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martes, 10 de abril de 2012

Unplugged: only one coffee ...

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A veces, descubro palabras en tu silencio. Imagino el mar de sensaciones que se esfuman en el cálido vapor de un café que prueban tus exquisitos labios; afuera las gotas de lluvia hacen rocío en los confines de un placer extenuante, calmado, con ese suspiro eterno que evade las notas deliciosas de tu imaginario perfume, del escarlata que recorre el contorno de tus noches sin fin y las palabras que a las paredes susurro con manía delirante. Son apenas pensamientos volátiles como la lluvia de perseidas que danzan en la conciencia semidesnuda de tu insomnio, de tus pies descalzos acariciando la arena de una playa soleada. Es una orquesta de saxofones bajo la lluvia, un sueño que se escapa por mi ventana algunas noches, un barco que se aleja del puerto en busca de tierras lejanas, sin grumete ni tesoro. Es un arrullo que el dios de los sueños nos da en la penumbra, es una canción con letras imaginarias, un abrazo roto sin espalda, un tatuaje sin piel, sin caricias, sin nombre, sin nada … tan sólo un café, mis fantasías y yo …  

domingo, 5 de julio de 2009

Complejidad Humana "DEBILIDADES" ...

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Ahí estaba yo, perdiendo la vista en el stand de tazas para café el jueves pasado mientras comparaba el regalo de cumpleaños de mi adorada sobrina Pam en un centro comercial de la ciudad; por suerte o desgracia, el gondolero ponía nueva mercancía, de todos los modelos y mi resistencia se hacía pedazos arrastrándome sin duda alguna a la complejidad humana que todos, absolutamente todos hemos experimentado o tenemos con nosotros como un distintivo, o muy marcada como parte imborrable de nuestra personalidad; me estoy refiriendo a las “DEBILIDADES”Quien alguna vez no se ha dejado dominar por un impulso ante un capricho? Acaso somos tan fríos que no sentimos pasión por nada? Las debilidades dejan aflorar nuestros gustos marcados?

Algunas personas demuestran en con sus debilidades el vacío existencial que remolcan. Otros en cambio, simplemente actúan caprichosamente ante un impulso natural que no causa daños a terceros con sus desvaríos. Ya ni se cuantas son, lo cierto es que me gusta comprar tazas de café (incluso, a mis amigos cafeteros, les tengo una en casa sin que ellos lo sepan) … Hay personas a las que les resulta imposible separarse de una debilidad, este tópico si no es corregido, se convierte en una adicción y ahí es cuando entra en juego la tentación y el impulso por dominar nuestras convicciones.

Muchos, convierten sus obsesiones en colecciones para satisfacer la falta de un sentimiento o simplemente bajan al inframundo de algún pecado capital. Los compradores compulsivos son el ejemplo palpable de lo que expreso, los avaros, los golosos o los que dan rienda suelta a sus desenfrenadas pasiones. Siempre me han gustado los perfumes, recuerdo que hace poco, estaba cruzando la zona de tiendas en el aeropuerto de Panamá y mirando todas las perfumería me decía “No voy a mirar, No voy a entrar” … me senté unos minutos en la sala de espera, soportaría la hora esperando tranquilamente sentado para abordar mi vuelo de conexión cuando mi jefa me dijo: venga, quiero que me ayude en algo… ahí fuimos a parar, al lugar donde convergen todas las fragancias formando un solo perfume; esta vez, le gané al deseo de comprar lo mejor de Chanel o Armani, comprendí entonces que el impulso de adquirir algo material estaban por debajo de los impulsos repentinos de una obsesión.

… Volví al stand de las tazas llevando conmigo 5 a casa; y así, bajo el galanteo de la porcelana china, volví a caer en la debilidad de unos simples pozuelos para extasiar el placer de saborear un delicioso sorbo de café en una nueva adquisición. Y tu, ante que debilidad sucumbes???

lunes, 14 de abril de 2008

Tecnología sólo para cafeadictos !!!

