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martes, 21 de septiembre de 2010

Los Dominicanos intercambiamos todavía espejitos por oro ...

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Difícil no incomodarme con el sistema tercermundista que envuelve nuestro país y el descaro inadmisible de la mayoría de empresas dominicanas quienes nos tratan a todos como verdaderos indígenas, como hombres con taparrabos que gruñen nada más y se conforman con los frutos que tiran al suelo los árboles. Varios siglos han pasado desde el encuentro de razas a quienes estúpidos de otros continentes insisten llamarle “descubrimiento” como si nuestros ancestros estuvieron sumergidos en el centro del planeta, de ser así, la teoría de la tierra hueca entonces no sería un mito. Lo cierto es que, aún seguimos cambiando espejitos por oro y si alguna vez pensamos que esta tradición pertenecía sólo a los españoles, debemos ser honestos y admitir cuan hábiles resultaron ser los descendientes de “Enriquillo & Caonabo” para darse cuenta de que este sistema era el idóneo en una jungla con residuos cosmopolita, con turistas y asfalto.

Nada de lo que tiene sello y alardea ser “Popular o Nacional” en República Dominicana sirve, es un verdadero desastre y si alguna vez estas empresas estuvieron en la cima de popularidad por tener buen asentamiento bancario o vender los mejores productos en el supermercado, debemos recordarles que no estamos en la década de los años 90´s donde en la ciudad de los ciegos, los reyes eran cíclopes. Me consta en lo personal ver la cantidad de personas que viajan a otros países para comprarlo todo, aún lo esencial en bodegas de Estados Unidos porque a parte de ahorrarse una gran cantidad de dinero, están seguros en la calidad de sus productos. Debemos procurar cambiar las cosas; y soy de los que piensan que se puede, pero para que esto suceda, cada individuo, cada ciudadano debe defender sus derechos como consumidor y no conformarse con la mediocridad de tantas empresas en nuestro alrededor. Vas a comprar una simple pizza y cuando vas a pedirla tal cual la vez en el exhibidor o la publicidad con desborde de ingredientes, súper grande y apetitosa, resulta que no tienen todos los ingredientes en existencia y fácilmente termines comiéndote un pedazo de harina grotesco de forma circular, con poca salsa y queso derretido habiendo pagado el dinero exacto por lo que anhelabas, pero al final debes conformarte con lo que a ellos les de la gana brindarte. Este sistema está mal, como cuando debes esperar una hora o más literalmente en una fila de un banco esperando que un desgraciado mensajero haga los 125 depósitos de nómina de su empresa o pague todas las cuentas de diferentes departamentos. Nadie dice nada, cuando reclamas tus derechos la gente te mira mal, como si molestaras. Odio la cultura del típico dominicano que te mira mal cuando defiendes tus derechos ante una injusticia y no importa con cuanta altura lo hagas, los demás te condenan como si fueras un extraterrestre, más cuando esto sucede, sin duda alguna, tenemos en frente una partida de indígenas con oro en mano cambiando por espejitos sus derechos que le corresponden como clientes, como usuarios. Pareciera que aún tenemos los grilletes y cadenas puesto en todo el cuerpo y en la mente para dejarnos envolver por el conformismo y la mediocridad.

Me resisto a ser maltratado en cualquier empresa. O que un empleado se instale hablar por teléfono mientras te atiende y no es capaz de pedirte permiso o peor aún cuando te hablan mal. Detesto el sistema de robo de todos los establecimientos del país usando la facturación y venta de productos con cifras de centavos en una nación donde las monedas menor a un peso no circula, no vale, no existen y nadie te va aceptar que pagues con las mismas aún cuando el Banco Central ha manifestado en diferentes ocasiones que no ha sacado de circulación dichas monedas; entonces, por qué el sistema gubernamental y la banca nacional permiten que este sistema siga implantándose en esta jungla? Es acaso una forma descarada de robarnos a todos con emisiones de centavos millones en consumos al mes en cada establecimiento comercial? Acaso los sobrantes de este dinero que nos roban, se deposita en una cuenta para contribuir a disminuir la deuda externa del país? Se invierte en moradas para pingüinos y focas en los polos del planeta? La respuesta es NO. La bofetada más grande en telecomunicaciones la propició en el país una multinacional europea con su buen servicio respetando a sus usuarios y CLARO que estamos mal, muy mal porque al final la competencia cuando tiene buenas normas y respeto a sus usuarios, no negocia ningún interés que beneficie a un cliente ya que nos asiste el derecho de elegir donde queremos comer, comprar, vacacionar, recrearnos, divertirnos y ahorrar porque las alternativas son ilimitadas y las empresas que no son capaces de respetar a sus consumidores, tarde o temprano desaparecen … Ja! y nos quejamos entonces cuando nos dicen indios o colocan en nuestra cédula de identidad electoral este distintivo sin burla alguna (será?) y mientras esto ocurre, cada día más individuos continúan intercambiando sin saber hasta cuando, espejitos por oro…

viernes, 8 de mayo de 2009

"Periodistas o muertos de hambre" ????

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“Señorita, bienvenida a nuestra actividad, pase y sírvase de todo, hay que comer” fueron las palabras de una anfitriona a una de las corresponsales y compañera de labores cuando esta fue a cubrir un evento social al que habíamos sido invitados. Ella procedió a llamarme al celular un poco indignada ante el trato recibido que le molestó (y con toda razón)… Yo le dije que hiciera su trabajo sin pesar alguno y que al día siguiente le explicaría la etiqueta que tenían algunos periodistas “rastreros”, con mala reputación en el medio y que estaban desacreditados ante un bocadillo, perdiendo los estribos de tal manera que en muchos lugares le tienen sobre nombres tan horrorosos que prefiero ahorrármelos.

