lunes, 3 de marzo de 2008

Historia para contar I: Humo, cenizas y carcajada


Leyendo un artículo en la revista de connotación cristiana Despertad! perteneciente al mes de julio del año pasado, me encontré en el cierre con el tiempo extraordinario que vivieron Adán, su nieto Set y Matusalén. Los tres literalmente según data cronológica, vivieron casi un milenio.


No son la abundancia de años un regalo del creador??? me pregunté. El respeto que se sentía y el valor inculcado por los envejecientes y personas mayores, está desapareciendo de nuestro entorno?


En este país, hay poco respeto hacia los ancianos. En mi familia, por descendencia, el respeto a los mismos es una regla que disciplinariamente se propaga con las venideras generaciones abarcando nuestros hijos, sobrinos, etc.

Doña Dominga es un ejemplo de vivir sin complicaciones, es súper independiente y me encanta escuchar su singular y bien explayada carcajada. No recuerdo bien cuando empecé a sentir ese cariño por ella y verla como si fuera mi abuela.


"Muchacha"! Suelo decirle cuando voy a su humilde morada y me siento en sus muebles de palitos. "Mi muchacho está por aquí, dice con una sonrisa muy agradable. El jarrito esmaltado y descascarado que ven en la foto, es donde me sirve café cuando voy a visitarle y yo con mucho gusto me lo tomo.



Su peculiar mirada hace que veas de una vez el contraste de su vida; cómo puede una gente viviendo en una pobreza extrema ser tan feliz? Su ojo verde y otro azul, son acaso un meta mensaje de su filosofía para que veas el verdadero equilibrio y significado de la vida???


Con ella entendí que respeto no es decir usted, respeto no es decir señor o señora. Bien merecido vayan mis congratulaciones a estas mujeres que aún estando en el anonimato y con vidas ultra sencillas, ríen viven y son felices. Mis primeras felicitaciones por el día internacional de la mujer, van para ellas, mujeres que convierten sus vidas sencillas en extraordinarias!

5 comentarios:

Libélula dijo...

La felicidad de la vida radica en hacer lo ordinario extraordinariamente bien, cosas tan sencillas son lo que nos hace feliz, sabes me trajo muchos recuerdos bonitos, mi abuela colando café de madrugada para mi antes de irme a la uni, muy bello besitos...

Valentín dijo...

Me agradas por la gran sensibilidad que desbordas; no cambies nunca Libe....

Felices sueños!!!

nickjoel dijo...

eso es una gran verdad, el respeto no es una reverencia, no es un sr. o sra., no es usted, el respeto es mas que eso, es amor por las canas, es admiración por las vivencias, es saber tomar un consejo que viene de la sapiencia, es ver esas arrugas largas y densas, y mirarnos en el futuro con el deseo de tener el mismo amor por la vida que muchos ancianos hermosos tienen, es ver esa negacion a la muerte, es querer seguir viviendo a pesar de las desgracias, es un apoyo a esos seres que tanto lo necesian, es eso y mas... Maravilloso Valentin, siempre sorprendiendo, y que cierto eso que en nuestros paises no hay respeto por quienes han dado tanto a nuestras patrias....

Pensando en dijo...

Sabes...

Esa fotografía, la de la cafetera y la taza daria un muy buen cuadro.

Esta presiosicimo el escrito. Pude sumergirme en todo el aroma del campo (me encanta)

La verdad, es que hasta lo leere de nuevo por que en cada leida un aprendizaje.

Bechitos... muaachhhhh

Valentín dijo...

Bien que me caen tus besitos despuès de almorzar, no comí postre, que es mucho decir...jajajajaja!