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El pasado viernes era el día del café; obvio que hice tributo a este negro y caliente líquido que muchos disfrutamos desde el aroma. Quiero compartir una noticia con los que incorporan la tecnología y sus gustos en un sólo lugar. Los cafeadictos de las oficinas y por qué no de las casas, seguramente le levantaran un altar y venerarán al creador de este artefacto: una cafetera portátil y personal (hace un sólo café por vez), que se conecta al puerto USB y en un rato nos prepara una taza de la bebida. ¡Quiero una ya! Antes que salgan corriendo a buscar dónde se vende y comprar la suya hay que aclarar que no se trata de un producto que ya esté a la venta (pero que seguramente lo estará), sino que es uno de los proyectos finalistas del Australian Design Awards de este año.

Hecha la aclaración, y descontando que al leer esta nota aparecerán los financistas y/o fabricantes para el proyecto, podemos decir que se trata básicamente de eso: una cafetera del tipo expresso (o cafetera “italiana” como se dice) inteligentemente optimizada para facilitar el proceso de tal manera que con la potencia que entrega el puerto USB de la PC, el aparato pueda “crear” 60 ml de café.

Esta optimización también llegó al tamaño. Es muy pequeña, fácil de transportar y viene (vendría) con un coqueto estuche de cuero para llevar en la mano o meter en la mochila o maleta. (llevar en la mano???..bueno, ya veo que dejaría la mía tirada por doquier, me agobia andar con cosas en las manos)

¡Genial tener un café calentito al lado de la PC...!!! Díganme si no quieren una ya. !!! A los que no les gusta el café, tendrán que hacer la solicitud para tragos: "martini", un "vodka tonic" o un "sex on the beach"; claro si su jefe se los permite ... jajajajajajaja!!!!

viernes, 11 de abril de 2008

Cafeina: Adicto a tí !!!

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Me gusta despertar a tu lado; sentir la calidez de tu cuerpo cubierta por mis maníacas manos que inquietas recorren cada rincón de tí; me gustas cuando desnuda te conduces a la cocina y yo finjo dormir, para luego sorprenderte por tu espalda con mi abrazo tambien desnudo. Tu olor, el rastro de mis manos en tu cuerpo de la corta noche anterior y ese aroma peculiar y exquisito del café despiertan en mí las ganas de hacerte el amor, de amarte otra vez.

Eres mi adicción; te recuerdo cuando extraño el café y en realidad se que quiero algo más que una taza con líquido negro o marrón oscuro; no te preocupes en ponerle crema a mi recipiente, bien sabes que le damos un uso peculiar en ese espacio pequeño donde odio fregar los platos; pero que disfruto compartir mi pasión matutina que ilumina mi jornada hasta encontrarte en mi morbosa mente después de almuerzo o cuando veo un spot o comercial en la calle de Nescafé.

Prefiero disfrutarte como lo hago en las tardes, tomándote sorbo a sorbo; deleitando mis sentidos con el olfato mientras mis labios acarician el borde de esa taza y vuelvo a ser morboso de nuevo imaginándome que es a tí a quien beso. No puedo luego contener mi deseo de llamarte y decirte cuanto extraño tomar café en la tarde, juntos, con ropa y mucha pasión; esta vez podríamos tomarlo en el balcón, que te parece??. No puedo vivir sin tu cafeina en mi cuerpo, a mi lado.

Ayer, mientras contemplaba tu bronceado cuerpo cubierto con poca ropa, me apeteció un capuccino o un mocchiato. Eres tan parecida al café: adictiva, caliente, tibia, suave y quitas la ansiedad a mi empeñada ganas de siempre estar como arquitecto en tu cuerpo.

Mientras escribo este ensayo tu duermes y yo pienso en tí; deseo un café y tambien pienso en tí. Iré a despertarte e invitarte a que juntos disfrutemos un delicioso y rico café.


lunes, 3 de marzo de 2008

Historia para contar I: Humo, cenizas y carcajada

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Leyendo un artículo en la revista de connotación cristiana Despertad! perteneciente al mes de julio del año pasado, me encontré en el cierre con el tiempo extraordinario que vivieron Adán, su nieto Set y Matusalén. Los tres literalmente según data cronológica, vivieron casi un milenio.


