jueves, 27 de diciembre de 2007

DEPRESION: AGUJERO NEGRO ...


Casi dos semanas duró interno en salud mental mi amigo Gerald tras sumergirse en un estado depresivo y haber tomado 32 pastillas para suicidarse. Lo tenía casi todo y siempre se sentía vulnerable ante los problemas amorosos con su pareja.


Lisbeth era una joven de apenas 23 años de edad; comenzó desde su adolescencia a dejarse abatir por el reproche de sus padres y a entrar en su mundo lleno de nostalgia y sufrimiento. Los días parecían eternos. Conoció el amor de Enrique, un joven tres años mayor que ella. Enrique era el sostén en sus momentos depresivos, trataba de hacerle ver lo hermoso que era la vida por encima de los problemas.

Los padres de Lisbeth nunca tenían tiempo para ella. Reprochaban todo lo que hacía. No estaban de acuerdo en su forma de vestir, ni con sus amigos, ni con las altas notas que siempre obtenía en la universidad.


Era muy notorio ver a Lisbeth cabizbaja donde quiera que iba. Una tarde, no resistió tanto reproches y cortó las frágiles muñecas de sus manos hasta desangrarse y quedar lánguida y blanca como papel encerado. Muy cerca de su cuerpo había una nota que decía: “Me voy de este mundo con la esperanza de encontrar otros padres que me presten un poco de atención”.

Lisbeth dejó un gran número de amigos y de personas que la querían. Quedó demostrado el día de su funeral. Tenía muchos amigos y el amor de su novio Enrique; para ella no era suficiente. Cuando nos encerramos en el mundo oscuro de la depresión, cerramos las puertas a la razón y creemos que estamos desamparados y que nadie nos quiere.


La depresión ataca tu sentido emocional de felicidad. Es notorio en las personas que sufren de depresión decir frases como: “A mi nadie me quiere”, “Mi vida no tiene Sentido” “Yo no sé que hago vivo (a)” “Me quiero morir”...quizás pienses que nadie te quiera; pero si meditas objetivamente, siempre tienes a tu lado personas a quien le importas.

Siempre reitero que la vida es mucho más que un regalo divino. Si afrontas una situación que te hace sentir triste y crees que no tiene solución, no es así; a ti que estás leyendo en estos momentos éste escrito y atraviesas una situación vulnerable, no te des por vencido (a). Sal de ese agujero negro donde te encuentras. Lo primero para abatir la depresión es expresar lo que sientes. Si algo te hace sentir mal, háblalo con alguien de confianza, alguien que te escuche, alguien que pueda darte un consejo sensato.

Segundo: no te quedes encerrado. Vé más lejos de las paredes de tu habitación. Si te encierras, sentirás que todo el mundo se te cae encima. Todos los problemas tienen solución. En ocasiones nos sentimos mal por la ruptura de una relación ( y es normal) pero muchas veces es lo mejor que puede pasar. Nada en la vida ocurre al azar.



Hay ocasiones en que la congoja nos arropa. Recuerdo hace varios años mi madre estaba interna en cuidados intensivos al borde de la muerte; la impaciencia nos tenía cuesta bajo a todos. Al lado de la sala de cuidados intensivos, estaba la sala de los bebes recién nacidos. Mis hermanos (as) y yo, encontramos un motivo para esparcir una sonrisa cada día con cada hermoso bebé que depositaban las cigüeñas en cada cunita.
Uno de esos bebés duró 3 días recluido en la salita por haber nacido prematuramente. Ya hasta un apodo le habíamos puesto “bebucho”...cuando una de mis hermanas llegaba, luego de pasar a ver a mi madre, lo siguiente en preguntar era por “bebucho” ...el día que mi madre salió de intensivos, vino la madre de “bebucho” y lo arropó de caricias.

El mensaje que quiero dejarte, es que siempre hay motivos para vivir, para sonreír aun cuando atravesamos momentos dolorosos. Aun recordamos a “bebucho” y sus frágiles manitas que mirábamos a cada momento por medio de un cristal como ángel encerrado en vitrina...

...Haz algo productivo en casa si ya convertiste en santuario la misma. Planta flores, cultiva orquídeas o compra una mascota y cuida de ella; no es que olvidarás los problemas haciendo una labor extra, mantendrás tu mente ocupada y le darás menos cabida a la depresión.

Si atraviesas un divorcio, acéptalo como tal y procura que todo termine de buena manera. Si te quedas atrapado (a) en un capricho amoroso que no vale la pena, no estarás abriendo las puertas para una futura relación que te proporcione felicidad.

La felicidad no es un don eterno. El equilibrio de la vida trae bienaventuranza y desdicha. Lágrimas y risas; felicidad e infortunio.

Mírate al espejo, eres una persona que vales mucho; le importas a tus padres, a tus hijos, a tu esposo, esposa, a tus vecinos, o hasta a tus mascotas (tu perro, tu gato, tus peces) piensa positivo y dí: “hoy enfrento la vida con sus problemas y trataré de salir victorioso de los mismos“. Enciende ese radio y escucha la música que te gusta, si deseas llorar todo el día hazlo, pero no te quedes en el circulo vicioso de la nostalgia haciendo infeliz a los demás.

Habla, escucha, ejecuta y ponle fin a los problemas externos que te agobian toda una vida. Abre tu clóset y engalánate con tu mejor atuendo, invita a tus amigos (as) a tomarte un capuchino, un café o un trago y mantén contacto con los mismos; cambiar de ambiente hace bien cuando estamos deprimidos.

No caigas en el vicio de los juegos, el alcohol o drogas. Cuando sales de este transe, terminas sintiéndote doblemente mal y abatido por una adicción. Si crees que no puedes salir airoso por ti mismo (a) busca ayuda profesional.

La vida es hermosa, si no me crees, alquila las películas “Tideland” “La Vida es Bella” o “Finding Neverland” verás personas que atraviesan dificultades peores que las tuyas y siempre sonríen.

2 comentarios:

Pensando en dijo...

Aveces llega y sin darnos cuenta nos envuelve. Lo importante es hacer lo contrario a lo que dice tu estado de animo. (jejeje, aunque no hago eso) Pienso que lo mejor es pegarse a Dios y buscar apoyo en amistades y famliares (eso si resulta)

besos

Anónimo dijo...

Hola me parecen muy pertinentes sus comentarios, sin embargo me gustaría agregar algo que no han tomado en cuenta, y es que en ocasiones la depresión puede ser una enfermedad que requiere a un especialista, por eso anoto aqui la busqueda de ayuda profesional si los lectores creen que la depresión es más fuerte que su propia voluntad. saludos