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lunes, 30 de marzo de 2009

Complejidad Humana: "PERDON" !!!

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Su historia hilaba con una pregunta que duraría 45 años en ser contestada. De 13 hijos, a ella fue la única que la regalaron antojadizamente como un objeto cualquiera, desterrándola del cariño paternal como castigo de hijo bastardo. Cuando por fín la caja de Pandora se destapó, ella necesitó todo un manantial para limpiar dentro de su puro y transparente corazón la acción heroica más sensata, hermosa, mortal y humana de un sentimiento que todos alguna vez hemos necesitado o implorado “EL PERDON” … El destino de la vida que muchos llaman “Castigo Celestial” haría que su padre muriera literalmente en sus brazos meses después que ambos se perdonaran, uno guardando un error insignificante creando interrogantes obligadas y ella comprendiendo que la vida le había puesto una prueba tan grande que al final la fortalecería y arrojaría sus benevolencias por medio de sus venas a la generación que ella había engendrado.

Nunca llevó el apellido de su padre, las cosas parecían confusas y vivió con ello por muchos años, pero jamás, jamás dejó de amarle con todo el corazón ni sentir rencor por su padre. Regresó a su casa paternal bañada en sangre por el maltrato de un villano que consumía sus sueños, su risa de ninfa en su nirvana y la fragilidad de una azucena ante una gota de agua despiadada. Su historia me marcó tanto que dejó en mi sin duda alguna la muestra más grande y una de las historias más hermosas del perdón, de las lecciones de vida que incluye este acto y de cuan afortunados somos cuando perdonamos una y otra vez según sea necesario.

Qué es el perdón? Es olvidar un suceso ocurrido de nuestra mente y convertirlo en un monstruo que nos devora lentamente todos los días alimentado por nuestro sórdido pensamiento? Cuántas veces es necesario perdonar? Perdonamos y volvemos a cometer el mismo error una y otra vez? Para mi el perdón es un don que Dios nos otorga como parte de su paquete de cosas extraordinarias para la convivencia dentro de la complejidad humana que enfrentamos todos los días, constantemente. Una de mis mejores amigas dice que tengo la mayor capacidad de perdonar en alguien que ella pueda conocer; yo le expreso lo anterior mencionado; sostengo que la voz del alma es la conciencia y puedo asegurar que duermo sin intranquilidad alguna excepto por (…) El proceso de madurez hace que veamos la vida con otro cristal echando a un lado las pequeñas diferencias, desarrollando empatía y tolerancia.

Ante una situación muy agraviante, como responderías? Armarías estrategias para eliminar o vengarte de esa persona? O simplemente tratarías de incurrir al diálogo y resolver el conflicto? … El hecho y la práctica varían dependiendo la circunstancia, la magnitud del problema, las secuelas emocionales que nos han lastimado por años haciendo de nuestro corazón una bomba de tiempo que explotará literalmente en cualquier momento. Nos convertimos en “Hijos de Pandora” u olvidamos y seguimos el camino desafiante de la vida sin herir a quienes nos rodean? … Cuando siento que alguien trata injustamente de hacerme colapsar o a conciencia, defiendo mi espacio vital en que no me sienta amenazado o envuelto en situaciones de constante enfrentamiento verbal. Las personas comunicativas tienden a guardar menos rencor, a expresar su punto de vista siempre. No se si es paradójico, pero los villanos nunca se salen con las suyas.

Antes de perdonar: “Recuerda que si deseas ser perdonado alguna vez, debes también hacerlo tu, no es un trueque, pero no se puede esperar de la vida algo que no tienes dentro de ti” … Cuando personas, amas, cuando amas, eres sincero, cuando eres sincero, eres transparente totalmente y esa transparencia te cubrirá de buenas acciones dentro de ti y los demás lo notarán. PERDON. La palabra que encasilla el top de las tres expresiones más difíciles de nombrar y aplicar en el lenguaje mortal. Por Qué? Nunca perdones si vas a torturar sicológicamente a quien perdonaste, con el recuerdo de su error. El perdón es como el abrazo, que si no lo das con franqueza, la frialdad del mismo puede sentirse. Ocasionalmente un gesto del corazón puede expresar el perdón verdadero, como una sonrisa cálida, un saludo agradable, una conversación serena y la más sensata luego de expresarlo con sinceridad, acompañarlo de un abrazo. La vida no es complicada, nosotros insistimos en verla así, muchas veces nos dejamos atrapar por nuestros miedos y perdemos la guerra con inseguridades y por el capricho antojadizo de quedarnos atrapado en la amargura.

