lunes, 14 de enero de 2008

Mi Reflejo: Crónica de un sábado egoista !!!

El Sábado por la tarde observaba mi reflejo en el espejo, traté de alejar de mi espalda la vanidad mientras veía caer las gotas de agua de mi rostro; despejé el temor que me embargó todo el día y confronté con mi pensamiento cuan difícil es convivir en un mundo lleno de personas egoístas.

Rasqué mi barbilla recién rasurada; no escuchaba nada en mi entorno. Hablé en voz baja con mi interior; había tratado de quitarme de encima unos abrazos frívolos, abrazos que para mi no eran garantía de amor.

Dejé la puerta abierta y subí a bordo en el suspiro del recuerdo, perseguí una sonrisa que en la distancia era sincera y honesta como un radiante sol. Mis ojos trataban de buscar otra dimensión por ese cristal ilusionista como si quisiera perderme y apartarme de todo; mi recuerdo me martillaba el dilema del egoísmo existencial y de cómo mucha gente desea que el mundo gire al compás de su música.

Regresé de esa utopía y caminé descalzo. Era sábado, día de recuerdo, hoy me permitía pensar. Cavilaba tantas cosas que era imposible retenerlas todas; mis pensamientos hacían un eclipse entre la normalidad de un mundo intransigente y la lucha constante de no sucumbir ante la desconsideración de los villanos y egoístas.

Despejé mis pensamientos y fui conciente al saber que en algún momento de mi vida había sido egoísta, es cierto, me dije mientras deslizaba la toalla por mi espalda. Acomodé mi calzoncillo blanco y volví a perderme en mi reflejo; cerré los ojos y sin querer parecerme a nadie más, invoqué las cosas que a diario sustentan el fortalecimiento de mi alma: la autenticidad, el coraje para sobrevivir, el orden divino que viene del altísimo, la paz que procuro tener siempre … y mientras cruzaba mis brazos en mi pecho desnudo, sin querer me perdí en ese laberinto egoísta que a nadie le hace daño para ignorar a los que si lo son a conciencia plena y con su malevolencia, llenan de infortunio a los que intentan diariamente sonreír.


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