Bookmark and Share
Mostrando entradas con la etiqueta luna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta luna. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de febrero de 2008

Noche Azul

0 comentarios


Anoche llegué no tan temprano a casa; pero si con tiempo de cercioarme como estaba la contienda entre aguilas y licey. ( dominicanos por una corona jajajaja) tiré mis zapatos por un lado; me senté a escuchar música y a observar un poco la noche.

No se quien gritaba más, Michael Jackson o los vecinos cuando Licey tomó delantera en el cuarto turno de bateo. no me propuse tomar café, mi nivel de cafeita estaba bien exaltada; pensaba entonces que por qué debian los liceistas conformarse con un pedazo de pastel si podian tenerlo y disfrutarlo entero. jajajajaja!!! Tranquilos amigos Aguiluchos; es coincidencia que me vista de azul hoy ... jajajaja! Y como les decía en uno de mis escritos anteriores (cuando disfrutas del sabor del éxito, debes ser por igual buen perdedor)

Así que aguiluchos (as) espero sus mensajes de felicitaciones y llamadas; cuando ganaron hace semanas las aguilas, felicité publicamente a los más agitadores; pero bien, la victoria es dulce y mucho mas cuando se disfruta en grande.

Dejé mis zapatos negros bajo la mesa y mi rutina la eché por la ventana, olvidandome de todo ... escuchaba las fanfarrias, cornetas y algarabias de los que con furor decían a todos: la noche es azul; subí a la azotea; no vi ningún gato triste o azul, pero aun así ... la noche era azul!

lunes, 7 de enero de 2008

"HASTA QUE LA MUERTE LOS SEPARE" !!!

0 comentarios

Calmita ansió casarse con José su segundo esposo. Procrearon una hija a la que habían llamado Josefina. Vivian en convivencia entre iglesia, alabanzas y tranquilidad junto a su retoño.

La vida transcurría cotidianamente entre ellos hasta que una mañana las cosas cambiaron el destino de Calmita la esposa que siempre estaba en casa mientras José lentamente se acomodaba a la vida sin esforzarse mucho por echar andar los años que caían sobre su espalda. Una trombosis quebró la salud de Calmita y aniquiló casi todas las neuronas de la cordura en su cabeza.

Las ansias de escuchar la frase “hasta que la muerte los separe”, superó lentamente este quebranto y su locura esporádica solía aparecer cada luna llena y vagaba en un mundo de fantasía, cánticos y su dilema de casarse con su septuagenario esposo.

Cuando Calmita estuvo en lecho de muerte, su esposo hizo la promesa ante Dios de que si le concedía la vida, él haría realidad el sueño de su esposa: desfilar con ella en la iglesia ambos vestidos de blanco. El creador escuchó su plegaria y sanó a la afligida esposa.

Todos los domingos Calmita asistía a la iglesia y en ocasiones le decía al sacerdote que le acordara a José cumplir su promesa. José ignoraba por completo su deuda como si la misma la hubiera hecho al viento y sus palabras volaron como gaviotas en un prado en la estación de primavera, cual mariposa juguetona.

Las noches de grande esfera en el cielo, Calmita volvía a sumergirse en su mundo de sueños y en uno de sus regreso al hogar, su esposo le dijo que se fuera de la casa. Tenían 35 años conviviendo bajo un mismo techo, durmiendo bajo las mismas sabanas y compartiendo sueños y realidades separadas.


Ella le respondió: “Caramba José, esposo mío, como me pides que me vaya de la casa, es el único techo que tengo y además con todo el tiempo que tenemos conviviendo juntos, como me puedes decir una cosa así, mientras sus ojos se inundaban de un llanto profundo, un llanto que acompaña a las almas que vagan en vida con el sustento de una esperanza sin cumplir. Él volvió a ser reiterativo. Desde ese instante a la desafortunada Calmita le entró un dolor de cabeza tan fuerte como puñalada de Caronte.

Hago una pausa mientras me pierdo en la canción “The One That You Love“ de Air Supply. Pienso en Calmita y en su alma perdida...inconforme...me la imagino cada luna llena regresando del más allá vestida del blanco más puro y celestial observando a su querido José dormir placidamente ... Para él, se había cumplido la promesa... “hasta que la muerte los separe”.

Blogs Dominicanos