sábado, 16 de febrero de 2008

Angel de alas negras y corazón blanco


Se acortaron mis noches teniendo tu compañía.

Miré el lado izquierdo de mi cama y no estabas; contemplé la fría noche y suspiré amargura.

No pensé nada y entendí todo.

Recordé los felices momentos de horas inciertas y regresos de domingos. Contigo es fácil olvidar el calendario y suspirar sin importar que el día sea lluvioso o soleado. Transporté mi indecente pensamiento de madrugada por tu ventana. Ahí estabas; cubierta, irradiada por el rayo de luna que tímidamente acariciaba tu rostro, tu espalda y yo moría de celos por no ser quien sintiera el calor de ese cuerpo que duerme vagando por los confines de un paraiso sin serpientes ni manzanas.

Volví a contemplarte y supe que debía volver a la tierra de poetas exiliados. Si duermes hoy, serás más bella y menos durmiente. ... Duerme!

2 comentarios:

NeoGabox dijo...

Muy buen escrito amigo Valentin...
:)
A veces debemos vivir en ese mundo de exiliados para no dejarnos consumir por los recuerdos.

"Saludos Monocromáticos"

Pensando en dijo...

Precioso escrito, lleno de mucha sencibilidad que transpira poesía.

Besos