jueves, 1 de julio de 2010

COCHINADAS: "Complejos Culinarios" ...


Hace algunos meses estuve en Samaná en la presentación de uno de los proyectos turísticos más ambicioso del lugar. El montaje hacía reverencia a la dominicanidad con una muestra sorprendente y exquisita de la cocina dominicana. Platos típicos, dulces criollos y por supuesto bebidas con un toque costero que incluía una estación con grandes cocos de agua para deleitarse tomándolos directo de la fruta a la boca. Adoro la comida de Samaná, ese toque ultra-delicioso que ponen a la comida al agregarle coco. Muchas personas no les parece agradable al paladar, pero más allá de ese agrado, arrastran el mal cultural de una sociedad que discrimina su propia gastronomía, me refiero a la más grande COCHINADA posible: “El Complejo Culinario”. República Dominicana sabe como dar cátedra de esto y en lo particular me desagrada muchísimo. En nuestro país estuvo hace algunos años de visita una de las luminarias más grandes de la cocina francesa, haciendo un estudio exhaustivo a cerca de las propiedades y la gama de platos que se pueden preparar con la leche de coco.

La gastronomía une los pueblos, las fronteras y las culturas ya que todos los humanos disfrutamos el placer de comer. El mundo de la gastronomía ha revolucionado los esquemas frente a paradigmas que sobrepasan las combinaciones de sabores, impresionismo en las presentaciones de platos y tendencias que llevan a expresar un verdadero orgasmo culinario en una simple probadita de una receta. Una de mis colegas, casi susurró al mozo para que le trajera un coco de agua, pero sin el coco, sólo el agua, como si estuviera cometiendo un pecado capital al tomarse el agua con un sorbete en un ambiente tan informal al lado de la playa; pero eso no es todo, hay personas con tanto complejo y discriminación culinaria, que no son capaces de comerse una simple banana. Por Dios, pero desde cuando comer tiene una fijación morbosa? Quizás nuestra gastronomía no sea la más destacada de América Latina, pero mientras sigamos avergonzándonos de nuestra comida, nunca la vamos a proyectar frente a los ojos del mundo como se merece. Muchas personas se rehúsan comer sancocho, habichuelas negras, arenque, empanadas, yaniqueques, asopao, frituras, chambres y otros tantos platos dominicanos por temor a los comentarios de las personas que puedan observar lo que hay en su plato.

Es increíble cuan equivocados y chimpancés parecen muchos pensando que elegir un churrasco, paté o caviar les convertirá en “gourmet”, pero debo decirles que no es así. De hecho, hay un comentario popular muy gracioso con uno de nuestros políticos que cuando asiste a un restaurante top de Santo Domingo, suele pedir la tradicional "bandera dominicana" (nombre del plato típico dominicano que consiste en arroz, frijoles, carne y ensalada) sin complejo alguno. Aún cuando este político no goza de mi popularidad ni simpatía, en el fondo me agrada por demostrar que su gusto culinario está muy por encima de cualquier complejo. Comer caviar no es lo más gourmet, ni el paté suele ser lo más “exótico”; es cuestión de gustos. En los pueblos y campos, muchas familias se abstienen consumir y preparar en sus hogares el arenque porque su olor penetrante se escabulle y denota “pobreza” según ellos. En lo personal no me gusta el arenque y es por su alto contenido de sal, lo mismo pasa con cualquier alimento que pueda tener exceso de este ingrediente imprescindible en la cocina. Mis diferentes recorridos por algunos países y la degustación de su gastronomía me ha dado la oportunidad de conocer diferentes sabores, aromas y recetas. México, Colombia, Venezuela, Cuba y algunas islas del caribe se sienten orgullosos de su gastronomía, de mostrar al mundo, a los turistas y visitantes de su tierra el intercambio cultural que miles degustan cada año en la mesa y muchos aún se sorprenden que Perú sea la capital gastronómica de América, un país que ha sabido sacarle provecho a su variada y exquisita cocina. Los venezolanos no se avergüenzan de comer arepas a cualquier hora o familia ni en Medellín comer bandeja paisa o “ropa vieja” en Cuba. Es una lástima que sigamos con ese atraso, con los taparrabos en la cabeza, con ese arraigado complejo y discriminación culinaria, hazaña que sin apelación alguna es una inigualable “Cochinada” …

8 comentarios:

saqysay dijo...