Hoy es un buen día para perdonar, al menos comienza por perdonarte a ti mismo y luego verás que fluirá el orden divino dentro de ti y hará ver las cosas con más claridad. Me remonto en este instante en pensamiento a los escenarios donde la protagonista de esta historia duerme plácidamente o durante el día disfruta sin pesares sus minutos porque su conciencia y la de los suyos, están afianzados con un amor irrompible, sagrado y sin nada que perdonar entre si, sabiendo que cuando el alma abandone el cuerpo marchito y con una sonrisa dibujada en un rostro lleno de arrugas, no habrá lamentos ni remordimientos de conciencia por falta de un simple perdón.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Los Hijos de Pandora !!!

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Con mi amigo “TS” nunca es posible llegar a un punto medio; es de las personas radicales a carta cabal. Ayer debatíamos juntos un proyecto en el que trataba de ayudarle en el desarrollo de su logística. Me sentía incómodo con su mal humor. Denotaba ira cuando se expresaba, cuando tomaba el celular, cuando no encontraba respuesta al planteamiento en la hipótesis de su clase universitaria o cuando buscaba apresurado algún apunte entre sus escritos de hojas sueltas. Lo observaba detenidamente como hago con las personas que en sus ademanes, dejan aflorar sus emociones más que en sus palabras. Desde el año pasado estoy trabajando mi resistencia a la tolerancia, a ser más empático, pero hay personas con las que agotas tus recursos y cuando crees que has aportado un granito de arena a su madurez, a la amistad o ver la vida concienzudamente sin imponer tus criterios, te das cuenta que son como semillas en un desierto y que su inconstancia en el comportamiento emocional te llevan con toda certeza, sin juzgar, a saber que son “Hijos de pandora”.

Es cierto que todos tenemos una cajita en donde guardamos “nuestros males”. Pero, no se supone que la misma deba estar siempre cerrada o tirarla bajo las aguas del mar para no causar estragos a los que están a nuestro alrededor? … Ja! Si el inframundo del que tanto hablo constantemente hace colapsar a muchos, la “caja de pandora” que destapan otros cada día, parece tener maldad infinita. Nos cuesta tanto mirarnos una vez detenidamente ante el espejo de la vida y hablar solo con nuestra conciencia? Cuál es el propósito de andar siempre de mal humor ante los demás? Antes pensaba que las personas cuadradas eran de lo peor, pero no es así. Lo admito, en algunas cosas soy cuadrado, en otras flexible todo el tiempo. Sé que la miseria humana en que nos envolvemos cada día viaja a los senderos de nuestro alrededor para convertirnos en “despojos” de nuestras debilidades o hacernos perecer ante nuestros miedos.

Hice un paréntesis para escuchar la queja de “TS”. Por milésima vez me decía que no sabía por qué cada vez tenía menos amigos y sentimentalmente era un fracaso conociendo chicas en cada extremo de la ciudad. Recordé lo sumisa que era su última novia, una joven encantadora a la que él le hacía la vida imposible con sus arrebatos de celos, groserías y cambios de humor repentino. No pretendía juzgarlo. Entenderlo sería un enigma del cual no saldría a flote si intentara sumergirme en la profundidad de ese lago con arena movediza en su extremo de aguas turbias. No era momento para sentir compasión por él; su familia le había dado la espalda luego de haber agotado todas las posibilidades para ayudarlo. Se rehusó tomar asistencia profesional; argumentaba que “quienes estaban locos” eran ellos.

Me rascaba la cabeza escuchándole en decibeles lejanos. No por ello, dejaba de prestar atención a sus palabras. Ahí estaba “TS” sangrando por la herida, dejando aflorar todos sus demonios internos con esa narrativa, acentuando la consonante “R”, mordisqueando el borde y la cutícula de sus dedos con sus dientes alineados. Odio, resentimiento y amargura embargaban su vida por un error del pasado de uno de sus padres; la misma que había escuchado a la edad de 12 años y desde entonces se quedó atrapado en ese capricho pasajero, martirizando la existencia de quienes estaban a su lado. Insisto: la decadencia que el mundo nos sirve un trozo a diario, parece ser el sabor del mes, si todos deseamos andar bien seguros sin cuestionar las razones de nuestros ancestros o lo mal que hayan obrado nuestros padres, por qué demonios hay que hacer una fosa para alimentar el odio que sobresale del agujero negro del pecho? De nada sirve que seamos genios cuando no somos capaces de llevar a cuesta “La Inteligencia Emocional” de la que tanto profesa la humanidad. No es incierto que los peores villanos son aquellos que adoptan postura de ser “Hijos de pandora” callando y maquinando con sus cambios de humor repentinos.

