo, no soy metafórico (me matarían si lo hago) a parte que no es el estilo que demanda cada artículo que redacto. Para mi es esencial que quien labore a mi lado sea honesto, no me diga mentiras (soy experto descubriendo cuando alguien me miente) y que ame lo que hace.
Hace algunos meses uno de los camarógrafos de mi trabajo llegó tarde para una grabación de exteriores, cuando le llamé para saber por qué no había llegado, me dijo con toda honestidad que se había quedado dormido en la siesta y despertó justo con mi llamada; me dio tanta rabia en el momento que le colgué el teléfono, pero cuando lo pensé claro acepté sus disculpas sin ningún pesar, este había sido honesto y no se había inventado una mentira garrafal como la del caos del tránsito o la muerte de una tía.
Parece que los intereses económicos le ganan a los sentimientos; puedo asegurarlo. No me equivoco cuando digo que soy extraño, debería pensar como todo mundo? NO, claro que no! … Ayer, tuve que dar la cara para suplicarle a un entrevistado que posara de nuevo para el lente de uno de nuestros fotógrafos porque su trabajo había quedado mal (pero a todo esto, la diseñadora lo notifica un mes y 10 días después, cuando el cierre de marzo se aproxima) … imagínense fuera de prejuicio que puede decir o pensar esta persona (que mi trabajo no es competente o no se encamina a la excelencia, quien no tiene visión, puede pensar que no es nada, que son gajes del oficio, para mí no lo es; esas cosas me ponen mal)
En conclusión:
- Este es el país del millón 8222 personas enganchadas a ser artistas, debería haber una ley que penalice a estos desmoralizados con 30 años de cárcel.
- El chocolate me odia, cada vez que trabajamos con sesión de fotos con este producto (aunque admito que me entran pensamientos morbosos) siempre las fotos salen mal al condenado que “maniobra la cámara fotográfica”.
- Posible solución para reparar una portada que incluye chocolate??? Darle una mordida a una barra de chocolate y fotografiar el pedazo restante, es una idea minimalista, tentadora, menos morbosa y apetecible, o no?
- Mi madre dice que soy boca de diablo y corazón de Dios, siempre que me enojo con mis compañeros de trabajo por sus metidas de pata, termino buscándole la solución sin buscar culpables ( o que sus cabezas literalmente rueden)
- Mis compañeros de trabajo no me temen, solo me respetan, eso creo!
- Me da flojera escribir un buen articulo de alguien cuando no es transparente o es muy posada.
- Con buen gusto se nace, he dicho!
- Sigo sosteniendo mi teoría de que “sólo los mediocres encuentran justificaciones siempre a sus errores”
- Prefiero tener migraña todo el mes y no caer en la mediocridad.
- Abajo los moralistas de nuevo, vivan los viernes y los días en que tu jefe se va de crucero!
- Y ni pienso tomar chocolate caliente sin importar que este se vengue de mí jumm!
- Abajo los moralistas de nuevo, vivan los viernes y los días en que tu jefe se va de crucero!
- Y ni pienso tomar chocolate caliente sin importar que este se vengue de mí jumm!
- No estoy de "mal - humor" sólo un poco tenso porque creo me toca viajar a la escoria del mundo próximamente. Necesitaré terapia después de bajar del avión! grrrrrrrrrrr!