No son la abundancia de años un regalo del creador??? me pregunté. El respeto que se sentía y el valor inculcado por los envejecientes y personas mayores, está desapareciendo de nuestro entorno?


En este país, hay poco respeto hacia los ancianos. En mi familia, por descendencia, el respeto a los mismos es una regla que disciplinariamente se propaga con las venideras generaciones abarcando nuestros hijos, sobrinos, etc.

Doña Dominga es un ejemplo de vivir sin complicaciones, es súper independiente y me encanta escuchar su singular y bien explayada carcajada. No recuerdo bien cuando empecé a sentir ese cariño por ella y verla como si fuera mi abuela.


"Muchacha"! Suelo decirle cuando voy a su humilde morada y me siento en sus muebles de palitos. "Mi muchacho está por aquí, dice con una sonrisa muy agradable. El jarrito esmaltado y descascarado que ven en la foto, es donde me sirve café cuando voy a visitarle y yo con mucho gusto me lo tomo.



Su peculiar mirada hace que veas de una vez el contraste de su vida; cómo puede una gente viviendo en una pobreza extrema ser tan feliz? Su ojo verde y otro azul, son acaso un meta mensaje de su filosofía para que veas el verdadero equilibrio y significado de la vida???


Con ella entendí que respeto no es decir usted, respeto no es decir señor o señora. Bien merecido vayan mis congratulaciones a estas mujeres que aún estando en el anonimato y con vidas ultra sencillas, ríen viven y son felices. Mis primeras felicitaciones por el día internacional de la mujer, van para ellas, mujeres que convierten sus vidas sencillas en extraordinarias!

lunes, 7 de enero de 2008

HOGAR: DULCE HOGAR

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Aquí, Don Memo vivía feliz. Tenía todo lo que necesitaba para estar en armonía con el medio ambiente y todo lo que le rodeaba. Se levantaba cada día con el friíto del roció mañanero y se calentaba al amparo de las brasas que dejaban la leña en el fogón donde colaba su esposa un rico café de pilón.

Tenía todo para ser feliz, su casita campestre con piso de madera, agua fresca que tomaba de las venas de los manantiales que había en sus proximidades, Don Memo era plenamente feliz.


A sus 75 años trabajaba la tierra, comía el fruto de ella y cuidaba sus animales domésticos, sus gallinas, vacas y patos. Recibía la visita una vez al año de sus hijos y sus nietos y se extasiaba lleno de felicidad durmiendo con el sonido de la corriente del río que corría a pocos metros de su casa. Tenía todo un cielo abierto para contemplar las estrellas las noches oscuras y recordar la felicidad de cada uno de sus días vividos.

Un día de un mes que no quiso existir en el calendario, sus hijos vinieron a llevarse a Don Memo y su felicidad. Sus días de contemplar el paisaje de los confines entre Yuna y su mirada se acabaron.



Un reloj metálico se encargaba de despertar sus mañanas en lugar del canto del gallo. Todo lo rural desapareció de su entorno y comenzó a sumergirse en la melancolía. Cierta tarde, en una de mis andanzas, observé la casa de Don Memo llena de arbustos, hierbas y maleza; ahí estaba su dulce hogar derrumbándose en la extrema soledad.

Se entristecía con cada atardecer y ya no miraba los senderos que recorría en cada jornada. No había transcurrido medio año cuando les rogó a sus hijos para que le dejaran volver a contemplar su hogar; escuchar el trinar de los pajaritos en las mañanas y observar las luciérnagas a prima noche. Tras su insistencia, sus hijos le concedieron el deseo.



Volver y revivir el recuerdo de sus días postreros era lo que mantenía vivo a Don memo. Su corazón afligido no resistió tanta nostalgia y murió con la visita a su dulce hogar donde murió en paz con el silencio y la dicha de los que no echan a un lado sus ideales y de los que viven aun muriendo.