Apresuré mis neuronas para finalizar el capítulo que debía cerrar para despedirme de mi amigo sin un adiós literal, comprendí de nuevo que hay personas que son muertos vivientes, que su soplo de vida se había esfumado de su cuerpo al darle cabida al rencor y al odio como invitados de por vida en esa caja de emociones que ahora era regida por “Pandora” la que destapada en las proximidades de sus pies, la misma que sin esperanza le negaba el derecho a sonreír, a vivir plenamente cada día, a confinar el miedo, a perdonar, a olvidar.

viernes, 16 de mayo de 2008

PERDONAR ... PERDON !!!

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Ayer me levanté a media mañana; eché todo a un lado y me rehusé a tomar hasta mi café matutino. Fuí al trabajo y apenas estuve por un intervalo de una hora y 10 minutos. Sin pensarlo dos veces me fuí de nuevo al mar haciendo escalas en todas las partes donde pudiera tocar el agua turqueza y mojar mis huellas digitales con la sal que bañan las rocas y las palmeras que a lo lejos danzan con su brisa suave que corrompe sus hojas alargadas con ese salitre que adormece las tardes cálidas de la existencia de todos los que respiramos el aire que llega contaminado por la osadía de las personas malvadas.

Perdón, si perdón era la palabra de este día, un día en el que las nubes grises y el sol tibio reñían como si fueran complices, un día en el que parecía más fácil dejarlo todo; no estaba cuesta abajo, tampoco estaba mal; pensaba de nuevo en la complejidad de la palabra del día: PERDON, una palabra que taladraba mi alma y me impulsaba a perdonar a otros luego de haberme perdonado a mi mismo dejando atrás mi rastro de orgullo, impaciencia e ira justificada ante los atropellos de los que nunca vuelven sus pasos y engrandecen el monstruo que dentro de una caja vacia con agujero negro tienen en el pecho.

Me preguntaba si perdonar era olvidar. Olvidar era suficiente ante los tiranos? olvidar que? Aveces parece que cuando perdonamos abrimos la siguiente puerta para que los osados den un paso adelante con su maldad, su ira y su necedad que me invadia provocándome nauseas por saber que comparto cromosomas con alguien que no entiende que no apoyo los ideales de los que insisten oprimir a quienes amamos, castigar vil mente cuando los complejos internos devoran la razón de alguien que tiene un corazón cubierto de telarañas.

Alguna vez has sentido que perdonar es apartarte de alguien definitivamente y echar al fuego los malos recuerdos? Alguna vez has sentido que la mejor forma de perdonar es ponerle un stop a lo que soportas a diario y callas con tu silencio como si otorgaras una medalla condecorando a ese (a) cruel villano que aveces comparte el mismo techo contigo? ... pedir perdon es la segunda expresión más dificil entre los humanos; aveces lo decimos con poca premura en nuestros labios, dejando escapar sutilmente unas letras con pocas vocales y con un una indiferencia total, como la mía ante el origami o las pocas ganas de echarle una mordida a ese sandwich de mango, queso crema y pimienta negra.

Recosté mi cabeza en ese sillón alargado cerca de la playa mientras veía un cangrejito correr de una ola que muy cerca habia tocado sus patas; tomé la escena como un meta-mensaje mientras obserbava al animalito corriendo a su santuario, protegiéndose de las olas proveniente de aguas turbulentas de playa caribe mientras unos surfistas eran arrastrados con sus tablas a la orilla. Así se avalanchan nuestros problemas cuando un simple perdón no es suficiente, cuando perdonas millones de veces y vuelven a desequilibrar tu paz, cuando te coartan de reir, de soñar ... de amar.

Perdonar es liberar el alma de los complejos y los resentimientos que guardamos constantemente con el comportamiento de los viles mentirosos (as), padres malvados y personas que cruzan el umbral de los sueños sublimes, de vivir minutos extras con escapes momentaneos por el sendero corto de la felicidad.

Mientras dormitaba debajo de un manto plástico protegido del sol intruso y el sonido contagioso de los arrecifes, el romance de las aguas que danzaban con esa intensidad extrema que divertía mis sentidos, me sumergí en las cálidas aguas buscando en neptuno el refugio de un día en que por milesima vez me perdonaba a mi mismo, asi de simple, sin ser culpable, sin haber hecho nada. Cerré mis ojos por octaba vez mientras ponía en manos de Dios todo lo que estaba más allá de mis manos, sin resignarme, pero si con paz en mi corazón.

martes, 16 de octubre de 2007

Recuerdos de Infancia!!!

