Bookmark and Share
Mostrando entradas con la etiqueta muerte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta muerte. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de enero de 2008

"HASTA QUE LA MUERTE LOS SEPARE" !!!

0 comentarios

Calmita ansió casarse con José su segundo esposo. Procrearon una hija a la que habían llamado Josefina. Vivian en convivencia entre iglesia, alabanzas y tranquilidad junto a su retoño.

La vida transcurría cotidianamente entre ellos hasta que una mañana las cosas cambiaron el destino de Calmita la esposa que siempre estaba en casa mientras José lentamente se acomodaba a la vida sin esforzarse mucho por echar andar los años que caían sobre su espalda. Una trombosis quebró la salud de Calmita y aniquiló casi todas las neuronas de la cordura en su cabeza.

Las ansias de escuchar la frase “hasta que la muerte los separe”, superó lentamente este quebranto y su locura esporádica solía aparecer cada luna llena y vagaba en un mundo de fantasía, cánticos y su dilema de casarse con su septuagenario esposo.

Cuando Calmita estuvo en lecho de muerte, su esposo hizo la promesa ante Dios de que si le concedía la vida, él haría realidad el sueño de su esposa: desfilar con ella en la iglesia ambos vestidos de blanco. El creador escuchó su plegaria y sanó a la afligida esposa.

Todos los domingos Calmita asistía a la iglesia y en ocasiones le decía al sacerdote que le acordara a José cumplir su promesa. José ignoraba por completo su deuda como si la misma la hubiera hecho al viento y sus palabras volaron como gaviotas en un prado en la estación de primavera, cual mariposa juguetona.

Las noches de grande esfera en el cielo, Calmita volvía a sumergirse en su mundo de sueños y en uno de sus regreso al hogar, su esposo le dijo que se fuera de la casa. Tenían 35 años conviviendo bajo un mismo techo, durmiendo bajo las mismas sabanas y compartiendo sueños y realidades separadas.


Ella le respondió: “Caramba José, esposo mío, como me pides que me vaya de la casa, es el único techo que tengo y además con todo el tiempo que tenemos conviviendo juntos, como me puedes decir una cosa así, mientras sus ojos se inundaban de un llanto profundo, un llanto que acompaña a las almas que vagan en vida con el sustento de una esperanza sin cumplir. Él volvió a ser reiterativo. Desde ese instante a la desafortunada Calmita le entró un dolor de cabeza tan fuerte como puñalada de Caronte.

Hago una pausa mientras me pierdo en la canción “The One That You Love“ de Air Supply. Pienso en Calmita y en su alma perdida...inconforme...me la imagino cada luna llena regresando del más allá vestida del blanco más puro y celestial observando a su querido José dormir placidamente ... Para él, se había cumplido la promesa... “hasta que la muerte los separe”.

martes, 27 de noviembre de 2007

DESVENTURA !!!

0 comentarios


Era la primera vez que veía su rostro.
A primera vista descubrí en Carmen la gran tristeza que llevaba a cuesta.

Era una mujer alegre, las palabras de su alma expresaban esto y únicamente podíamos observarlo quienes usábamos el delicado tacto de descubrir los sentimientos internos en las personas que albergan grandes virtudes.

Durante años había vestido su cuerpo de luto y derramado lágrimas como manantial cerca de cascada. El gris pasó a ser su color favorito y se internó en ese mundo en el que no había música; un mundo frío y desventurado en el que las horas parecían eterna buscando una parte que se había marchado de su ser.

El día que partió uno de sus retoño, el mismo cielo guardó silencio y los angeles cantaron las mas tristes melodías al ver desfallecer su segundo hijo cual San Pedro en crucifixión. Mantuvo su mirada a media asta y se encerró en el laberinto donde Morfeo tenía visitas inusuales en noches prolongadas de angustia y llanto.

Aun busca el complemento del equilibrio de su vida, aun inunda sus ojos cuando recuerda su desventura. Su corazón lo amará por toda la eternidad; su recuerdo le acompañará todos los días de su existencia y reforzará su pensamiento al preparar espaguetis o poner la mesa en navidad.

Hoy, cuida extremadamente a sus dos hijos como las válvulas de su espíritu, aveces sueña con el cálido abrazo de su vástago. Hoy, no se propone olvidar; sabe que el recuerdo de la amargura del pasado, es parte latente de su vida y sabe que algún día, cuando su rostro esté lleno de surcos y le acompañe casi un siglo de respiros y bienaventuranzas, sonreirá feliz al reencontrarse de nuevo con su hijo en el inmortal mundo de canciones alegres eternas en blancas nubes copadas de ángeles.

Blogs Dominicanos