domingo, 17 de marzo de 2013

Mi IX Temporada ...


 
Un día desperté y me di cuenta de lo importante que es el “amor propio”, ese que nos permite valorarnos y amarnos sin llegar a ser vanidoso o egocéntrico… Aprendí a vivir ligero y sin tantas preocupaciones porque entiendo que cada ser humano debe ser responsable de su vida y sus acciones. Pero lo más significativo: aprendí a valorar el cariño de la gente sincera, constante y que es capaz de hacer feliz  a otros con una simple sonrisa … Desperté y supe que era tiempo de dejar atrás a toda esa gente que disfruta la mezquindad y el morbo humano resistiéndose amar sin torturar o romper corazones. También, a quienes sólo saben quejarse, esa misma gente que siempre mira el punto negro sobre el lienzo blanco; gente que no tiene el mas mínimo deseo en disfrutar cada día con optimismo, alegría y franqueza los momentos únicos e irrepetibles. A esa gente les digo que: “la vida no se planifica, se vive” y que ese diario vivir es lo que forja arduamente los planes a mediano o largo plazo porque al final, la felicidad no se posterga ni se alardea, se vive, se comparte. Estamos en un siglo donde la amargura es cosa del pasado y NADIE, ABSOLUTAMENTE NADIE convive una vida con alguien que no tiene la intensión de caminar a la par contigo … Con cada amanecer hay un sinnúmero de oportunidades para empezar de nuevo, para perdonarnos y perdonar al pasado tormentoso que de alguna u otra forma hemos tenido que transitar. Abre tus ojos, tu mente, tu entendimiento para enfocarte en cosas positivas … Se tu mismo el capitán de tu propio barco; dile NO a cualquier tipo de "relación tóxica" que desgaste tu energía o empañe tu felicidad. Un brindis por esas personas que han dado un salto evolutivo al siglo XXI … Oh evolución!

1 comentario:

MATEO RAMIREZ dijo...

Amen hermano y Bienvenido de nuevo!