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Este escrito me remonta a una de las etapas más significativa de mi vida: mi infancia. Es momento oportuno para recordar los castigos que antes solían darnos nuestros padres. Es un tema que debatimos en familia cuando nos juntamos en vacaciones o navidad, juntos reímos hasta más no poder, sin rencor, sin secuelas emocionales; hacemos de esto un episodio de recuerdos propio de una edad que alguna vez queremos volver a vivir.

Crecimos en el seno de una familia muy unida, con valores humanos muy arraigados y con una disciplina extraordinaria en donde el respeto a los padres, los adultos, personas mayores y maestros, era fundamental.

Mi madre era poco tolerante, mi padre muy estricto, frío poco comunicativo, salía a trabajar bien temprano y por lo general llegaba de noche, mi madre estaba mas tiempo en casa y a pesar de que trabajaba por igual, estaba más al pendiente de nuestro comportamiento.

Que tal si comienzo este viaje de recuerdos con mi hermano Carlos? Era el mayor de todos, ocurrente, autoritario y con un carácter fuerte, abusaba de su trono de primogénito. Siempre andaba de curioso y desafiando las reglas no escritas que imperaban en casa. Recuerdo muy bien que en casa había un reloj encima de la vitrina de la sala, era un reloj rectangular, de cuerda, y con un paisaje japonés y algunas geishas, era un objeto valioso en casa, a parte de ser decorativo, era el suplementario del reloj biológico de mi papá (créanme que siempre despertaba antes de que el reloj lo despertara a él). Una mañana se le ocurre a Carlos la genialidad de descubrir de donde salía el timbre del reloj, uno de esos días en donde tus padres no están en casa.

Destornillador en mano, desarma el reloj y se convence de que es un espiral que al darle cuerda, se enrosca en su interior…EUREKA. A todo esto, el no tiene ni la más mínima idea de cómo volver a armarlo; nos intimida a mi hermano Sandy y a mi a guardar silencio y coloca el pobre artefacto en su lugar. Cierto día mi madre se da cuenta de que el reloj no está dando las horas, cuando lo toma en sus manos, las piezas se desarman como rompe cabeza frente a sus ojos. Escuchamos la voz enérgica de mi madre llamándonos a todos….lo que venía, era grande.

-quiero saber quien es el responsable de esto?- dice ella. Un gran silencio invadió la casa. –Bueno, como no hay culpable, hay castigo colectivo (siempre me incomodó que pagáramos justos por pecadores) miré a mi hermano buscando su aprobación para que se responsabilizara por su acto. Mientras, mi madre buscaba una de sus correas plásticas (me preguntaba con cual nos daría la paliza, pues eran 3 de colores diferentes, una marrón, una blanca y una negra, cada una producía una sensación diferente cuando te daban tremenda pela) pela en buen dominicano es sinónimo de castigo.

Hoy era el turno de la correa negra fina, de esas que te dejaban ronchas por todo el cuerpo y aun al mes tenias en tu espalda la incrustación que decía: Made In China. (Casi no puedo escribir de la risa)…ahí estaba mi madre, frente a los 4, mi hermana ya había empezado a llorar como actriz suplente de María Magdalena. No soporté más y le dije a mi madre: - fue Carlos quien dañó el reloj. Y ahí comenzó el concierto de un solo acorde que se escuchaban así: PLASH. Lluvia de correazos!

Meses mas tarde, seria reincidente: la maquina de coser de mí madre era uno de sus objetos a los que nunca debías ponerle la mano, igual que la caja de herramientas de mi padre, mucho menos prestarlos sin su permiso. A Carlos (si a él de nuevo) se le ocurrió la relevante idea de tratar de coser, cosa de chicos. El hecho es que le dañó la máquina a mí madre, de nuevo el mismo dilema. (Por qué me tocaba a mi ser el que siempre delataba a mi hermano, era el único capaz de enfrentar sus osadías y no callarlas???) Es probable que por ello, no estuviera en el circulo de su favorito, pero si me dolía que hiciera las cosas y no afrontara el castigo por su necedad. En definitiva, las pelas mejores dadas, se las llevó Carlos.