Desde cuando un tartar de salmón, un coctel de camarones, un brownie a la moda, unas costillas de cordero o un Martini hacen que alguien pierda la credibilidad ante los demás? Parecemos muertos de hambre literalmente cuando un banquete nos hace alarde de probar las muelas de cangrejo sin cascarón empanizadas y cubierta de salsa a la pimienta verde? O por el contrario, dejamos que algún compañero de trabajo pierda la cordura catapultando nuestra pulcritud en aserrín o tire al piso el nombre de la empresa que representamos al realizar un trabajo digno? Puedo asegurarles que en este pequeño mosaico hay tantos periodistas desacreditados por un simple bocadillo que les costará reencarnar y volver a nacer al menos 4 veces más para limpiar su imagen. Vergüenza ajena siento cuando estoy en una actividad (que por cierto, difícilmente asista alguna de estas) y veo como tratan a los colegas cuando están realizando sus entrevistas, fotografías y anotaciones. Puedo decirlo a boca llena: Conmigo no trabaja nadie que no sea capaz de mantener la cordura y comportarse frente a un ambiente en el que todos saldríamos embarrados si alguien mete la pata.
Puedo sostener que hay muchos periodistas serios, respetuosos, pulcros e intachables en los diferentes medios de comunicación del país, pero hay tantos descarados que van a las actividades sociales hacer despliegue de picnic. Pero, cuando eres tan permisivo, las cosas se salen de control, ocasionalmente es un chofer, un camarógrafo o fotógrafo que anda de atrevido, atiborrado de comida y tienes que quitarle las capas de un plato para verle la cara … Por Dios? Hasta cuando? Es tiempo de lavarnos la imagen de periodistas lambones que tienen en el medio de quienes cubren sociales, de quienes están en todas partes como paparazzi o arrastran con toda la familia cuando son invitados a un hotel llevando hasta la abuelita. Yo siempre digo que cuando estás en todas las actividades o cubres todo, caes en la mediocridad porque no te das importancia cubriendo las cosas que en verdad son el blanco de tu producto.

Mi trabajo me da la oportunidad de conocer lo que muchos dirían “La Dolce Vita”, más sin embargo, no bailo en todas las fiestas, no ando en cobertura de actividades sociales ni asisto a todas las invitaciones. Cuando creces sin fantasmas sin importar que vengas de una familia adinerada o humilde, difícilmente algo pueda llenarte los ojos. En mi trabajo, soy el único que pueden mandar a Pekín sólo hacer mi función sin requerimiento de un informe laboral o que anden cuestionando tu comportamiento; siento lástima ante la plaga periodística que arrasa con los grandes banquetes en los eventos, en las actividades.


Hay una leyenda urbana que afirma que una periodista con más de 20 años en ejercicio de sus funciones, asiste a cada invitación con un gran bolso en donde procede echar todas las picaderas y fritangas posible, imagino que tendrá un servicio de catering y refuerza sus pedidos en cada actividad. Pero, que tal esos que se auto invitan a los lugares? O que ubican en el periódico la agenda del día para siempre estar en el medio? Hablo en serio cuando sostengo que debe imperar un cambio disciplinario para quienes hacen buena labor periodística, decirle fuera a los mediocres y a esos que desacreditan la imagen de un medio con muchos años en el servicio de sus funciones, sin importar que sea el mejor chofer de la ciudad, el fotógrafo que incluya cirugía plástica instantánea en sus fotos o el camarógrafo que mejor ángulo capte en las personas, decirles: “hasta aquí te trajo el barco, desmóntate” … terminantemente, creo que quienes toman este oficio como chercha o tienen revistas o columnas para andar de fiesta en fiesta, dando show borrachos, perdiendo la compostura o comiendo como cerdos en cocteles, se cubren con un manto de mediocridad, nadie los toma en serio y al final la tinta barata de sus impresos, los desecha en el zafacón que este siglo coloca a las personas falsas, sin tacto y poca o ninguna profesionalidad. ... "Al final, por unos, pagan todos"

jueves, 1 de noviembre de 2007

Los platos rotos de los informales ...

1 comentarios



Ya no hay que buscar culpables. Lo cierto es que con relación a la tormenta Noé que azotó muchisimas zonas del país, los indefensos son siempre lo que pagan los platos rotos. Parecería ilógico, que en este país, no funcione METEOROLOGIA.

Me comentaba una vecina, que sería mucho mejor si a este organismo le pegaran fuego y todos vivieramos a "suerte y verdad" no quise ser tan extremista, pero a lo mejor aprendemos a desarrollar instinto indigenaa, o me equivoco?.. que no somos indígenas???..jajajajaja....por favor, siempre he dicho que aqui presumimos muchisimo de ser europeos, pero....cero que ver.

De mai parte puedo decir que estoy cansado de que nos traten con informalidada, de que abusen y piensen que todos merecemos el mismo trato desconsiderado. Cuando algunos paises afrontan situaciones de emergencia, desastre o peligro, los primeros orientados son los ciudadanos...Espero que el día que empezemos a desarrollar conciencia y formalidad ciudadana...NO sea demasiado tarde.

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