Mi gran problema con la comida, es que soy alérgica, muchas veces de golosa, pruebo el helado, resultado me siento fatal. Por ende no puedo comer carnes rojas, supuesta mente por su alto contenido, de vitaminas y otros aditivos inyectados a los animales.

Soy de consumir mucha fruta - verdura, toda aquella que no me produzca alergia. A veces me doy ciertas licencias, que sé, que me pasarán la cuenta. En general no soy complicada, ni de gustos refinados.


Cariños, que estés bien!!

Adri dijo...

Ayyyy me dieron ganas de un buen pabellón, o unas empanadas, o unas arepas...o todo junto ;D

Muy cierto eso que dices, de los prejuicios que mantiene la gente con la comida, ya sea por su olor, su forma, entre otros. En lo personal me parece triste, patético, ya que por ''el qué dirán los demás'' se abstienen de comer algo que podría ser su plato favorito! Y en la cocina se debe tener una mente abierta a los diferentes gustos que se le pueden dar al paladar, sino, cómo habría tanta variedad? Sin límites!

Desde Venezuela, saludos.

Leonard dijo...

la foto me parece atractiva ~~

el post es curioso, nunca me habia dedicado un segundo a pensar en esto, puede ser porque no lo noto aqui, por suerte, comer es un lujo que nadie se priva, el consumismo nos atrae y de cierta forma nos encanta, jeje

cuidate, mucho un fuerte abrazo.
Lyo

Sherezada dijo...

hola!
vaya! tienes razon, en Mexico la gastronomia es un orgullo, asi que no tenia ni idea de que en algun lugar pudiera haber algun problema con los platillos que se consumen... es interesante!
saludos!

Jax dijo...

Soy comelon empedernido,,si,,disfruto, adoro, amo comer,,,y probar practicamente de todo, sin embargo de nuestra gastronimia me gusta casi todo, solo que tan carnivor no soy,,por lo que si en nuestra bandera me sustituyen la carne por berengenas asadas o fritas o por varias tajadas de aguate, yo feliz..

Ahora bien, sorry,,pero NO a la comida con coco, no me gusta el sabor un tanto dulzon que le da ni el color destenido que le suma a las comidas y tampoco entiendo por que los dominicanos a TODO le echamos "sopita" y "recaito" y "naranja agria"..no es que me disguste del todo, pero entiendo que hay mas ingredientes para sazonar, pero NO, carnes, moros, sancochos y hasta pastas en caso extremo, las sazonamos con lo mismo.

Aneudy A. Payano dijo...

Como dices, es cuestión de gustos y personalidad. Mientres siempre pensemos en "qué dirá el otro si me ve comiendo tal cosa" siempre estaremos comiendo para impresionar.

OK, siempre hay un límite y ciertas variaciones según el lugar, pero después de ahí todo lo demás suele ser un "Bulto" para que los demás vean que soy "fino."

Claro está, ya el que ha superado un poco ese complejo del "que diran", aprende a ser libre, en todos los aspectos de la vida.

saludos

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Sabes las naciones con herencias africanas, tienen un arte culinario extraordinario, es una verdadera riqueza cultural combinarlas con las herencias españolas e indígenas en el caso de Costa Rica.

Pero hay gourmet de gourmet, y entre eso hay que conocer nuestras propias raíces.

La foto demasiada fálica para mi gusto jajaj.

Saludos

tnf25 dijo...

No, no y no, a ver como que discriminación en la comida, eso si que no!!! en serio te lo digo, si algo compensa para mi tener el culo pegado a un asiento de avión o autobús es el poder llegar aun lugar y comer de su gastronomía propia, es parte de la identidad de cada lugar, mira que ahora si que yo he comido tanto y de todo, con la manos, con cubiertos de plata, y es que cada cosa con su cada cual , pero es que hay que saber comer, carajo es como comer pizza con cubiertos…o pretender ir a India a comer con cubiertos también…aaaghh! pero bueno , felices seremos los que comemos a gusto y con gusto…un abrazo mi hermano.