Me cansé de soñar! dijo mi amiga MG tras haberle negado por cuarta vez el visado para perseguir el sueño americano. Sabía cuanto deseaba ella viajar y ver hecho realidad el anhelo más esperado de su último lustro tratando de estar en mejor condición y saber que vivir es algo más que respirar o asfixiarse en medio de cuatro paredes. Miraba sus copiosas cejas estilo Frida Kahlo sudar el amargo elixir de la derrota ante la quimera trasnochada de sus planes ideados en su mente. Suspiré profundo sin tratar de buscar la palabra certera ante su desilusión. Cuando decidió intentarlo por última vez, le dije que esperara un tiempo más para esta decisión, esperar no era idóneo para ella, su prisa la llevó a la desilusión. Un café, algo para tomar? Le ofrecí, ella hizo un gesto negativo sosteniendo su cabeza en la pirámide que formaban sus brazos arqueando sus manos; perdió el foco de su mirada por un instante; el desencanto se hizo presente en un momento silencioso desterrando a Morfeo lejos de noches con propósitos.Siendo devorado por el entorno frío de pocas caras, pasaron mil preguntas por mi cabeza. Necesitamos un motivo para vivir nuestros días en el calendario? Cuál es? A todos nos mueve el mismo sentimiento con la misma intensidad? Nos rendimos en el camino cada vez que encontramos un obstáculo? Algo o alguien se encarga de tirar al barranco nuestros sueños sin tiempo o ganas de recuperarlos? … Dicen que a los humanos nos impulsan tres razones para tomar decisiones: “El amor, el honor y el dinero”. Esto parece cierto, pero hacer siempre lo justo, es lo más correcto ocasionalmente? Toda esta complejidad humana nos golpea el rostro cada vez que puede y nos tira por el suelo pisoteando el ego de nuestro orgullo o brindamos ante la victoria de haber logrado nuestros “SUEÑOS”.

Las grandes ideas, los grandes proyectos y algunas decisiones importantes por la que debemos atravesar, está un sueño de por medio, esa razón creíble en la que depositamos esperanza y ganas por verla hecha realidad. Soñamos cosas alcanzables o la fantasía arropa nuestros ideales? Cuando construyes un sueño estás confiando en ti, una parte de tu interior te da fuerzas para completarlo. Y los destructores de sueño, son sólo un mito? Cuando nos acostamos a dormir plácidamente, acaso una mente perturbada desorganiza el rompe-cabeza de tus propósitos? El optimismo y la fé no desaparecerán de la faz de la tierra al menos para los soñadores, para los visionarios, para los que tienen los pies bien puesto sobre la tierra y creen en los sentimientos nobles, en las personas, esas que se levantan una y otra vez al caerse, con más fuerza, con otra visión de la vida sin importar las desventuras.
Ofrecí mi mano a MG ayudándole a parar de su silla ordinaria de hierro forjado. Otro día será, no dejes de soñar, le dije conduciéndonos a nuestro destino terminando la tarde. Ella sonrió dejando al descubierto la sonrisa hermosa que encerraba en sus dientes blanco marfil y labios delgados sin labial. Rendirse no era una opción en un mundo de posibilidades con encuentro y lucha en brazos inexplicable del desconcierto humano afrontado a diario, el mismo que mueve por amor, por interés u honor un ideal entre los hombres. El ciclo de la vida parece estar acompañado de crueldad momentánea, más no es así … No dejes de soñar, hay quienes afirman que cuando dejas de hacerlo, has dejado de existir.