Hace días, en un safari, pasé por la casa en donde dejó encerrado sus recuerdos Don Memo; sentí tanta nostalgia. Me parecía verlo en el patio de la casa alzando la mano en gesto de alegría y enviando un recuerdo afectuoso a mi familia. Ahora que lo pienso, a veces somos egoístas en pensar en nuestra felicidad y no en la de otros; algunas personas son como árboles centenarios, echan raíces profundas y es imposible sacarlos de donde están.

viernes, 23 de noviembre de 2007

CAFE CON PAN !!!

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El ritual de todas las mañanas antes de ir a la escuela era disfrutar de una suculenta taza de café con pan. Omitíamos la parte del desayuno a conciencia, pero nunca el café con pan. Cierta mañana, solo había café…faltaba el pan en la mesa.

Mi padre nos explicó que cuando fué a comprar pan fresco en la noche, no había. Para mí, no era razón suficiente y me fui algo enojado a clases. Apenas acontecía la primera hora de docencia cuando escucho la voz de mi padre en la puerta del salón de clases diciendo ¡Buenos Días!..Luego, se dirigió a mi asiento y tímidamente me dijo: Mi hijo, aquí vine a traerte el pan. Yo quise morirme de vergüenza. Ahora entiendo porqué a los chicos de hoy día no les gusta que sus padres vayan al colegio, expresen afecto en público o los visiten en clase.

Con decirles que esa mañana no tomé recreo (mis compañeros de clase se pasaron la mañana entera burlándome por el gesto de mi padre) cuando llegué a casa, le dije a papá: “Nunca Más vaya a la escuela a llevarme nada o a visitarme”. A partir de ese día, dejé la costumbre de comer café con pan.

El pan, no está dentro de los alimentos preferidos, nisiqueira lo compro cuando voy al supermercado. (Lo compro cuando mis sobrinos vienen a mi casa a visitarme, porque les encanta)

Me pregunto como hace mi amigo Carlitos para sobrevivir comiendo casi a diario Pan con queso, o pan con tomate, o pan con jamón…ni que fuera un castigo celestial. El dice que es lo mas práctico para comer cuando le toca prepararse su desayuno, almuerzo o cena.

En mi pueblo dicen que el pan te absorbe la sangre (como si el estomago fuera un pozo de almacenaje de este liquido rojo vital)… Lo cierto es, que no sólo de pan vive el hombre.

martes, 16 de octubre de 2007

FANTASMAS

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6:45 de la mañana. Vuelve a sonar insistentemente mi teléfono. Con un ojo entreabierto y otro cerrado, tomo la llamada. Era mi amiga Jenny que a esa hora, a pocos minutos de salir de su trabajo y a unas cuadras, desea tomar café en mi casa y conversar conmigo.

Al principio quise incomodarme, pero quise darle la oportunidad de escucharle aun por encima de haber desconectado mi relación de sueño matutino. Me levanté, tomé un baño y recibí a mi amiga. La noté un poco turbada…la miraba en su perfil izquierdo, pues su visión estaba en el infinito del umbral de la puerta abierta. Sus palabras con buen léxico y coherencia hacían en mi despertar y ver un día lleno de positivismo.

Era tan trivial lo que me contaba, a simple vista parecía algo que no te agobiara. Aveces crees que tienes tu vida complicada, pero cuando te sientas a escuchar los problemas de los demás, te cercioras de que los tuyos son tan pequeños que parecen granos de mostaza.

Su dilema no terminaba ahí, me comentaba los fantasmas de un amigo en común. Mientras bebía mi cuarto sorbo de café, me temblaban las manos. Era tan contradictorio asimilar las cosas que me contaba a cerca de esta persona: Recordé entonces un dicho muy popular que dice:
“Cuando traicionas tus ideales, liberas tus propios demonios”

Los míos estaban muy lejos de ser guardados en una caja de Pandora o en un cofre sin llave…abrí los ojos a nuevas posibilidades y respiré tan profundo; quizás comprobaría con esto que estaba en el circulo de mortales con pocos problemas y con tanta esperanza que si la abrazaba, rebosaría…. esperanza de comprender que enfrentaría una jornada libre de preocupaciones, olvidándome de que la palabra perfección existe; al final no es una potestad de los humanos.

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