Continúo con Sandy. Este corría más que Félix Sánchez en los juegos panamericanos a la hora de que le iban a dar una pela. Era inquieto, pero no malicioso, sarcástico, burlón y te daba la cuerda hasta morir. Chantajista por excelencia para librarse de los golpes, siempre argumentaba que le habían roto una costilla, y apenas le habían comenzado a dar; mi madre siempre terminaba su pela antes de tiempo para cerciorarse que en verdad le había lastimado. (Cosa que nunca ocurría, o si?) El por su parte terminaba muerto de risa, con tono burlón y diciendo: era mentira: lo hice para que no me dieran… mi madre hacia poco caso (creo que aparte de, él era su consentido)

Cierta noche, había visita en casa, mi hermano con los codos en la mesa y con insistencia de cenar, provocaba la paciencia de mi madre, no valió la mirada fría de ella (de esas que intimidaban…aprendimos a saber el significado de cada mirada y respondíamos a estos; ahora que lo pienso: por qué hay que hablarle tanto a los niños de hoy?) …Mi hermano continuó con su algarabía y sin avisar, con un manotazo frío, mi madre le quitó el codo de la mesa a mi hermano. Gritos hubo por demás. –me rompiste el brazo, gritaba desesperado. –Ni creas que me vas a chantajear, decía mi madre. Efectivamente, le había zafado el codo al pobre chico (réplica del pastorcillo mentiroso)…fue la ultima vez que mi hermano usó este chantaje para desquitarse de sus pelas.

Y que puedo decir de mi hermana Hilda? La más sensible, la que empezaba a llorar ½ hora antes de darle su suiza (así le decíamos nosotros a las pelas) era quisquillosa, aveces le gustaba desafiarnos y al final terminábamos siempre perdiendo la paciencia con ella. La consentida de la casa, la debilidad de mi padre. La aguanta golpes de mi madre, la que reía hasta por los codos (a mi padre le molestaba su risa, aveces reía de todo, de todos y sin motivo) … en una ocasión mi madre le estaba dando un castigo por haberse portado mal, trató de agarrarle la vara (ramita de un árbol o escobilla suelta) la varita fue a parar a su cara. … Recuerdo que mi madre duró acostando a mi hermana a las 6 de la tarde por el promedio de casi 2 semanas con tal de que mi padre no se diera cuenta, eso hasta cierto día que mi padre sospechó que algo no andaba bien. (y aun me da risa) recordar la z que llevaba mi hermana en la cara, si hubiese sido ahora, seria la insignia de la mujer del zorro.

…pero bien, omitiré las demás porque si no, necesitaría 2 blogs mas para escribir sus castigos (que por cierto muchas veces fueron injustos)

Bien: ha llegado mi turno. Poco tolerante, perdía la calma con facilidad, un poco grosero y algo malcriado (para ese tiempo se entendía por malcriado a un niño que refutaba algo a sus padres sin explicación alguna) fui dentro de lo que cabe (por decirlo así el mas humilde.) Nunca postergaba un castigo, era de los que prefería que el castigo comenzara conmigo cuando era maratón de pelas en conjunto. Mientras mi hermano Carlos trataba de esquivar la correa de sus manos como Bruce Lee en acción, Sandy Corría como avestruz hasta por las montañas…Hilda lloriqueaba subiendo el volumen cada vez que finalizaban con alguien, entendiendo que iba a ser la siguiente victima. Yo por mi parte, solía hincarme literalmente y pedía perdón. Recuerdo que un día mi madre estaba muy incomoda con todos por haberle puesto los sobrantes de un sancocho en la cabeza a mi hermana (que conste, esto fue idea de mi hermano Carlos) la jefa nos castigó a todos, aun recuerdo la voz de mi madre diciendo: Lo siento mi hijo, pero hoy no te puedo perdonar.

Que tal de esas pelas tormentosas??? Si, cuando hacías algo en casa o en el colegio y tu madre te decía: No te preocupe, tu papá viene en la noche. Ese era un día de juicio, hasta fiebre te daba. Y para colmo, cuando era individual el castigo, tenias a los demás diciéndote: ponte 2 pantalones y la ropa más fuerte que tenga. Y que decir de la burla de los hermanos.

Mis pelas no llegaron a más de 3 por parte de mi padre dentro de mis recuerdos. Mi madre era shina, la princesa guerrera. Hoy es apacible, tolera de sus nietos las cosas que ni siquiera nos hubiera tolerado en nuestros tiempos, ya no es impulsiva, aunque entiendo que no era fácil batallar con 4 hijos en casa, cada uno con un temperamento diferente; es normal que entre hermanos haya rivalidades, pleitos y demás….en definitiva, cada dominicano, tiene una historia muy particular de sus pelas en la niñez.

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