
Cuando atravesamos por una situación desastrosa de una relación fallida o hemos amado y las secuelas de este amor nos deja un sabor tan amargo que dura tiempo en recordar la dulzura de las caricias y del romance, cuál es la alternativa?
Llorar?...no es malo expresar el enojo, la desdicha, la ira y los sentimientos negativos frustrantes y de aflicción por medio de las lágrimas. (lo digo en el caso de las mujeres que por lo general son las más vulnerables ante las rupturas sentimentales)
Callar? Siempre es bueno tener esa comunicación con nosotros mismos en ese espacio que involucra mucho más que un simple pensar. Cuando recapacitamos un poco, nos damos cuenta de un error y podemos enmendarlo si hay tiempo, de no ser asi, nos sirve de experiencia para la posteridad.
Odiar? No gracias!!!...el odio, es la peor expresión negativa que puede tener un ser humano, es todo lo contrario al amor, cuando odias, esparces un veneno que empieza a destruir tu corazón y todo lo hermoso que encierras en tu interior. El odio es tan dañino que te consume y te lleva a buscar venganza ante las personas que nos han engañado o hecho sufrir.
Ignorar? ( es una buena alternativa ante las personas insignificantes y que juegan con tus sentimientos, ningún ser humano resiste ser ignorado)…pero, cuando se atraviesa una situación delicada de la naturaleza que sea, no siempre ignorar produce resultados garantizados en el terreno sentimental. Si ignoras un problema dentro de tu relación teniendo conciencia, terminarás sintiéndote doblemente mal. Primero por haberlo permitido y segundo por que si no eres de palo o de hierro (e insisto que hasta el hierro se oxida)…sufrirás
Lo recomendable es, nunca dejar pasar por alto los pequeños detalles y expresar las cosas que sientes aun si consideras que son tan pequeñas como grano de mostaza (y por cierto, el sabor de la mostaza es bastante fuerte).
No te dejes arrastrar por la inseguridad, por los complejos o por los celos en una relación. Ten pendiente que debes conocer lo mejor posible a tu pareja antes de irte al matrimonio.
Expresa tu punto de vista y no seas adulador en la etapa del romance (si, como cuando decimos que nos agrada un tipo de comida, un lugar, una fragancia, un color, o algo especifico y lo decimos para agradar a nuestra pareja) ahí es cuando el dilema 824 entra en acción.
Acepta a las personas como son, si crees que no puedes convivir con sus cosas, con sus fantasmas (como digo yo a algunos disturbios que encierran algunas personas)… simplemente hazlo saber.
Sal corriendo de las personas inseguras, de baja estima y con celos compulsivos…. nadie dijo que fuera fácil el proceso de acoplamiento en las relaciones, pero si no lo intentas, como sabes que darás en el blanco?
Tolera hasta el punto que entienda que tu paz se ha roto, pero nunca le des paso a la violencia ni a la agresión verbal. Tu paz es lo más importante y primordial, es el motor para guiar por buen camino las situaciones y los conflictos.
Nunca... (escuchen bien) NUNCA, dejen que una persona maneje sus emociones. Hay personas tan egoistas, que si están de buen humor, debes reir hasta de su pestañar; más cuando están enojadas, no hay quien se les acerque, y ni que decir si están en drama total, termínanos ensayando uno de los diálogos de William Shakespeare. (Y no lo digo en el buen sentido de la palabra)
Creo para finalizar, que si escuchas tu corazón con sensatez, sabrás donde dirigir tus pasos en cuestiones sentimentales para no dar con la persona equivocada o salir victorioso en el caso de que sea lo contrario.