El sábado pasado dí un sondeo por los enlaces de mi blog y encontré en muchos las huellas del sufrimiento, ese sentimiento que nos depara la vida en un momento dado sin importar la condición humana, estatus social, religión o edad. Quise por un momento entender que aveces son cosas pasajeras, más entendí que no siempre es así. Al morir mi padre me encerré en una burbuja y duré casi tres meses en que no sonreia y me volví frívolo. Quienes estaban a mi lado se percataban de ello. Hay heridas que tardan días, semanas, meses y hasta años para cerrar. Hay personas que salen a flote de una vez con una situación dolorosa. Me acordé entonces en el sufrimiento que atravesó Doña Clemencia, madre de uno de mis amigos y compañeros de infancia y colega de trabajo de mi madre. Su historia me estremeció tanto que hizo colapsar mi entendimiento; en donde la fé la sopesas entre lo que consideras un castigo celestial o un abandono divino. A su madre le habian diasnogticado cáncer terminal, desde ese momento entregó su vida en la lucha constante para salvar la de su madre, pero esta horrenda enfermedad consumía su procreadora al punto tal que la carne se desprendía de sus huesos como la brisa arrebata las hojas en otoño. Lo que más necesitaba ella en estos momentos era irónicamente "clemencia". Ya no resistía ver a su madre en este estado y cierta mañana oró bajo un llanto desesperado pidiéndole al creador que por favor librara a su madre del sufrimiento que se encontraba postrada en cama, mientras todos se consumían tambien bajo lágrimas y nostalgia.
Cuando terminó de orar, sintió que había cometido el pecado más grande del mundo, sintió que perdirle al señor que se llevara a su madre, era algo imperdonable. Quien desearía que esto pasara aún bajo la circunstancia de mayor riesgo en el mundo? alguien? ... por amor somos capaces de cualquier cosa, no solo de dar la vida nuestra por la de alguien que necesite minutos a nuestro lado; doña Clemencia estaba en estos momentos recibiendo una prueba que nunca había deseado, tampoco había hecho nada para que la vida le deparara esto, era paradógico ver este sufrimiento porque había consagrado casi toda su vida a la ayuda de enfermos, ancianos, desprotegidos y su vida a la iglesia. Dios pone a prueba a sus hijos amados, y tras cada prueba nos viene una fortaleza absoluta, esa que nos hace tener historia para contar, esa que nos vuelve más humano y nos dota de empatía. Dios escuchó la plegaria dolorosa de su hija y al día siguiente su madre descansó en el regazo celestial.
Si mi virtud no es observar el comportamiento y la complejidad humana, me declaro incompetente en todo. Se que todos en un momento dado nos hemos sentido vulnerable y creemos que nada en la vida tiene solución. Soy de los que están al lado de los amigos en momentos dolorosos, de los que tienden la mano cuando necesitan ayuda aun sin solicitartela, hay días en que creemos que todo a nuestro alrededor es gris, más no es así. Cuando veas alguien atravesar un mal momento, desnuda tu corazón, piensa que en cualquier momento el dolor tocará tu puerta. Recuerdo que un amigo me decía irónicamente que él no sufría por nada y que vivía plenamente feliz. No me reí en su cara por que la ignoranza y estupidez de esta persona no ameritaba un sentimiento honesto de mi interior; le hice saber que la vida es incípida cuando tenemos siempre que reir. Entonces, donde está el verdadero equilibrio de la vida cuando no has estado del otro lado de la balanza o extremo? ... Somos inmune a la muerte de un familiar, de nuestros padres, de la muerte de un amigo, vecino o alguien que amamos a nuestro alrededor? ... Tenemos siempre el control total y absoluto de nuestros estados de emociones? ... Deseamos sumergirnos a conciencia en el dolor y el sufrimiento como terapia? .... Mientras miraba disparatear a mi amigo con su hipótesis barata, poco convincente como telenovela mejicana, me dí cuenta que en ocasiones la vida de mucho es parecida a un bufón de corte real o peor aún, pareciera estar rodeada de personajes de un circo medieval en donde ocultan las emociones con máscaras y antifaces con expresiones de sonrisa y debajo, las lágrimas para no demostrar vulnerabiliadad.
Lo cierto es, que cuando alguien a tu lado esté atravesando un momento difícil, se empático, demuestra tu apoyo y no juzgues esa complejidad humana de la que no estamos ningunos excento: EL SUFRIMIENTO!
Cuando terminó de orar, sintió que había cometido el pecado más grande del mundo, sintió que perdirle al señor que se llevara a su madre, era algo imperdonable. Quien desearía que esto pasara aún bajo la circunstancia de mayor riesgo en el mundo? alguien? ... por amor somos capaces de cualquier cosa, no solo de dar la vida nuestra por la de alguien que necesite minutos a nuestro lado; doña Clemencia estaba en estos momentos recibiendo una prueba que nunca había deseado, tampoco había hecho nada para que la vida le deparara esto, era paradógico ver este sufrimiento porque había consagrado casi toda su vida a la ayuda de enfermos, ancianos, desprotegidos y su vida a la iglesia. Dios pone a prueba a sus hijos amados, y tras cada prueba nos viene una fortaleza absoluta, esa que nos hace tener historia para contar, esa que nos vuelve más humano y nos dota de empatía. Dios escuchó la plegaria dolorosa de su hija y al día siguiente su madre descansó en el regazo celestial.
Si mi virtud no es observar el comportamiento y la complejidad humana, me declaro incompetente en todo. Se que todos en un momento dado nos hemos sentido vulnerable y creemos que nada en la vida tiene solución. Soy de los que están al lado de los amigos en momentos dolorosos, de los que tienden la mano cuando necesitan ayuda aun sin solicitartela, hay días en que creemos que todo a nuestro alrededor es gris, más no es así. Cuando veas alguien atravesar un mal momento, desnuda tu corazón, piensa que en cualquier momento el dolor tocará tu puerta. Recuerdo que un amigo me decía irónicamente que él no sufría por nada y que vivía plenamente feliz. No me reí en su cara por que la ignoranza y estupidez de esta persona no ameritaba un sentimiento honesto de mi interior; le hice saber que la vida es incípida cuando tenemos siempre que reir. Entonces, donde está el verdadero equilibrio de la vida cuando no has estado del otro lado de la balanza o extremo? ... Somos inmune a la muerte de un familiar, de nuestros padres, de la muerte de un amigo, vecino o alguien que amamos a nuestro alrededor? ... Tenemos siempre el control total y absoluto de nuestros estados de emociones? ... Deseamos sumergirnos a conciencia en el dolor y el sufrimiento como terapia? .... Mientras miraba disparatear a mi amigo con su hipótesis barata, poco convincente como telenovela mejicana, me dí cuenta que en ocasiones la vida de mucho es parecida a un bufón de corte real o peor aún, pareciera estar rodeada de personajes de un circo medieval en donde ocultan las emociones con máscaras y antifaces con expresiones de sonrisa y debajo, las lágrimas para no demostrar vulnerabiliadad.
Lo cierto es, que cuando alguien a tu lado esté atravesando un momento difícil, se empático, demuestra tu apoyo y no juzgues esa complejidad humana de la que no estamos ningunos excento: EL SUFRIMIENTO!









